El Búho

Política y Cultura desde Arequipa Perú.

All posts by Martín Zuñiga

Hace falta más feminismo

Sabes que todo está desencaminado cuando la ministra de la Mujer no entiende cómo llegó a conformarse el ministerio del cual es titular y cuáles fueron las necesidades sociales que motivaron que el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social pase a denominarse Ministerio de la

Algunos peligros de la educación

En los talleres que realizo sobre escritura creativa o en los de redacción académica, y en las charlas, seminarios y cursos que dicto; siempre me he topado con falencias y taras en las personas con respecto al estudio. Al principio creí eran cuestiones aisladas, pero

Dos ideas sobre enseñar el escribir

Como cualquier otro arte, la capacidad escritural puede enseñarse y transmitirse en condiciones especialmente dadas. Por ejemplo, tenemos los llamados talleres de creación literaria o de escritura creativa, los cuales son hoy en día muy similares a los que comenzaron a funcionar desde los últimos

La fundación de Ítaca

Las historias más conocidas de Homero son la de la guerra y la del viaje, Troya e Ítaca, aunque hay muchas más en el intersticio de estas y en otros himnos homéricos. Algunas que tal vez ya nadie recuerda, que ya han caído en el

Poner las ideas en acción

Hace unos días me topé con un muro burocrático: el secretario académico de una facultad de Humanidades le dijo delante de mí a un egresado que “la promoción cultural no es una actividad profesional”. Y lo dijo con un tono despectivo que daba a entender

Refundar el amor

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?, es el título de un formidable cuento del estadounidense Raymond Carver, pero también es una pregunta pertinente cuando nos ponemos a pensar en las relaciones que establecemos dentro de la sociedad en que vivimos, con las personas que

escritor

Todos tenemos algo de inocentes

Un medio día cualquiera caminábamos con el poeta lobo Baca por la parte peligrosa del centro de Arequipa. Habíamos salido de dejar los últimos materiales de una revista que sacaban con los lucíferos chinos de Dragostea en la imprenta y, como era costumbre, hablábamos de