El Búho

Política y Cultura desde Arequipa Perú.

Agenda 2018

Cuando falta menos de un año para el próximo proceso electoral, el debate debe comenzar a delinearse para encausar las propuestas hacia lo esencial; y así mantener a raya a quienes pretenden engatusar, como es usual. Aquí nuestro menú de propuestas como temas ineludibles de discusión durante la campaña regional y provincial del 2018.

  1. Red vial regional y municipal. Arequipa debe consensuar un proyecto de infraestructura vial a nivel regional y local, para los próximos 10 años. Debe obedecer a un plan estratégico de desarrollo regional a discutirse en un foro técnico en los 90 días siguientes a la elección, con participación de la oposición política, en una suerte de acuerdo regional. Los recursos de todos los niveles de gobierno deben destinarse prioritariamente a atenderla. No más conejos que surgen de sombreros mágicos, como fueron los proyectos de la Variante de Uchumayo, la vía al Cono Norte, y otras. No más tráfico de influencias con el ordenamiento del transporte urbano, el botín final de este manejo.
  2. Seguridad y combate a la delincuencia. El serenazgo sin fronteras (unificación de recursos y planes de todos los municipios urbanos), así como la policía de carreteras, deben garantizar la circulación y el libre desarrollo de las actividades de la población. Eso implica dejar de lado los protagonismos y, otra vez, firmar un compromiso conjunto, lejos de figuretismos que deberían ser castigados por la población votante.
  3. Diversificación económica. La dependencia de la región de la actividad minera y el sometimiento de las autoridades a las empresas extranjeras de este rubro, son una verdadera trampa para el futuro. La minería concentra más del 80% de las exportaciones y un importante porcentaje del Producto Bruto Interno generado en la región. Esa dependencia genera fragilidad institucional, distorsiones en la economía, desventajas para otros rubros y daños ambientales incalculables. No hay que rechazarla, pero hay que controlarla. No más mandamases privados acostumbrados a pasar por encima de los ciudadanos y de la propia autoridad.
  4. Promoción del patrimonio cultural y turismo. La industria sin chimeneas es la alternativa más prometedora para la región y el país, en general. No es un tema de las agencias de turismo y los hoteleros, sino de miles de ciudadanos que pueden encontrar una alternativa económica en el rubro, descubriendo para sí mismos, y para el mundo, la riqueza cultural y natural que tiene la región. Desde el tratamiento del ya explotado valle del Colca, hasta el valle de los volcanes, el cañón de Cotahuasi, el patrimonio monumental de la ciudad, su campiña y otros paisajes naturales.
  5. Conciencia ciudadana. Esta es una exigencia para los electores, no para los candidatos. Pero éste es el momento oportuno para ejercerla. Si los propios ciudadanos no nos hacemos cargo de nuestra responsabilidad y trasladamos siempre las culpas a los que están en el poder, gracias a nuestra cómoda indiferencia o elección por conveniencia, no hay ninguna posibilidad de llevar este proyecto a la práctica. En ese caso, solo apaguen las luces.
  6. Lucha contra la corrupción. La sustracción de los recursos públicos o su mal uso, tienen una consecuencia directa en la economía familiar o personal de los ciudadanos, aunque no sea muy fácil esa asociación. En Arequipa son visibles sus efectos, desde la administración de Luis Cáceres en el municipio, hasta los sucesivos gobiernos regionales. Además de ser una de las causales de la pobreza, la corrupción es el factor principal de perversión de las instituciones, causa anomia social y desalienta la meritocracia, entre otros. Por acción ciudadana, Arequipa debería ser declarada una zona libre de corrupción. Que en lugar de las máquinas que detectan la mosca de la fruta, se construyan mecanismos ciudadanos de detección de fraudes, con vigilancia cercana y constante de cada centavo que se gaste en la administración pública. No es imposible, es complejo, pero imprescindible.

En todos estos casos, la receta es debate, planificación y consenso. Luego, un manejo técnico, compromiso con el bienestar general, capacidad de renuncia y honestidad. Además, cero figuretismo. Ya sé que, dicho de esta manera, es un imposible. Por supuesto, si lo dejamos a los políticos. Aquí la cuestión es si seremos capaces los ciudadanos de participar, vigilar, exigir y ser consecuentes. En estos tiempos, es la sociedad civil organizada la llamada a trazar la ruta y los límites de la clase política. La cuestión es dilucidar si seremos capaces.

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One thought on “Agenda 2018”

  1. avatar
    Hernando says:

    Y el ordenamiento territorial ?????

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