Los límites del modelo económico peruano

Columnista invitado Anthony Medina Rivas Plata

La pobreza monetaria ha crecido por primera vez en el Perú desde inicios de este siglo. Según el INEI, 375,000 peruanos (el equivalente a toda la población de Huancayo) pasaron a la pobreza este 2017. Esto nos obliga a repensar algunas de las bases sobre las que se ha fundado el modelo economico de nuestro país, a inicios de los años 90.

La mayor idea fuerza del pensamiento neoliberal en el Perú es la relación directamente proporcional entre crecimiento económico y desarrollo humano. Bajo su criterio, el verdadero y único problema que tenemos aquí es “la pobreza” y no otros, como la corrupción o la desigualdad, que son considerados como externalidades (de hecho, ellos sostienen que se pueden generar niveles muy altos de desigualdad sin que eso toque a los más pobres). Por lo tanto, resolver la pobreza no es un problema de redistribución (que es algo que todos los Estados del mundo hacen bajo cualquier modelo), sino un problema de crecimiento económico. Al abdicar del rol del Estado en la promoción económica, el crecimiento sólo puede garantizarse a través del aumento de la inversión privada, que es promovida a través de una determinada estrategia de apertura económica. Se genera así una ecuación automática entre mayor inversión y menor pobreza.

Por supuesto, nada se dice sobre el tipo de inversión que se requiere en comparación con la que llega, sobre las causas del aumento de la informalidad (que lo reducen a un tema de sueldo mínimo) o sobre el carácter empobrecedor (sí, empobrecedor) que puede tener cierto tipo de crecimiento sin instituciones, como el que tenemos. Se lo toma casi como un mantra, como un acto de fe, y esto hace que no se puedan pensar alternativas “out the box” que puedan “enojar al dios volcán”. Esto hace que las alternativas de solución se planteen exclusivamente en términos de desregulación/privatización, olvidando que esta estrategia tiene límites bastante claros, los cuales ya han sido bien explicados por aquellos quienes justamente promovieron el modelo en la región a finales de los años 80 (el BM y el FMI). Que nuestros neoliberales no los conozcan o se hagan los locos con el tema, es otra cosa.

La economía peruana ya es una de las más abiertas del mundo; si se mira sólo desde el punto de vista de lo que les interesa a los (grandes) empresarios. Según el Index of Economic Freedom de la Heritage Foundation, nuestras libertades de comercio, de inversión e impositiva (fiscal health) están a la par con países como Canadá y Australia. Se puede decir que ese problema ya está “resuelto”, y francamente ya no hay nada más que se pueda hacer por más nuevos TLCs que firmemos o normas ambientales que sigamos derogando. Por ese lado, hace rato que llegamos al tope. Del otro lado, en los índices relativos a la corrupción (government integrity) o la eficacia judicial, estamos a la par con varios países del África Subsahariana. Luego de los recientes escándalos que llevaron a nuestro último presidente a renunciar, esto ya ni vale la pena explicarlo.

La conclusión no es nueva; desde el 2003 Paco Durand venía definiendo el modelo peruano como una combinación de riqueza económica con pobreza política. La novedad que tenemos es que el mismo sistema está empezando a implosionar a causa de esta contradicción estructural. Ya no es sólo que nuestro tercermundismo institucional impida ejecutar medidas redistributivas eficaces, sino que éste ya empieza a corroer las mismas bases que garantizaban la reducción sostenida de la pobreza monetaria; aquello de lo que los defensores del modelo se han venido jactando por más de 25 años. Este es un problema estructural de largo plazo, y no sólo un pequeño traspiés debido al cambio de presidente, como podrían creer. Hasta que no empecemos a tomar en serio la necesidad de impulsar alternativas serias para reducir la corrupción en el Perú, estas contradicciones seguirán agravándose, generando resultados imprevisibles que terminarán socavando las bases del modelo.

El autor es Politólogo. Profesor de Ciencia Política de la UCSM

Una respuesta a “Los límites del modelo económico peruano”

  1. saguezo dice:

    Buen articulo…. Comparto esa opinion. El modelo impuesto por el sátrapa ya dio lo que tenia que dar. Ya lleno todos los nichos economicos … Ahora los “lideres” solo atinan a promover el salvavidas de la mineria, condenando al pais a vivir de apenas un rubro economico. …
    El Peru seguira siendo mierable por muchas décadas mas, no veo ninguna salida “democratica” . La unica si existe, la tomara el pueblo (si sale del marasmo) y no sera sin sangre en las calles… La otra , que no podemos considerar via, es conformarse con un ser un pais inviable y subsirviente de terceras potencias por los siglos de los siglos….

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