LA RECETA DEL CONFORMISMO NO LLEVA HUEVOS

desde mArte Avatar

Interesante la semana que concluye.  El III Festival de Arte Contemporáneo y Debates CONSTRUYE 2012 demuestra que son (somos, debería decir) cada vez más los interesados en abordar –como hacedores y/o espectadores- el arte actual desde diversos campos, con una mirada curiosa y crítica, que nos puede servir, estoy segura, para comunicarnos mejor o, por lo menos, para intentarlo.

Tuve el placer de escuchar nuevamente a Alfredo Márquez, quien junto a Álex Ángeles y Mijail Mitrovic exponen en la sala de la Alianza Francesa de Arequipa (que ojalá siga acogiendo en sus espacios este tipo de propuestas)  SOLO PARA I(NN)ICIADOS  y “elpueblounidojamásseríavencido”, que bien vale visitar con tiempo y, sobre todo, con ganas de usar nuestro cerebro para recordar que somos parte de todo esto que vivimos.

Cuando Márquez, con la energía y el convencimiento que exuda, nos propone c u e s t i o n a r el establishment, es decir, analizar con ojo crítico y más allá de la superficie todos los contenidos con los que “el poder” nos bombardea a diario, nos propone asumir el rol natural por el que deberíamos optar: el de seres pensantes, con una postura definida, conocedores de nuestros derechos pero también de nuestras obligaciones.

Siento que vivimos tan absortos en nuestros mini-mundos que la inercia física y espiritual nos convierte en rebaño manso y dispuesto a obedecer “sin dudas ni murmuraciones”.  El arte, en este caso, es fundamental para enseñarnos a contextualizar los hechos.  Para aprender a mirar las obras y las situaciones que representan en el espacio y en el tiempo en que ocurrieron, posibilitándonos ser parte de la historia, porque de lo contrario nos negamos a la recomendación de Susy Diaz y dejamos que la vida nos viva.

Debe ser mi gusto y curiosidad por todas las formas de comunicación que somos capaces de establecer los seres humanos:  verbal, no verbal, visual, objetual, etc., que siempre he considerado que el arte es una manera, una vía, una opción para vincularnos.  Será por eso mi afinidad con discursos como el de Márquez  y con posturas como la suya.  Para mí, aunque respeto a los que  no están de acuerdo conmigo, el arte tiene que moverme algo, el corazón, el hígado, los pulmones, los músculos faciales, los esfínteres… algo que me recuerde que vivo en comunidad.

Claro que me conmueve la belleza, pero solo con argumento.  Así como me atraen los hombres y las mujeres sensibles, inteligentes y valientes, porque aprendo de ellos,  trato de alejarme de las obras-calabaza.

Todo lo anterior me lleva a la frase que hace poco leí en el muro de la amiga de un amigo en Facebook, “la receta del conformismo no lleva huevos”.

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