Sinfónica nacional presentó disco del compositor indigenista Theodoro Valcárcel

Cultura

El Ministerio de Cultura realizó el lanzamiento del CD Theodoro Valcárcel: Música Orquestal. Corresponde a la primera entrega del proyecto discográfico “Serie Maestros Clásico Peruanos” de la Orquesta Sinfónica Nacional. Este conjunto de grabaciones tiene por objetivo documentar y poner en valor el trabajo de los más destacados compositores de música académica en la historia del país, así como poner en vitrina el trabajo de la orquesta por su nivel técnico y artístico.

Theodoro Valcárcel (1896 – 1942) fue una figura clave del indigenismo musical peruano. Su obra es comparable con la de José Sabogal. Pese a ello pocas grabaciones de sus trabajos han estado disponibles a nivel local o internacional.

Este CD busca cambiar esa situación al incluir las primeras grabaciones de importantes obras como Bailan los llameros y Los encantadores montañeses (ambas piezas pertenecientes a las Estampas del ballet Suray Surita). Además, siete canciones orquestales de los Treinta y un cantos del alma vernáculaRitual de los jóvenes honderosEl peregrino ante el Templo del Sol. Y la versión original para voz y piano de Suray Surita, además de una nueva grabación de la célebre Kachampa (o Danza del combate).

Las piezas son interpretadas por la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la batuta del maestro Fernando Valcárcel, con la participación de la soprano española Yolanda Auyanet.

El disco será presentado por Fernando Valcárcel, director Titular de la Orquesta Sinfónica Nacional. Estará junto al musicólogo Aurelio Tello y al bibliotecario de La Sinfónica, Luis Roncagliolo.

Sobre las obras

Las Estampas del ballet Suray Surita son una suite de danzas extraídas de lo que fue el gran proyecto musical de Theodoro Valcárcel, lamentablemente inconcluso: la ópera-ballet Suray Surita. Esta obra fue editada en París en 1939, una de las pocas ediciones hechas por su autor en vida.

Su importancia también reside en ser la primera obra académica peruana en incluir instrumental nativo: tocoros, wankar, tinya y pututos. Los instrumentos se entremezclan con el piano en alucinante integración. La colección de Treinta y un cantos del alma vernácula, por su parte, es la primera obra musical académica que refleja nuestro multilingüismo.

El Ritual de los jóvenes honderos, en tanto, es un ejemplo de reelaboración de material nativo. En sus páginas aparecen citas al folklore puneño, especialmente la música de los ayarachis. Finalmente, El peregrino ante el Templo del Sol describe una peregrinación hacia el templo mayor incaico: el Coricancha.

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