Trabajando por su pueblo

La columna

congresistas

Esas notas de prensa, mensajes electrónicos y posts enviados por personal de apoyo de los congresistas, ministros o alcaldes, quienes son pagados por el erario público para ensalzar la imagen de su empleador, constituyen una de las mayores afrentas a la inteligencia ciudadana. Y no deberíamos tolerarlo.

Para comenzar las manidas frasesitas que pretenden convencernos de la bondad del político de turno, carecen de cualquier tipo de contenido. Para quienes las recibimos resultan huecas, inconsistentes, contradictorias, elementales y antipáticas. A mí ni me incluyan porque, en principio, yo no me considero pueblo de nadie, mucho menos de algunos de estos representantes que –ahora que el término se ha puesto de moda- son, realmente, unos impresentables.

Son miles y miles de horas-hombre, recursos, papel y gastos de envío que los políticos podrían ahorrar si se convencieran de que su uso no surte realmente ningún efecto. Porque, sencillamente, NADIE LES CREE.

Y eso es así porque –lo sabían los antiguos que crearon el refrán- son las acciones las que trascienden y no las palabras. Así que quedan notificados que todo ese bla, bla, bla no llega a la conciencia de sus potenciales electores ni en un ínfimo porcentaje. Mejor ahórrense la molestia.

En segundo lugar, y más importante, el contenido de esas misivas es irrelevante, intrascendente, superficial e inútil. Siempre hablan de que Fulanito o Menganito asistieron a un evento, que se aproximaron a no sé qué remoto lugar para escuchar al pueblo, que participaron de la colocación de una primera piedra, o que sostuvieron una reunión con alguno de sus homólogos.

¿Y a nosotros eso qué puede importarnos? Nunca relatan, por ejemplo, las conclusiones de una reunión, ni los resultados del trabajo de una comisión, ni las acciones de fiscalización que emprendieron en su propia entidad, o los resultados de las denuncias por casos de corrupción en la administración pública. Podrían, por ejemplo, cuando estalla un escándalo por las propiedades de ex presidentes, informar a la población sobre su propia Declaración Jurada de bienes y rentas, con lujo de detalles para demostrar transparencia.

O podrían, en lugar de “inspeccionar” los daños, elaborar un documento con las acciones mínimas que las autoridades en su conjunto deben tomar, a partir de la fecha y con un cronograma y un sistema de evaluación estrictas, para que las tragedias anuales dejen de ser parte del paisaje tradicional de la ciudad. Y apelar a la ciudadanía para ejercer suficiente presión de manera que se hagan compromisos consensuados a largo plazo.

Pero no, no es así. Ellos prefieren poner fotos en su Facebook de las reuniones que “sostienen” (¿qué clase de sustento es ese?) con tal o cual para “evaluar” o “coordinar” (así se llama ahora a las sesiones fotográficas para la prensa), desde los daños por las lluvias, hasta el gaseoducto del sur y el cambio climático. ¿Con qué información o facultades puede, la mayoría de ellos, evaluar

o coordinar? Pero no mencionan las palabras: planificar, estudiar, denunciar irregularidades, enmendar y/o rectificar.

Para ilustrar la situación, basta ver lo que postearon el pasado martes todos los congresistas y los consejeros regionales “modernos”, respecto a la “importante reunión de coordinación que sostuvieron en la sede del Consejo Regional, donde se habló de los daños de las lluvias y los proyectos del gaseoducto y Majes II”. Y por si no fuera suficiente, han anunciado que la reunión se hará mensualmente.

También puedes ver

No se encontraron resultados

Una respuesta a “Trabajando por su pueblo”

  1. pepe dice:

    Si ya no les gusta nuestros comentarios; entonces se acabaron mis visitas a su revista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE