¿Sobre qué escribo?

El regreso

Cada domingo a la tarde, me entra la angustia semanal de pensar sobre qué debo escribir para esta columna que ya lleva veintinueve semanas en el ciberespacio y durante ese tiempo he escrito de todo, pero fundamentalmente de mi percepción sobre la ciudad y sobre las barrabasadas del alcalde Alfredo Zegarra Tejada (no olviden ese nombre); a tanto que mis amigos me nombraron el “troll” oficial del burgomaestre del bigote divertido.

Y claro, eso me encasilló o me “etiquetó”, para hablar en lenguaje de estos tiempos, y aun cuando soy un crítico severo de la gestión edil, no es lo único que me preocupa; sin embargo, los lectores que van desde los que están de acuerdo conmigo, hasta los que me detestan, siguen atentamente mis columnas sobre Zegarra. Cuando he intentado hablar de otras cosas, los lectores huyen. ¿Qué raro, no? El cuento es que ya no quiero escribir sobre el alcalde, a menos que haga realidad otra de sus “brillantes obras” que según él, son parte de la modernidad mal entendida, según yo.

Es curioso, pero en el abanico de temas que he abordado en este espacio, hay también temas polémicos que están en el imaginario popular, como el emblemático “Caso Ciro”, que desató las iras santas de algunos de los lectores que la emprendieron contra mi punto de vista; pues la intolerancia puesta de manifiesto simplemente porque no opino igual que ellos; pero que por desgracia o por ventura, conozco los entretelones del caso y de cómo funcionan los medios de comunicación en general, especialmente los periódicos y sé de lo que hablo. Y en este caso, todos o casi todos, hemos sido parte de ese plan macabro de la influencia mediática que lo único que buscaba era vender periódicos, acaparar la sintonía y contar montañas de dinero gracias a nosotros.

Mi preocupación por los cambios sociales, el crecimiento económico de la Región y los movimientos migratorios, también han sido temas interesantes para los lectores y es que allí hay mucho pan que rebanar y es poco lo que se ha estudiado al respecto, pues los intelectuales arequipeños miran hacia el techo y silban con las manos en los bolsillos; mientras los más radicales solucionan el asunto con explicaciones simplonas que no aportan nada al debate necesario.

Esa es la visión de lo que he venido perpetrando en esta columnita semanal que me ha permitido interactuar con los lectores que siguen a este semanario simbólico de la prensa arequipeña, pero que ha servido para tomar el pulso a los seguidores de las columnas y determinar, a vuelo de pájaro, qué es lo que les interesa cada semana.

Prometo intentar conectar mejor con ustedes, con temas que les provoque leer y ocupar estas líneas en cosas más interesantes que cavilar sobre lo que es interesante o no, sobre lo que les gusta leer o no; pues como se habrán podido dar cuenta a estas alturas de esta columna, que no tenía tema y claro, apelé al viejo recurso de escribir sobre cosas que ayudan a resolver el problema. Aunque resulta entretenido conocer las tendencia de los lectores ¿verdad? Gracias por leerme. ;).

Una respuesta a “¿Sobre qué escribo?”

  1. Carlin dice:

    Vienvenida sea la idea… gracias por darte el tiempo y plasmar en tus columnas temas tan interesantes.
    Saludos;
    Carlin

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