Estrategias vinculantes entre empresa y cultura

desde mArte Avatar
Estoy convencida de que el conocimiento equivale hoy a las materias primas de otros siglos, y si aspiro a su ejercicio compartido como práctica cotidiana; a la comunicación, como herramienta de entendimiento; a la creación artística e intelectual, como fuente de felicidad y generación de recursos económicos; y a la educación como elemento indispensable para el desarrollo humano, Arequipa no es, precisamente, la ciudad ideal.
A partir de esa evidencia, es urgente propiciar la coordinación entre el mundo empresarial y las organizaciones e individuos gestores del movimiento cultural en la ciudad, para potenciar las oportunidades de desarrollo del sector.
Frente a la inercia de la administración pública y a su falta de visión en materia cultural, es indispensable establecer una alianza entre gestores culturales y el sector empresarial para facilitar a los creadores las condiciones y espacios que posibiliten su inserción en la cadena productiva de la región, y a los empresarios, la posibilidad de maximizar su exposición de marca al tiempo de reforzar su compromiso social, vinculándose con emprendimientos artísticos, educativos y culturales.
Mi reciente experiencia en Houston, donde -como lo comenté anteriormente- estuve para inaugurar la muestra de artes visuales 11 AREQUIPEÑOS, ARTISTAS PERUANOS CONTEMPORÁNEOS DE LA BLANCA CIUDAD,  aumentó mi interés por plantear la necesidad de establecer los mecanismos de coordinación necesarios para que la cultura, en sus variadas manifestaciones, se constituya en puente de comunicación y entendimiento, y en una de las áreas punta de desarrollo regional.
De un simple análisis, deduzco:
 ·      Ausencia de una marca-ciudad que identifique la identidad y el concepto que la urbe debe transmitir a sus diversos mercados, incluida su oferta cultural.
·      Nula investigación sobre las posibilidades de desarrollo cultural en la ciudad de Arequipa.
·      En consecuencia, desarrollo aislado y fragmentado de emprendimientos culturales que tendrían que estar vinculados al sector turístico, comercial y medioambiental.
·      Desarrollo de propuestas aisladas en lugar de acciones conjuntas, complementarias e interconectadas, asumiendo las relaciones complejas que implican.
·      Ausencia de una Política –macro- de Desarrollo Cultural que establezca las bases para un desarrollo a largo plazo y con objetivos claros que optimicen nuestras potencialidades.
·      Desarticulación entre los productores culturales – potenciales facilitadores (patrocinadores, mecenas, instituciones gubernamentales)- público beneficiario (comunidad).
·      Infraestructura y espacios sub-utilizados o mal utilizados para fines culturales.
·      Formación académica mediocre y desactualizada (para artistas y gestores).
·      Necesidad de capacitación e intercambio cultural.
·      Desaprovechamiento de los pactos/alianzas/hermanazgos con ciudades, empresas e individuos dentro y fuera del país para facilitar los procesos de aprendizaje, intercambio y acciones colaborativas.
·      Desperdicio de recursos y posibilidades por la obsolescencia de algunas convocatorias artísticas y culturales que culminan en premiaciones sin trascendencia.

Para empezar a cambiar, debemos:
·      Identificar los recursos, los productos, los servicios y las industrias culturales con mayores posibilidades de desarrollo en Arequipa.
·  Identificar mercados locales, nacionales e internacionales para direccionar acciones en base a la demanda y al desarrollo de productos/servicios para mercados potenciales.
·      Aprovechar  espacios con capacidad para configurarse como proyectos piloto de actividad cultural.
·      Articular y conectar los ejes culturales y comerciales existentes.
·      Promover nuevos polos de actividad.
·      Facilitar accesos.
·      Revisar, actualizar y optimizar convenios a nivel nacional e internacional.
·      Establecer un comité, agrupación, patronato o entidad similar que facilite la generación de recursos para la consecución de objetivos, en base a un trabajo multidisciplinario y previa selección de proyectos.
·      Establecimiento de un “Laboratorio de Ideas” con miras a la reinvención de la ciudad en el sentido material e intelectual.
·      Aplicación de los resultados del “Laboratorio de Ideas” en alianza estratégica entre los productores artístico-culturales y los empresarios locales y nacionales.
 
Ideas tomadas de variadas lecturas, de seminarios, de conversaciones con profesionales nacionales y extranjeros que me dejaron con las ganas de afrontar el reto de reconfigurar la ciudad en la que vivo con aquellos que piensan parecido… ¿O, es tan difícil caminar pensando?
(Cambio el adjetivo «derecho» de Mme. Heredia-Humala, por el gerundio del verbo más valioso de nuestro vocabulario).

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