Carta del periodista Gustavo Gorriti al presidente Ollanta Humala

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Reproducimos la carta del destacado periodista peruano Gustavo Gorriti, publicada en la revista Caretas.

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Don Ollanta Humala,

Presidente de la República
Señor presidente:

UNA semana antes de que usted asumiera el poder, hace casi un año, le escribí una carta como esta, con reflexiones sobre su entonces reciente triunfo, sobre la promesa que abría y el deber que exigía una victoria tan brillante cuanto inesperada.

Repasé la carta a la luz de lo que viene sucediendo en estos meses y, sobre todo, en estos días; y pensé que quizá no esté fuera de lugar escribirle para reflexionar sobre sus inesperados golpes de timón, señor presidente, y sobre la extraña deriva de su gobierno.

Recuerdo que en los días más pugnaces de la segunda vuelta, en una entrevista con Rosa María Palacios, Álvaro Vargas Llosa –que había venido a Lima a reforzar su campaña, y se ganó en consecuencia el aullante vituperio de esa derecha deshonesta e histérica–, le apostó a una medio incrédula Rosa María (y lo digo de memoria), que esa misma gente iba a estar haciendo cola para el besamanos del 28 de julio.

Álvaro no solo acertó sino se quedó corto. Lo de besamanos fue un pálido eufemismo. Digamos que si hubiéramos corrido una cortina sobre Palacio por algunos meses y la descorriéramos ahora, ¿qué encontraríamos? A los que estuvieron en el mitin de Keiko, a su lado, señor presidente; y a gran parte de quienes estuvieron en el mitin de la Plaza 2 de mayo, en el lado opuesto.

¿Es esa la naturaleza de la política y de la vida? No necesariamente. Es verdad que la política y el arte de gobierno es saber manejar realidades sociales complejas de manera eficiente. Usted no tenía experiencia de gobierno; pero era y es pragmático, había aprendido en sus años como militar a desenvolverse de la mejor manera posible en la realidad que le entregaban.

Claro que usted tuvo un equipo interesante de colaboradores, dirigidos por Siomi Lerner, durante los primeros meses de su gestión. Pero hubo evidentes diferencias de aproximación y estilo a la tarea de gobierno. Siomi y la gente cercana a él partían, en los hechos, de la premisa de que el camino al orden es el diálogo.

Usted, por lo contrario, obviamente piensa que el orden es el camino al diálogo; y aborrece la indisciplina, la falta de líneas claras de mando y obediencia.

Esa diferencia fundamental deshizo en pocos meses de gobierno la relación de años de camaradería de campaña con todo un grupo de gente muy cercana (empezando por el propio Siomi), que fueron paulatinamente reemplazados por tecnócratas y políticos que se sienten de lo más satisfechos con ese tipo de administración predicada en la búsqueda de orden y la disciplina.

Y así, como quien no quiere la cosa, la misma gente que lo denostó y demonizó hasta hace 10 meses, ahora funge de intérprete de su pensamiento y reclama con fingida indignación que se reprima y encarcele, como ‘agitadores’ y hasta ‘golpistas’, a aquellos cuyas opiniones y acciones usted apoyó hasta el momento mismo de jurar la presidencia.

SUS actuales portavoces oficiosos (porque los oficiales son algo más púdicos),propalan que esos ollantistas de ayer reprimidos por el Ollanta de hoy, han olvidado que todo lo que el programa de la ‘Gran Transformación’ logró fue el 31% de los votos, y que la victoria fue obtenida gracias a la ‘Hoja de Ruta’, sobre cuya ambigua cartografía hablan ahora como si tuvieran los derechos de autor.

Ahí no solo están los que apoyaron histéricamente al fujimorismo el 2011 sino los que lo hicieron en los 90 y el dos mil. No todos, pero sí muchos. Tan conocidos que no parece necesario ordenarlos en una base de datos, ¿verdad?
Nadie dijo que gobernar fuera fácil, señor presidente. De hecho es duro y puede hacerse trágico.
Usted, por ejemplo, se ha forzado a pagar, un precio muy alto en lo personal. Está enfrentado políticamente con su padre y su madre; y ha encerrado en la Base Naval a su hermano Antauro. No tengo la menor duda de que todo ello debe haber sido doloroso; y que usted no solo trató de afirmar su autoridad, sino mostrar la determinación de ejecutar las medidas más duras si lo estima necesario.

Y si sigue así, las medidas tendrán que hacerse crecientemente duras. Las geishasde ayer lo azuzarán, señor presidente, con parecidos argumentos a los que utilizaron contra la oposición democrática el año dos mil: acusándola de ser subversiva y golpista.
Pero el endurecimiento represivo, sobre todo si junto con lo brutal es bruto y venal, no va a solucionar nada. En corto o mediano plazo, empeorará las cosas.
El orden es necesario, y hace usted bien en subrayar su importancia. Pero el orden del Estado debe ser justo, preciso, proporcional y, sobre todo, imparcial.

¿Qué tiene de justo o siquiera legal, señor presidente, que en el caso de Espinar, por ejemplo, la Policía mantenga a los detenidos dentro de las instalaciones de la compañía minera, que la comisaría funcione también dentro de ella? ¿Que aparezcan ‘bombas molotov’ cada vez que se quiere detener a alguien o impedir, por ejemplo, el vuelo de don Isaac a Cajamarca?

Es que ese tipo de prestidigitación, que no produce conejos sino molotovs, solo es posible cuando se tiene como jefe de la Policía y como jefe de operaciones policiales, a dos oficiales cuyo mayor mérito es su coartada ridícula en el caso de las Brujas de Cachiche.
Usted no ha cumplido todavía un año de gobierno, señor presidente, y creo que está a tiempo de corregir errores y distorsiones. Ha hecho muchas cosas bien; y si rectifica el rumbo en pocos pero cruciales aspectos, puede terminar logrando un buen gobierno.

¿Qué hacer? Empezar por comprender que usted no ganó la segunda vuelta porque la ‘Hoja de Ruta’ hubiera tranquilizado o sedado a la Confiep, a los fujimoristas, a los pepekás y a esa gente.

Usted ganó gracias al Juramento por la Democracia. Eso galvanizó a quienes luchamos contra Montesinos y Fujimori, lo convirtió a usted en el líder de las fuerzas democráticas contra el retorno de la dictadura y le dio, junto con la presidencia, la misión de perfeccionar y profundizar la Democracia.
ESE es su mandato fundamental, señor presidente. Actúe en consecuencia, que no es todavía tarde.

Tome, o retome ese papel, y la gobernabilidad democrática funcionará mucho mejor que el frágil orden que puede lograr una Policía parcializada, con jueces y fiscales que violan el debido proceso.

No encarcele a la gente por hacer lo que usted como candidato les pidió que hagan. Explíqueles, razone con ellos y actúe, cuando haya que hacerlo, con imparcialidad y con verdad.

Pese a que su hermano Antauro defiende una repudiable ideología racista, creo que usted sabe que es un abuso tenerlo preso en la Base Naval. Lo peor es que es una admisión de miedo e impotencia, no de autoridad. ¿Admite el Estado peruano ser impotente como para controlar una prisión civil de alta o mediana seguridad? Corrija el abuso y exija una mínima competencia al INPE.

No persiga a la protesta que no sea violenta. Aunque sea una necedad pedir ahora la vacancia presidencial, eso no es un delito. Si lo fuera, ¿cuánta gente que pidió la vacancia de Toledo en su momento (y podemos hacer memoria) no debería estar presa?

Luche contra la corrupción. De a verdad, con fuerza. Pocas cosas confieren mayor legitimidad que eso. Pocas son más necesarias.
Usted fue elegido para ser el abanderado de la democracia y no de la plutocracia,señor presidente. Está a tiempo de ajustar el rumbo. Ojalá lo haga. Su éxito será el de nosotros todos.

GUSTAVO GORRITI

 

3 respuestas a “Carta del periodista Gustavo Gorriti al presidente Ollanta Humala”

  1. luis alberto Llosa San Miguel dice:

    Muy acertadas las apreciaciones de Gustavo Gorriti, Señores es de humanos errar, pero es de hombres subsanarlos y avanzar más lejos, solo Dios y las Bestias no cambian, Ya es casi un año de Gobierno y se aprende ser Gobierno, como digo, al empezar algo nuevo, al inicio matare uno o dos pero después ya no. Estamos para corregir y enmendar nuestros tropiezos, pero la voluntad de hacer grandes cambios no esta en discusión , eso nadie lo dude. Nos falta mucho camino para seguir avanzando y que estará lleno de más problemas y conflictos, pero se aprende, sino pregúntenle a Alan García cuanto aprendió de su 1er. Gobierno o a Fujimori cuantos años estuvo (12) para hacer buenos cambios económicos pero se dejo llevar por el poder para cometer actos de corrupción y de enriquecimiento, de Toledo que estuvo a punto de que el pueblo lo desembarque de su Gobierno por sus inequívocas acciones (Arequipeñazo), TENEMOS MUCHO QUE HACER HERMANOS… 

  2. Concientizador dice:

    Pobre Iluso ahora se viene a dar cuenta que esta cometiendo errores,señor Gorriti usted es tambien co-autor de este gobierno,al apoyar a toledo inutil ser politico que deshizo al pais sino fuera por la conduccion economica que ya iba porque no decirlo en “automatico” otra seria la realidad del pais,defiende a ollanta cuando todos saben que el mismo siendo candidato insto a la violencia y con aires y metodos matonezcos llego a la presidencia de la republica.Ahora leo sus lineas y noto preocupacion y esta se acrecentara a medida que pase el tiempo porque el señor ollanta es militar no puede con su genio y tarde o temprano cometera el error y ahi ud.y todos esos periodistas no sabran donde meter sus cabezas;porque recuerde algo bien señor gorriti ollanta esta en la presidencia por haber jurado por la constitucion del 93 y jurar seguir la hoja de ruta,ay de el que se salga del camino del desarrollo,los 4 suyos no seran nada con lo que se le vendra.

  3. FREBRAMO dice:

    A este “periodista” franelero, solo le falta pedirle al presidente que le permita abrirle la bragueta, solo recordarle que el 51% de peruanos votaron por este señor porque juro respetar el orden establecido y la Hoja de Ruta, renunciando a su gran transformacion, si no hubiese hecho esto habria ganado? con su 30%, a este “periodista” se le sale lo comunista por todos los huecos que tiene, habria que recordarle que los verdaderos democratas respetamos la investidura del presidente, sea quien sea, gano y es nuestro presidente y si hay que besarle las manos habra que hacerlo en señal de respeto, no como ustedes comunistas que pierden las elecciones y se dedican a complotar para que el gobierno rival fracase, yo no vote por el señor Humala, pero ahora debo respetarlo por que es mi presidente, y si tengo que ponerme a su lado para eliminar a todos los comunistas y extremistas antimineros lo hare, en  el Peru ya es hora de colgar a todos esos miserables comunistas que se encuentran infiltrados en los medios de comunicacion, entidades publicas, y otras organizaciones que lo unico que buscan es que haya mas pobreza, que eso viven.

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