Facebook aviva mi curiosidad por el Opus Dei

desde mArte Avatar

No es por pereza que esta colaboración para El Búho es mas bien una transcripción de algunos comentarios producto de mi feizbukera adicción.

Hace unas horas colgué un video titulado El Opus Dei Mafia secreta del Vaticano (que está en youtube) en mi muro de Facebook. Después de unos minutos recibí el consejo por inbox de una buena amiga, sintetizado en estas palabras: “cuida tus comentarios con el Opus Dei, son poderosísimos, así como los del Sodalicio. No te vayan a deportar, jajaja”.

Mi amiga me envió el mensaje tras leer el intercambio de palabras, con un contacto masculino, que transcribo a continuación:

Contacto: No se puede ir haciendo apología de manera tan facilista a una Institución que representa a millones de Católicos!!!! Más respeto con nuestra Iglesia y nuestra Fe!!! (transcribo tal cual su comentario, aunque omito las faltas de ortografía porque el procesador de textos las corrige).

Yo: Apología: Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo.

Contacto: Entonces llámale opinión o comentario agresivo sobre la Fe de muchos. No soy tan lingüista pero cuando desprestigian a mi madre las palabras sobran!!!!

Yo: Contacto, te conocí sin signos de admiración (se lo dije porque colocó varios al final de sus frases y percibí como que estaba gritando). No sé por qué te molesta tanto un video de circulación pública que nos muestra un lado de la moneda. ¿Por qué no nos muestras el otro? Siempre es interesante e ilustrativo ver más allá de lo que nuestros ojos tienen al frente…

Tras el silencio cibernético del primer contacto, apareció un…

Segundo Contacto: Mi querido corresponsal, respetemos a las personas y su derecho a expresarse. Pero no hay que respetar todas las opiniones, eso no. Las opiniones de Hitler, Stalin, Franco, Pinochet, Fujimori… no son, en absoluto, respetables. ¿Verdad caballero?

La persona identificada como segundo contacto, es un español a quien tuve el placer de conocer hace mucho tiempo, en París. Él me comentó días antes que pasaba por una situación difícil. Un importante personaje del Opus Dei de su ciudad, a quien calificó de antipático, perezoso, reprimido y ruin, pretendía sustituir a uno de sus colaboradores (con gusto aclaro que mi contacto es uno de los más prestigiosos cardiólogos de su país). Y remarcó, “yo tengo una lealtad de abajo arriba y de arriba abajo; tengo un concepto claro de lo que es un equipo. Si los políticos quieren cambiar a mi colaborador, en el paquete nos vamos dos”.

En su siguiente mensaje parecía más optimista: “Todo se arregló”, me dijo, pero insistió, “en lo que toca a mi equipo, soy intolerante. Si un miembro de mi equipo se equivoca, le defiendo y asumo su error. Si repite, le ceso. Elijo a los mejores, por supuesto mejores que yo, y me enorgullezco de sus triunfos”.

El Opus Dei Mafia secreta del Vaticano me dejó una curiosidad rara y punzante. Su contenido es totalmente opuesto al discurso de mi amigo, el cardiólogo. Los miembros del Opus Dei entrevistados y descritos en el video no parecen coincidir con la idea de elegir a los mejores ni de enorgullecerse por sus triunfos. Por el video (puedo estar parcial o totalmente equivocada) pareciera que eligen a los más dogmáticos, a los acostumbrados a obedecer «sin dudas ni murmuraciones», y cuando ascienden, a exigir ese mismo tipo de obediencia.

El video está a su disposición en youtube. Vean, reflexionen, observen y cuestionen. Yo creo que Dios nos dio la capacidad de pensar y que está muy feliz de que usemos nuestro cerebro. El no deporta.

Aclaro que conozco a personas abiertamente declaradas miembros y simpatizantes del Opus Dei. A algunos les tengo gran cariño y respeto. Felizmente no selecciono a mis amigos por su filiación religiosa, por sus cuentas bancarias, ni por el color de su piel.

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