El sillar y las artes

La Revista

Todavía no queda claro si Arequipa se ganó el apelativo de “Ciudad Blanca” por el uso del sillar en sus construcciones o por el color de piel de sus primeros habitantes mestizos, aunque esta segunda hipótesis parece ser más un complejo racial que otra cosa. Digamos también que el sillar, como elemento esencial en la arquitectura, es exclusivo de Arequipa, aquello que la diferencia del resto de ciudades del mundo, más allá de sus volcanes o de una campiña ya casi inexistente.

El sillar es un tipo de igninmbrita generado a partir de una “nube ardiente” surgida, no del cráter, sino de fisuras en el terreno volcánico. Esta “nube” estuvo compuesta principalmente de gases volcánicos que, mezclados con los compuestos atmosféricos y las diferentes rocas del suelo, se solidificaron en un nuevo material. Por esto el sillar no se ha repetido –y resulta prácticamente imposible que se repita- en ningún otro lugar del mundo.

AÑASHUAYCO O LA BALLEMA BLANCA DEL DESIERTO

Es en la quebrada de Añashuayco -camino a Yura, en las laderas de los frentes lávicos del Chachani- donde se hallan las principales canteras de sillar. Aclaremos que la mayoría de construcciones del centro histórico, coloniales como republicanas, fueron hechas con sillar extraído de canteras ubicadas en Chilina, ahora casi por completo desaparecidas…..

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