
Primer puesto. “Guardianes de un sueño” de Lucio Arcario Puma Ydme.
El concurso “Premio Jaime Rey de Castro” tiene como finalidad, además de promover la técnica de la acuarela como la principal tradición pictórica arequipeña, “facilitar el proceso de inserción en la sociedad de los niños con habilidades especiales”, tarea llevada a cabo por la Asociación Unámonos de Arequipa. Las obras seleccionadas se reproducirán en tarjetas de navidad y similares, con fines estrictamente benéficos.
Este año los trabajos ganadores, así como las menciones honrosas, son de impecable factura. Más de un nombre es ya bastante familiar dentro de la movida artística de la región. El primer lugar lo obtuvo Lucio Arcario Puma Ydme, con “Guardianes de un sueño”. Una vista fantasmal de la catedral, en primer plano dos perros apostados a los costados facilitan la perspectiva y guían la mirada del espectador hacia el centro mismo de la pintura.

Tercer puesto. “Cenizas II” de Josué Camasca Arroyo.
El segundo lugar fue para Erick Omar Huanca Zeballos por “Nome Kitupa”, uno de los pocos abstractos entre los finalistas. El tercer lugar lo obtuvo Josué Camasca Arroyo por el trabajo titulado “Cenizas II”, composición de grises entre los que destaca el rojo intenso de las brasas a punto de extinguirse. Tema poco habitual, el de (al parecer) la quema de la basura.
En esta edición del concurso se decidieron cuatro menciones honrosas. Las tres de siempre se repartieron entre David Habibzadeh Carmona por “Dos esquinas”, Raúl García Ambor por “Intimidad” y Evaristo Callo Anco por “Aquí brilla el sol”.
La cuarta mención honrosa fue para Carlos Ticona, rescatando del polvo uno de los paisajes típicos de la acuarela tradicional, “Arriero en Andagua-Arequipa”.

Mención Honrosa II. “Intimidad” Raúl García Ambor.
A diferencia de otros certámenes, cuyas obras ganadoras (tan pretenciosas) requieren de un especialista al costado que nos saque de nuestro estupor, éstas son en verdad encantadoras y muy sencillas de ver. Definitivamente, vale la pena darse una vuelta por la Casa Moral, echarles un vistazo y conservar el poquito de fe, si aún nos queda, en el arte local.

Mención Honrosa I. “Dos esquinas” de David Habibzadeh Carmona.

´Mención Honrosa III. “Aquí brilla el sol” de Evaristo Callo Anco.



