El Búho

Política y Cultura desde Arequipa Perú.

Venezuela y el doble rasero de la prensa peruana

Leopoldo López y la retórica democrática Molotov

Pocas veces ha tenido la prensa peruana tantos arrestos y desparpajo,  para burlarse y vulnerar el derecho a una información veraz,  que se merece la  audiencia y lectoría nacionales. Los medios fujimoristas y democraristas, —las dos vertientes de la corrupción—que sostienen el sistema, dejan de lado sus leves diferencias y el duelo dialéctico del: “Tú eres peor, y más corrupto que yo”, para descargar al unísono su andanada de ataques contra Venezuela y su Revolución Bolivariana.

No se trata de un insulto a la inteligencia de los peruanos, (la verdadera inteligencia es inmune a cualquier afrenta), sino un profundo desprecio a la capacidad crítica de los ciudadanos. Dan por hecho que la sociedad está totalmente infantilizada, y sobre ella pueden diseminar y multiplicar sin ningún riesgo de réplica “moldes” de opinión, como si fueran bloques de información axiomática que no necesitan demostración alguna.

Los medios, ni siquiera se molestan en advertir: “las opiniones vertidas aquí son de exclusiva responsabilidad de sus autores”; y éstos ni figurativamente traslucen estar vertiendo opiniones, sino que fingen estar  encadenando hechos incuestionables uno detrás de otro.

Afortunadamente el razonamiento abstracto de las gentes no es lineal, ni siquiera temporal y la intuición muchas veces sobrepasa la lógica racional; coteja lo que no tiene conexión aparente, integrando las partes en un todo cognitivo sorprendente.

Por ejemplo:

Cuando Sendero Luminoso quemó las urnas electorales en Chuschi, Ayacucho, en 1980: “¡Terrorismo!”

Cuando la oposición venezolana quema y destruye 200 máquinas electorales: “Defensores de la Democracia, ¡Frídom Fáiters!”.

Cuando Sendero Luminoso convocaba Paros Armados: “¡Terrorismo!”; cuando los convoca la oposición venezolana: “Legítimos actos de lucha democrática de los Frídom Fáiters”.

Cuando Sendero Luminoso colocaba minas y bombas incendiarias al paso de patrullas de la policía y el ejército: “¡Atentados terroristas!”. Cuando la oposición venezolana hace explotar bombas al paso de la policía: “Venezuela democrática resiste”.

Cuando el sistema judicial peruano atribuye a Fujimori la autoría mediata en los asesinatos de la Cantuta y Barrios Altos: “Contundente e inobjetable argumentación jurídica”.

Cuando el sistema judicial venezolano le atribuye a Leopoldo López y otros opositores, autoría mediata, y directa incitación a la violencia, (con abrumadora carga probatoria), resultante en la muerte de 42 venezolanos: “Despreciable abuso de la autoridad judicial contra los demócratas, Frídom Fáiters,   venezolanos”.

Y sin ir muy lejos, cuando los pobladores de Tía María, en Arequipa,  resisten los engaños del entonces Presidente peruano y el valor de su consulta previa: “¡Terroristas antimineros!”. Cuando los Espartambos, resisten con piedras, huaracas y escudos de madera los ataques de la policía, “¡Forajidos terroristas, traídos a destajo de Puno para impedir el desarrollo de Arequipa!”

Joven “demócrata” venezolano disparando a la policía

Cuando los ricos venezolanos contratan a jóvenes del lumpen proletariado, los dotan de máscaras anti-gas, les proveen armas para disparar a la policía y los concentran delante de los medios de televisión extranjeros de Caracas: “Bravíos jóvenes venezolanos,  luchando por una Venezuela libre, ¡Frídom fáiters!”.

Cuando los maestros en huelga del sur del Perú, con el fin de ser atendidos en sus demandas, toman carreteras e intentan tomar los aeropuertos: “¡Vándalos terroristas, indignos de llamarse maestros!”.

Cuando los guarimberos (lumpen) venezolanos cortan las carreteras, trancan las calles, queman las postas médicas y autobuses de servicio público con pasajeros a bordo: “¡Aguerrida juventud democrática planta cara a la dictadura de Maduro!”.

Cuando el presidente Maduro afirma sentir la presencia del espíritu de Hugo Chávez, encarnado en un pajarillo libertario, los titulares salen en cascadas de mofa y burla: “Maduro es un orate”.

Cuando el apostólico Pedro Pablo K afirma en Estados Unidos, que salvo Venezuela, América Latina es un perrito tranquilo, echado y somnoliento en su alfombrita, al pie de su amo: “Silencio total”. Y al columnista político Bruce, —experto en psicoanálisis— se le escapa el bocado de analizar in profundis, por qué, un sujeto que personifica a la nación, le pone a su mascota, (un perrito), el mismo nombre que la nación; o sea: “Perú”.

Dada la íntima relación entre los medios de comunicación y las encuestas que miden el pulso de la opinión pública, por qué, en vez de preguntar trivialidades sobre de qué color era el caballo blanco de tal o cual ministro, por qué no preguntan si los peruanos están de acuerdo en preocuparse más por la situación de Venezuela, que por la seguridad ciudadana local. Por qué no se atreven a preguntar cuántos peruanos creen que el actual Presidente es cómplice del prófugo ex presidente Toledo. Y por qué es que un presidente con tanta llegada en el ejecutivo y legislativo estadounidense no hace nada para agilizar la extradición de su corrupto Jefe.

En el fondo, el asunto venezolano no es un tema baladí. En Venezuela se juega el futuro de la segunda independencia de América. A dos siglos de la independencia de los criollos frente a la metrópoli española, surge ahora la necesidad histórica de la independencia de la América mestiza, frente a la América criolla. Esto lo saben los dueños de los medios de comunicación y es comprensible que se aferren a los privilegios de “su Colonia”. Lo que es menos comprensible y hasta merecedor de lástima es la entusiasta participación de sus trabajadores, muchos de ellos, periodistas de prestigio y talento que han arriado sus banderas en la defensa de un orden caduco,  caracterizado por la corrupción generalizada que vive el Perú.

En cualquier caso,  sería injusto y poco cortés de parte de quienes simpatizamos con la Revolución Bolivariana y el legado del Comandante Hugo Chávez, dejar pasar todo este cargamontón sin agradecer tanta uniformidad en los ataques sobre el país llanero. Que enemigos irreconciliables se reconcilien en el Congreso peruano para censurar a la revolución venezolana, es un acto de grandeza, que refleja con nitidez en cual lado de la historia está ésta corrupta institución.

Nunca los venezolanos bolivarianos agradecerán suficientemente los esfuerzos que hace para su causa las constantes declaraciones vejatorias del hasta ahora judicialmente escurridizo ex presidente García. Que la cumbre del desprestigio político peruano se haga sitio en la vanguardia de defensores del status quo, es la garantía que la revolución bolivariana ha dado certeramente en el blanco.

 

Comentarios de Facebook

2 thoughts on “Venezuela y el doble rasero de la prensa peruana”

  1. avatar
    lyz franco says:

    Muy buen articulo.
    La ignorancia no es solo patente en los peruanos, que toman todo lo que ven en la tv como ´´informacion´´…..pero es mayor aun de los venecos que NUNCA han escuchado que es un CAMBIO DE REGIMEN y no han escuchado de Salvador Allende. Lamentable.

  2. avatar
    Oscar Chavez says:

    Leer articulo ilustrativo publicado por el periodico GESTION del Peru:

    http://blogs.gestion.pe/herejias-economicas/2017/05/economia-venezolana-mitos-y-realidades.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *