Rocón

El Espantacuervos Jorge Alvarez Rivera

Dicen que era un abuelo tierno, inagotable en su cariño. Innegablemente cultileído, como dice Marco Aurelio Denegri, y poseedor de una prosa bien armada, Andrés Bedoya Ugarteche era todo un personaje. Flaco y espigado en su vejez, era común verlo caminar por las calles del centro, apertrechado bajo un sombrero y siempre con un gesto respingado.
Eso último podría ser un tema de apreciación. Quien lo haya leído en su despiadada columna “La Ortiga” quizás haya tenido la impresión de que su autor es un tipo racista, discriminador y altanero. Yo a eso le sumo el recuerdo de la primera vez que lo vi, en mis días de practicante en el periódico “Arequipa al Día”. En ese tiempo Bedoya escribía en ese diario y a veces llegaba a la redacción para conversar con el director, Carlos Meneses.
A Bedoya no lo había leído entonces. Mi única referencia sobre él era su personaje de televisión en “La Pedrada de Andrés”, que llegué a ver en algunas ocasiones. Su muñeco, Timoteo, me enternecía cuando decía algo políticamente incorrecto, lo que yo entendía y hasta aceptaba por las licencias del humor. Pero luego de ver a Bedoya en persona y escuchar en vivo y en directo algunas de las imprecaciones que hacía de algunos personajes (políticos actuales que no mencionaré para que puedan preservar, si lo tienen, el buen recuerdo de él) entendí que la cosa no iba por lo gracioso. Era una consecuencia antichola y un abierto desprecio a lo andino.
Sus defensores le admiran precisamente esa frontalidad. Que decía “las cosas como son” y que era “valiente” para expresar abiertamente lo que muchos anidan en sus corazones en secreto.
Yo no.
Aseveraciones tales como “El problema con el complejo de Choledad es que los cholos que lo padecen se consideran ‘discriminables’, ya que, muy en el fondo, se creen realmente ‘inferiores’”, que hizo en su columna “Choledad, lorchofobia y complejos” del año 2006 (ya en el diario Correo de circulación nacional) no son un chistecito, una bromita. Es intransigencia pura y dura.
Su prosa le mereció un premio mundial. Survival International le otorgó el galardón de haber escrito “el artículo más racista publicado en un medio de comunicación”. Esa joya fue a causa de su opinión sobre el conflicto en Bagua, alentando la idea de lanzar Napalm a los aborígenes. Ni Hitler lo hubiera dicho más claro.
Ha muerto Bedoya pero queda claro que muchas de sus ideas viven en miles (o millones) de peruanos que creen que por el color de su piel, el dinero en su billetera o (paradójicamente) su formación universitaria, les otorga de inmediato un rango superior al prójimo. Y para mí ahí está lo trágico. “El racismo es para ociosos, lo correcto es darse el trabajo de conocer a la gente y odiarlos por lo que realmente son”, leí en algún lado cuando la vieja discusión sobre el racismo estalló otra vez en el país, en esa ocasión por un niño había choleado a una pareja en el cine.
Que sus ideas retrógradas germinen en alguna cabecita distraída sería realmente la gran pedrada de Andrés. Un rocón que nos terminará cayendo tarde o temprano a todos nosotros.

5 respuestas a “Rocón”

  1. Avatar Jasinto Lopez dice:

    Muy buen articulo Jorge y muy oportuno.
    Reza su obituario: «murió víctima de una penosa enfermedad…» hay que añadir: «cuyo síntoma era vivir dentro del cuerpo de un gamonal español, al que los indios le han invadido su hacienda y su lengua».

  2. Avatar andres dice:

    que escriba con satanas, este señor tremendo rascista le tenia fobia a los caceres a los puneños los choleaba , tremendo rascista , que se pudra en el infierno

  3. Hacer leña del arbol caido, no es correcto, descanse en paz Sr. Andres Bedoya Ugarteche.

  4. Avatar Jose dice:

    Yo creo que exageras Jorge. El viejo tenia sus extravagancias pero era un intelectual de primera. La defensa del pensamiento cientifico es su legado.

  5. Avatar sebastian dice:

    El Señor Andres Bedoya Ugarteche era un hombre confrontacional ,  y eso en un pais como el Peru donde ser tibio y decir lo que realmente se piensa entre cuatro paredes, es imperdonable , leo las reflexiones del columnista y me parecen sacadas de contexto , tildar de racista a ABU es demasiado ligero , cuando el mismo Bedoya Ugarteche decia que el era un mestizo y declaraba que entre otras tenia sangre indigena , su rechazo a los Caceres , no era por Puneños si no por las tropelias que cometian , y si en general apuntaba siempre a los Puneños era porq estos nunca quieren asimilar las costumbres del lugar donde emigran , si no  , quieren imponer las suyas ,

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