CORREO A PUCHUNGO

Sobre el volcán

Octavio-Paz-Brindaban-

Tu opinión sobre los periodistas limeños de “Rajes del oficio” me hace sentir que estás a punto de entrar en otra fase. Si no es así, si me hago ilusiones vanas, de todas maneras es un signo y cuestión de algo de tiempo. Me alegra mucho más de lo que tal vez imaginas y me siento muy agradecido: que leas y opines en estos tiempos de chateo y barbarie. Pero usa más puntos seguidos en tu redacción. Eso obliga a construir frases más cortas y más claras. Eso obliga a pensar porque las ideas se fijan objetivamente en la pantalla. Redactar es empezar a pensar Y ese es el más grande objetivo en educación, creo: que el estudiante aprenda a pensar por cuenta propia. A este pechito recién a los treinta, con las dos o tres primeras frases de “El extranjero” de Camus, se le vino el vergonzoso deseo de escribir como él. No de ser escritor, sino de escribir como él, de escribir como Camus; así como tú puedes querer jugar como Lebron, Kobe o Kevin Durant.

“Signo” quiere decir un punto donde confluyen muchas cosas y por eso es revelador. Eso que te ha pasado en la playa es un mal signo que hay que saber interpretar, pero gracias a eso estamos logrando el tipo de comunicación que yo esperaba con cierta paciencia desde antes que nacieras, cuando un amigo francés de gran nivel filosófico que, por esas cosas de los setenta vivía en Cerro Colorado, Arequipa, me dijo: lo único que quisiera con respecto a la relación con mis hijos es poder conversar con ellos cuando crezcan. No me olvido de la adolescencia (la tuya me la recuerda perfectamente, por si hiciera falta). El mal (labio hinchado y puntadas la ultima hora del último día del 2012) y el bien (nuestra nueva comunicación) parecen no separables, como Dios y el Diablo. Bienvenido 2013.

En cierta manera he querido quedarme ahí no más, en esa bella pero no siempre feliz etapa de la adolescencia. El síndrome de Peter Pan, dice mi amigo el pintor “choclo” Ricketts. Y por eso me puedo poner en (y) tus zapatillas de caña alta y no puedo enojarme contigo y también porque ando con gente de 17 desde hace 20. Especialista en cachimbos. Yo creo que desperté a los 24, si desperté, muchos lo hacen al entrar a la U, pero soy de ritmo lento, una especie de retrasado mental…mente. Y es que todo tiene el suyo y tú lo tienes muy bueno, felizmente. Probablemente sea la herencia de tu abuela Margarita (bohemia y feminista “avant la lettre”, antes de la moda). Porque esa es la variable, criterio, piedra de toque, etc, que hay que aplicar en la vida: armonía o ritmo, swing o melao, diablo o duende. Pero no cae del cielo, hay que preparase con todo lo que se requiere o necesita para ser bueno, o algo más, en la actividad respectiva. Sea o no de la “especialidad”. Ya sabes que Ortega & Gasset dijo que “el especialista es el bárbaro moderno”.

Y siguiendo con la inseparabilidad del Bien y el Mal, tal vez el universo entero es en sí mismo, esencial, intrínseca, inherentemente contradictorio y uno a la vez, o “dialectico” como decíamos los izquierdistas en los setenta, siguiendo al camarada Mao; como sienten o piensan (no lo sé bien) los budistas Zen o los filósofos modernos. En los años de humanidades tuve la suerte de tener un profesor de literatura que era muy muy bueno, Raúl Bueno, que no tenía ni 30 años y que, además de enseñarnos a gustar, querer, amar la literatura, nos enseñó lo que es la “euritmia” (buen ritmo, swing, cadencia, melao, duende, azuquita, etc.), y eso fue la cereza que coronó el mejor segundo postre-curso de literatura que he tenido en mi vida; el otro se llamaba Enrique Ballón Aguirre (cuando era cachimbo, en el amor creía y no dejaba que me raparan la melena hippie). Y eso que he tenido profesores de literatura de primera en la Unidad Escolar y en Francia

Deberías poder seguir bailando con tu grupo, o sin él, y seguir tocando el piano, sobre todo teniendo en cuenta que ya no eres un aprendiz. Y salir de esa etapa es lo más tranca. Estoy llevando un motivador muy muy poderoso. También se llama Federico y también es polaco (pero su apellido suena feo en peruano y por eso no lo consigno). Sin esforzarse mucho, pero sin abandonar esas cosas, música, baile, hay que seguir en ellas (dejando un poco la TV o las múltiples formas de hueveo on line). Sería una locura dejarlas, porque son las mejores armas que puede tener un ser humano y enorme consuelo frente a la dura vida de adulto: las artísticas. No es secundario en la vida, como nos hacen creer los profes escolásticos. Igual que el deporte bien practicado es tan importante en la guerra existencial como la profesión, sino más. Y no es necesario ser estrella. Solo practicarlo con constancia, mínimo hasta los 80. ¿Cómo se desplaza y maneja el cuerpo la gente negra de la NBA en la cancha, por ejemplo? Eso es “euritmia”. Los negros lo tienen de tiempos inmemoriales por el TAM TAM. Por eso Black isbeautifull, nice, funny. Así hablaba Raúl Bueno.

Bueno, espero no aburrirte mucho y por eso lo dejamos aquí, pero hay mucho más, querido Puchi. Saludos a tu mama, Luisa y a todos los patas de la heroica ciudad.

No te olvides de las Humanidades Humanistas, porque sería el colmo que justamente tú no supieras de que se trata, cuando tu padre se pasa haciendo comerciales de ellas todos los días a sus cachimbos.

Tu papá

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