El Búho

Política y Cultura desde Arequipa Perú.

Crónica de una negligencia fatal

Cuarenta minutos que resultaron fatales

Esta pudo haber sido una historia de amor, pero es una de negligencia. La muerte del estudiante Miguel Alfaro, muestra una realidad constante, en que el desinterés y la informalidad, cobran vidas y destruyen futuros. La madre y la novia del joven fallecido aseguran que si la Universidad Alas Peruanas hubiera auxiliado con rapidez y el hospital regional hubiera atendido sin demora al estudiante, Miguel Alfaro aún estaría con ellas. Y esta no sería la triste historia de una boda imposible.

Había decidido casarse con él. Viajarían a mediados de enero del 2018 a Cusco para la pedida de mano. Su  familia ya estaba enterada, pero la tradición es la tradición, se emociona. Ella quería una boda sencilla. Él le  dijo que tenían que invitar a muchas personas. Ella insistía en una boda sencilla. Él se reía. Le decía que  era imposible, tenían que invitar a los compañeros antropólogos de la Universidad Nacional de San Agustín, a los futuros abogados de Alas Peruanas, a la familia. Ella quería tener un hijo el próximo año. Él  estaba escogiendo la música para el gran día.

Ella mira su anillo de compromiso. Le da vueltas sobre su dedo anular izquierdo. Tiene lentes oscuros para  evitar que le vean los ojos. Para evitar que la vean quebrarse. Él murió dos meses antes de la pedida de  mano. Ella se quiebra. Él se cayó siete minutos antes de su clase de Derecho Municipal y Regional. Ella dice que eran las 5 y 13 de la tarde. Él acababa de salir del baño. Ella lo vio. Él le dijo “vamos, amor”. Ella se  levantó de una banquita y cogió su mochila. Él se resbaló, trató de sostenerse pero no pudo y cayó de  espaldas. Ella escuchó un sonido fuerte y seco. Él estaba en el suelo. Ella se acercó rápidamente, pidió  ayuda, gritó. Él nunca más le diría “vamos, amor”, ni ninguna otra cosa. Ella lo vio convulsionar de pronto. Él moriría tres días después….

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