
Orientaciones. Mientras principales autoridades y gremios eligieron candidatos, empresarios prefieren estudiar las dos posibilidades.
Un día después de las elecciones generales, el 11 de abril, desde el despacho de la presidencia regional, se lanzó un misil: el presidente de la región, Juan Manuel Guillén Benavides, propuso un “pacto político pro-humalista”. La coincidencia ideológica del mandatario regional con el candidato de Gana Perú no es un secreto de confesionario. Por algo se aliaron para las elecciones regionales. Tras el disparo la pregunta era ¿Desde su posición de presidente regional y caudillo histórico Guillén tiene la fuerza para orientar el voto de los círculos sociales y empresariales en el segundo round electoral? Todo indica que no, pero un poco sí.
DEL VOTO POPULAR Y LABORAL
Humala obtuvo en Arequipa un cómodo primer lugar con 348 mil 717 votos —47,86 por ciento— y todo indica que la región seguirá siendo uno de los fuertes. Sin embargo, para ganar el ex comandante necesita convencer a los que votaron por otros candidatos. Y allí la cosa es medianamente complicada. Dándole la vuelta a ese panorama, Keiko Fujimori tiene mucho pan por rebanar. ¿Si Guillén está con Humala quién está con Keiko?
Felipe Domínguez, visible representante del Frente de Defensa de los Intereses del Cono Norte (FREDICON), votará por Keiko. Su corazón recontra fujimorista aún late. Sin embargo asegura que el FREDICON, notable sector que durante la década de los noventa fue movilizado para apoyar a Fujimori, esta vez ha decido no endosar u orientar el voto de sus asociados por algunas de las candidaturas de segunda vuelta. “Tenemos un pacto con nuestras bases de no inclinar los votos de la población”, afirma.
La posición de Domínguez es entendible. Al tener más de un interés y alianza bajo la mesa con Guillén, lo más conveniente es mostrarse imparcial. Al final “lo que la gente de las zonas periféricas desea es la ayuda del Estado para tener agua, luz y casa digna, después se proyectan por salud, educación y seguridad”, comenta.
Desde otro punto de vista, Gerónimo López Sevillano, secretario general de la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y abierto aliado de Juan Manuel Guillén, afirma que el voto se debe orientar. Y al parecer lo ha logrado porque asegura que el 90 por ciento de los 35 mil agremiados de 73 sindicatos arequipeños le endosarán el voto a Ollanta Humala. En su perspectiva el candidato de Gana Perú “recoge las demandas y luchas de los trabajadores peruanos” y discrepa abiertamente contra el gobierno de Keiko Fujimori, “pues este le abrirá la reja a los corruptos y violadores de Derechos Humanos”.
QUIÉN DA MÁS
Los dirigentes del Cono Sur no tienen bandera y creen que podrían decidir el voto ganador. Depende de la canción que cada candidato les cante. José Antonio Palomino Aguilar, presidente del Frente de Cono Sur y alcalde de Quequeña asegura que habrá un viraje orientado en el voto de sus pobladores, previo lobby electoral y comunal. Palomino Aguilar está seguro de la influencia que tiene sobre las personas que lo acompañaron en la invasión de Peregrinos de Chapi y que luego lo pusieron en la alcaldía de ese distrito. Tiene una estrategia simple: “Vamos a convocar a ambos grupos electorales para ver qué nos ofrecen y cuáles son los proyectos. Después llamaremos a los 55 dirigentes de las bases del Cono Sur y determinaremos por quien nos inclinamos”, indica. Esperan que, por lo menos, el 50 por ciento de sus pobladores asuman la recomendación.
PARTIDOS Y AUTORIDADES
Entre los corrillos del municipio provincial se dice que el alcalde provincial Alfredo Zegarra habría decidido un apoyo soterrado al candidato nacionalista. El primer paso sería un acercamiento mediático a Juan Manuel Guillén. De los partidos tradicionales el PPC que apoyó a la Alianza por el Gran Cambio, aún no tiene una directiva formal. El sentir está entre el voto en blanco y la cercanía programática a las propuestas de Keiko.
En otras regiones como Ica, Acción Popular, aún cuando es un partido casi extinto ha orientado su apoyo a Ollanta Humala, en Arequipa se espera un pronunciamiento similiar. El partido aprista, bastante disminuido en Arequipa, aún no decide su voto.
SUAVE CON LA EMPRESA
El sector empresarial piensa igual que el Cono Sur, pero lo dice distinto. Si bien es cierto, la crítica al modelo económico de Ollanta Humala fue un bul de tiro al blanco donde disparó el empresariado, el silencio hacia Keiko no determina aún que ese bloque esté teñido color naranja. Sobre tal dilema, Julio Morriberón Rosas, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA) afirma que la preocupación, al margen del rostro del futuro gobernador, es la continuidad de los mega-proyectos regionales como Tía María, Majes Siguas II y el desarrollo de la región en su conjunto. Y en base al tema, las fuerzas se alinean pero necesitan conversar con ambas propuestas.
Eso explica la reunión que sostuvo Morriberón con el electo congresista de Gana Perú, Justiniano Apaza. “Como grupo empresarial estamos analizando cada una de las propuestas, sin embargo no vamos a influir en el voto de ninguno de nuestros asociados ni asumir posturas. Esa es una responsabilidad de cada elector”, admite. Pero deja entrever los cabos sueltos de las opciones presidenciales. “La solución no es migrar al modelo brasileño pero tampoco podemos estar rodeados de un gobierno que tiene un entorno con personajes ligados a la corrupción.
El buen gobierno está en la confluencia de ideas, en la democracia”, afirma. De otro lado, con el mismo tono, Ana María Choquehuanca, presidenta de la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa de Arequipa (PyME) indicó que analizarán ambas propuestas, pero que cada empresario elegiría independientemente. Tal y como se ve el panorama ambos candidatos presidenciales aún tienen espacio para maniobrar. Lástima que no la tengan los electores.
24 abril, 2011 por

