El Búho

Política y Cultura desde Arequipa Perú.

Fidel

Su vida marcó una época en la historia de América Latina, la época de la lucha armada por la justicia social y la independencia nacional. Una época que a nivel mundial se llamó guerra fría, por el enfrentamiento entre las superpotencias Estados Unidos y la Unión Soviética, y en la que no había otra posibilidad en la zona de influencia de alguno de los superpoderes que tomar las armas para luchar por el cambio social. Fidel Castro es el símbolo de esa época porque fue uno de los primeros en rebelarse contra el imperio norteamericano luego de la Segunda Guerra Mundial y fue exitoso en ese empeño.

Su gesta y la de los guerrilleros de Sierra Maestra inspiró a varias generaciones de latinoamericanos en su lucha por la transformación de sus sociedades porque fue un ejemplo concreto de que una revolución era posible. Por esa razón, en los primeros tiempos de existencia la revolución cubana tuvo un carácter de gesta heroica, de haber alcanzado lo imposible y ello elevó a sus líderes, a Fidel Castro pero también al Che Guevara, a la categoría de santos laicos.

Sin embargo, el curso de los acontecimientos dejó ver las limitaciones del empeño revolucionario. Primero el bloqueo norteamericano y luego la alianza con la Unión Soviética llevaron a Cuba a un alineamiento con el denominado “campo socialista”, garantizando su supervivencia pero atándolos a un modelo de partido único y economía planificada que mostraría muy serias limitaciones. Con la caída del Muro de Berlín y el fin de la Unión Soviética vino en Cuba el denominado “período especial” de agudas carencias económicas y graves dificultades políticas, agudizándose los problemas de la adhesión inicial al sistema soviético, por lo demás en ese momento ya desaparecido.

Empero, Fidel y la dirigencia cubana entendieron el cambio planetario, no solo por la habilidad para sortear la dificultades en Cuba, sino para entender que la lucha armada había quedado atrás y que ahora se trataba de apoyar el cambio social respetando los procesos de cada pueblo e insertando el mismo en la lucha por la democratización social y política. Su apoyo al giro progresista de los principales gobiernos de América Latina que han buscado transformaciones en democracia en estos primeros años del siglo XXI, pero sobre todo el apoyo último al acuerdo del gobierno colombiano con las FARC, que ha incluido alojar las conversaciones, son los ejemplos de este cambio.

Pero donde se han expresado mejor los nuevos vientos es en el entendimiento con la administración Obama para restablecer relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. Si bien ello no implica aún terminar con el bloqueo, es un deshielo sustantivo que ha llevado a los Estados Unidos a reconocer al gobierno cubano, así como la soberanía nacional de Cuba para llevar adelante sus asuntos, cosa que había estado en veremos durante más de medio siglo. Las posibilidades de que el próximo gobierno de Donald Trump retroceda al respecto son reales, pero difícilmente podrá regresar al punto anterior al actual entendimiento.

¿Hasta dónde el realismo demostrado frente a América Latina y los Estados Unidos en los últimos años impacte en la democratización cubana es todavía una incógnita? Pero difícilmente la dinámica interna se podrá mantener aislada del cambio mundial. En este sentido la desaparición física del líder máximo que cierra definitivamente  la época heroica, con todo el dolor que ello implica por la pérdida de quien hizo posible que Cuba dejara de ser una colonia de los Estados Unidos, es también una oportunidad para mirar a un futuro que señala la justicia social como indesligable de la democracia política.

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One thought on “Fidel”

  1. avatar
    EXON FLORES SUAQUITA says:

    Post Fidel Castro

    Por: EXON FLORES SUAQUITA
    Cercado-Arequipa. Cel. 952704284

    Fidel Castro falleció recientemente a los 90 años de edad. Unos meses antes de su enfermedad ( hemorragia intestinal ) , quizá como premonición, había alertado en la Universidad de La Habana sobre los “peligros” que podría correr la isla después de su muerte, en un discurso considerado entonces como su testamento político. “De nosotros depende que no se repita aquí la experiencia de una Unión Soviética desaparecida, ni un campo socialista disuelto”, dijo el 14 de noviembre de 2005, al advertir sobre el “riesgo” de que tras su fallecimiento surgieran en Cuba nuevos “reformistas” al estilo de Mijail Gorbachov. Desde su grave enfermedad en 2006, su imagen se modificó y cambió su legendario uniforme verde olivo por ropa deportiva. Tras retirarse del poder y dejar a cargo a su hermano menor Raúl, Fidel Castro conservó un peso moral que ejerció principalmente a través de centenares de “reflexiones” que publicaba regularmente en los medios de prensa oficial.Para algunos se fue el último líder marxista verdadero del siglo XX; otros señalan que desapareció el ‘dictador más longevo’ de Cuba. Al margen de estos antagonismos, nadie duda que la figura paternal del “comandante en jefe”, fue tan respetada como temida.”Yo no soy comunista, soy fidelista”, expresaban a menudo los cubanos que se aventuraban a hablar de política con extranjeros. En estos momentos muchos se preguntan ¿ Qué pasará en Cuba ? hay quienes señalan que el socialismo cubano ha sobrevivido a la larga enfermedad de Fidel Castro y probablemente también lo hará a su muerte. Recordemos que bajo el modelo de estado centralizado de bienestar, los cubanos reciben salud y educación gratuitas, pero perciben quizá los salarios más bajos de América que en promedio no superan los 29 dólares al mes. Al mismo tiempo el Estado, que controla el 80 por ciento de la economía, acumula serios problemas de ineficiencia y productividad. Recientemente, sin apartarse del rumbo socialista, Raúl Castro, de 85 años, emprendió una cauta apertura frente al trabajo privado y la inversión extranjera. Es probable que continúen las reformas económicas y políticas en Cuba. Incluso estas se podrían acelerar después del posible retiro de Raúl de la presidencia en el 2018. Es claro que después de la muerte de Fidel Castro, ganarán ímpetu la reforma orientada al mercado y la erradicación de políticas comunistas cada vez mas impracticables en un mundo globalizado. Sin el carisma de Fidel, las disposiciones del Partido Comunista descansarán probablemente en los resultados económicos. En la actualidad, La isla está más integrada que nunca con su entorno regional, y posee vínculos de afinidad tanto con aliados de Estados Unidos (Europa y Japón), como con sus rivales (Rusia y China). Lo más seguro es que la expectativa de cambio va a crecer entre la mayoría de los cubanos. La partida de Fidel muy ciertamente abrirá la puerta a mayores conflictos y confrontaciones entre quienes ejercen el poder en el régimen Castrista; ya que para muchos se ha ido el supremo árbitro de todos los conflictos en Cuba. Raúl tendrá más espacio, pero también lo tendrán sus adversarios políticos. Sin duda, la muerte de Fidel Castro ha vuelto a generar expectativas, dudas y esperanzas sobre el futuro del país cubano.

    Arequipa, Noviembre 2016

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