Edgar Morin, Invitación a humanizarnos

desde mArte Avatar

Foto. 70veces7.info

Hace pocos días tuve el privilegio de escuchar a Edgar Morin en la conferencia magistral que ofreció durante la inauguración del II Simposio Internacional de Pensamiento Complejo, en Lima, y he vuelto a Arequipa persuadida por su fe en el ser humano.

Además de su asombrosa lucidez y de la pasión puesta en sus gestos y palabras, el nonagenario pensador francés, uno de los filósofos más importantes de nuestro tiempo, me cautivó por su amor al individuo como ser capaz de proseguir el proceso dehominización del mamífero que somos en humanización.

Al tiempo de conmoverme con sus palabras, Morin propició la reflexión de la que nace el temor al advertir que no todos los individuos que poblamos el planeta tierra estamos dispuestos a humanizarnos.  Para comprobarlo, solo basta leer y escuchar las recientes noticias sobre los conflictos mineros en el país, por poner un ejemplo entre los muchos que atestiguamos, casi siempre, indiferentes.
Indiferencia de parte de un gran porcentaje de la población, y necedad, de la mayoría de las  autoridades que –supuestamente- nos gobiernan. Morin, haciendo referencia a Platón, remarcó la necesidad de que los jefes políticos empiecen por reformarse a sí mismos, es decir, por ser los primeros en someterse a las leyes,  a la división de poderes en una constitución de buen gobierno, por ser ejemplares.
Si bien Morin plantea una exigencia ética a los gobernantes, no exime a los ciudadanos de la misma.  Y tiene toda la razón.  Cómo iniciar un proceso de metamorfosis en la sociedad, que vaya más allá de la simple re-forma si no se involucran los principales actores: nosotros; usted, yo y los demás seres que buscamos aprender a convivir en nuestro tránsito de homínidos a humanos en un entorno más equitativo.
Al escuchar el discurso de este sorprendente hombre, también pensé en la ciudad como producto de sus habitantes y coincidí con Gustavo López Ospina (quien también participó en esa sesión del II Simposio Internacional del Pensamiento Complejo), en la urgencia de reflexionar sobre una noción amplia de ciudad realmente humana para el logro de una realización individual y colectiva.
Por eso, dejo los bigotes y la frivolidad -no sin reiterar la solicitud a los comentaristas para que no se escondan en falsas identidades a fin de responderles- y propongo atender a López Ospina en la definición de puntos básicos en torno a los cuales podamos configurar la ciudad en la que queremos vivir: ¿Cómo hacer frente a los problemas fundamentales que plantea el futuro urbano? ¿Cómo trabajar dentro de una complejidad creciente e interrelaciones cada vez más fuertes para, con escasos recursos,  lograr un salto cualitativo hacia el bienestar colectivo?  ¿Cómo hacer buen uso de la sabiduría de los pueblos para integrar conocimientos, técnicas, herramientas cada vez más amplias y sofisticadas, a favor de una nueva calidad de vida y bien vivir?
Esas mismas interrogantes me devuelven a Morin cuando nos incita a salvarnos asumiendo responsablemente el tránsito de hominización a  humanización.  Para intentar “la salvación”, nos sugiere asociar vías interdependientes: la política o el manejo del poder; la economía o el manejo de la riqueza; la sociedad o la organización de las instituciones, el pensamiento o la organización de los conocimientos y competencias; la educación o la relación fundamental entre la tradición y la modernidad; la vida o el entorno humano y ambiental; y, la ética o la relación del bien y del mal.
Son esos conceptos los que parecen ser totalmente ajenos a los señores y señoras que, con bigotes o no, se atreven a decir que gobiernan el país, la región, la ciudad y sus distritos.  Conceptos desconocidos para quienes defienden propuestas aisladas en lugar de exigir un gobierno que ejecute reformas de manera conjunta, complementaria e interconectada, asumiendo las relaciones complejas que implican.  Pura teoría del Pensamiento Complejo que difunde Morin,  que se hace comprensible porque apela al sentido común y a la sensibilidad que debería caracterizar al ser en tránsito a humano.

Una respuesta a “Edgar Morin, Invitación a humanizarnos”

  1. Avatar Ángela dice:

    La estética del alma, practicada por Morin,  opuesta a «bigotes» y mamarrachos palaciegos de color verde en la cúpula. Veo que ya no usan el nombre de MVLL…

Deja un comentario

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE