Patologías urbanas 2

Confesión de parte Luis Maldonado Valz

Se podría decir que todo plan urbano se resume en dos resultantes: sistemas infraestructurales y usos del suelo, que habilitan o rehabilitan un espacio con determinadas características ambientales, económicas y sociales. En Arequipa se hicieron planes de ordenamiento y expansión en 1917, 1940, (para el 4to. Centenario por Alberto de Rivero, en ese entonces, Alcalde, agrimensor y urbanista), y como metrópoli en 1981 y 2002. Podría decirse que, después de Lima, esta ciudad ha sido mayormente impactada por ese fenómeno que se inició en los 60, que Matos Mar llamó: “Desborde popular y crisis del Estado”, y que no fue otra cosa que la ocupación de los espacios urbanos, sociales y políticos por una marea migratoria de los desposeídos de la tierra, y que con otra visión economicista y neo liberal De Soto llamó “El otro sendero”. Y todo ello sucede por la falta de planificación del desarrollo. Los planes se hacen a posteriori de los hechos espontáneos e informales, y no con carácter preventivo y proyectual. Peor aún, no son integrales, ni programables, ni siquiera completos, son apenas aproximaciones esquemáticas, que responden más a modelos académicas o experiencias foráneas, que a una realidad concreta local. Por ello, no se llegó a concluir el “sistema” arterial del 81, conformado por anillos viales, ni siquiera se llegó a cerrar el primer anillo Venezuela-Progreso-La Marina. El 2002, se deja de lado los anillos y tras varios “estudios” que se inician con Padeco, se plantea lo que eufemísticamente se llama “Sistema Integrado de Transporte”, que tiene como base una “columna vertebral” que va desde Socabaya al Cono Norte, y que se sobrepone a las avenidas Alcides Carrión y Ejército, pasando por el centro histórico, y que toma como modelo, casi como plantilla, la experiencia de Curitiba, el Transmilenio de Bogotá y el Metropolitano de Lima; pero aquí no tenemos grandes y anchos corredores y hacer de estas rutas un solo colector conduce a una trombosis y al colapso, apenas con una procesión o manifestación de por medio. Arequipa requiere de una malla arterial que incluya los anillos inconclusos y que siga el curso de las torrenteras como flujo natural. El mejor ejemplo es la Av. Venezuela.

Eso lo toma tal y cual, el PDM, el Plan telepático (desde Granada) de GR-Arquitectos. Total, qué importa, ellos no padecen este caos vehicular. En su presentación en el Colegio de Arquitectos, ya dijeron que no estaban para ser lapidados, aludiendo a las fundadas críticas que se les pudiera hacer. Sin embargo lo más grave del PDM, no es eso. Lo más grave es el criterio concesivo a intereses privados, que se refleja por ejemplo en el sistema de saneamiento, que sin mayor análisis, consolida la privatización de los servicios a favor de Cerro Verde, localizando la central de tratamiento en sus dominios. El predominio de los intereses privados sobre el interés público, se refleja también en la zonificación, donde se densifica e intensifica el uso residencial o comercial, en aquellos sectores que han sido adquiridos por grandes corporaciones, agregando con ello, plus valor a estas propiedades; sin tomar en cuenta las restricciones de áreas con valor ambiental, paisajístico o cultural, que requieren planes específicos de conservación y puesta en valor. Es decir, este PDM, pareciera hecho a la carta, y ello es sobre todo responsabilidad de la actual gestión municipal.

Una respuesta a “Patologías urbanas 2”

  1. Avatar otorongo dice:

    Pregunto: Que sabrá de desarrollo el Guazon, para discernir entre un hábitat digno escenario para la realización del hombre, o una vitrina de marketing para la sociedad del espectáculo y el consumo ? primero entendamos que la ciudad es un instrumento para la libertad del hombre y no para su alienación al consumo y el espectáculo. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE