José Carlos Agüero “Nuestra cultura política sustenta el ejercicio de violencia”

La Revista

¿Porqué cuentos heridos? ¿Es sobre el dolor?
Porque rasga algo, rasga la escritura. Las historias mismas, algunas son comunes, son familiares a cualquiera: los tres cerditos, las siete cabritas, el gallinazo vuelve a Lima, esta alusión al cuento de Salazar Bondy, Paco Yunque. Son historias que podrían ser comunes y corrientes, muy familiares a la tradición  popular y, sin embargo, a todas les hacemos algo, les jalamos una pita…

¿Es como un retrato de la realidad del país o de la condición humana?
Del país, pero creo que podría ser cualquier sociedad donde vivimos construyendo artificios para sustituir los problemas que realmente tenemos que enfrentar. Los convertimos en muñecos y los muñecos son más  fáciles de explicar, de sortear. Para eso ayuda cualquier discurso, especialmente uno que infantiliza las  cosas.

Las fábulas suelen dejar una moraleja fácil, entre el bien y el mal, pero eso no se distingue en tus  cuentos, ¿cuál es tu intención?
Salen como salen, pero no hay una inocencia tampoco en el mensaje que se transmite. Por lo menos en mis mensajes, no. No es ingenuidad. Si quieres aporto elementos no inocentes, no puestos ahí de casualidad,  para que tú o cualquier lector pueda de ellos hacer algo, sacar la conclusión que pueda. Si no quieren  tampoco, pueden evadir una resolución o es simplemente quedarse en el placer estético…

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