¿Cómo lanzó la RAE "La Ciudad y Los Perros" 50 años después?

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Foto: Michelle Saldaña

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Cincuenta y un años después de su publicación, La Ciudad y Los Perros sigue siendo una pastilla efervescente en el inmenso mar de la literatura. En abril de 2012, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron la edición conmemorativa de esta obra al cumplirse 50 años de vigencia impecable. “Tal vez la más importante edición de La Ciudad y Los Perros desde su publicación en 1963”, señala Marcos Martos Carrera, presidente de la Academia Peruana de la Lengua.

Nada sería extraordinario si la novela del premio Nobel de Literatura arequipeño Mario Vargas Llosa (MVLl)  no estaría envuelta en miles de peripecias y anécdotas. Desde su primer rechazo editorial en la década 60, una acción de censura del gobierno dictador español de Francisco Franco hasta los anécdotas de la reciente revisión del nobel arequipeño para esta edición especial. Cincuenta años después, MVLl volvió nostálgicamente a sumergirse al texto de su primer libro que comenzó a escribir 1958, en Madrid, en una taberna llamada El Jute, en la calle Menéndez y Pelayo, en Madrid y culminó en 1961, en una buhardilla de París.

Entre estos diversos de sucesos, esta columna tuvo accedió al testimonio del presidente de la Academia Peruana de la Lengua, Marcos Martos Carrera, sobre los entretelones de la edición conmemorativa. Un breve relato para fanáticos.

Las ediciones conmemorativas son publicaciones ocasionales de diversas novelas. Estas se idearon por la Asociación de Academias para homenajear a las grandes novelas del siglo XX en español. “La primera en reeditarse fue Don Quijote de la Mancha en 2004 a pedido de la Academia Hondureña”, recuerda Marcos Martos Carrera.  Después, en el IV Congreso Internacional de la Lengua, celebrado en Colombia, los académicos proponen publicar Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez en 2007. Así sucesivamente, en otras reuniones, se acordó lanzar dos antologías de los poetas chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral, y la novela La región más transparente del mexicano Carlos Fuentes. “Todos los académicos nos preguntábamos cuándo sería el turno de MVLl”, señala Marcos Martos Carrera.

Hasta que llegó el día. En 2010, en vísperas que MVLl sea anunciado Nobel de Literatura, Marcos Martos recibió varios correos electrónicos para proponer a Vargas Llosa en la cola de editados. La decisión final debía tomarse en España. En el trance de las actividades de la Academia, los 22 delegados de la Asociación de la Lengua se reunieron en la ciudad de Burgos para elegir al nuevo editado. Todos se sometieron a una votación.

Marcos Martos Carrera no presentó a MVLl como candidato. Se sabía a voces que estaba que era un bolo fijo, pero el presidente de la academia peruano sintió una inocente vergüenza en proponerlo. “No se veía bien que un peruano lo proponga. Procuro buscar consensos, saco mis ideas sin que los demás se sientan comprometidos”, asegura. Entonces, se buscó un ‘pescador’ en Burgos que lanzara el anzuelo. Ese fue el delegado de la Academia Cubana de la Lengua, Rogelio Rodríguez Coronel. El cubano se ensalzó argumentando por qué el novelista arequipeño debía estar incluido en la serie. Resultaba paradójico y hasta políticamente incorrecto que un cubano defendiera con tanta fuerza a Vargas Llosa.  Sin embargo, lo blindó en todo momento. “Las tendencias ideológicas no cuentan en las academias”, aclara Martos. Después de la discusión, la votación fue casi unánime: MVLl era el elegido sin chance a objeciones. Todos celebraban y se repartían responsabilidades. Los académicos estaban felices, pero no calcularon que se metieron otro atolladero: elegir el libro a publicarse.

Pasaron varios meses. En otra cita, los delegados de 22 países escogieron el libro tras una discusión densa. Se propuso La Casa Verde, La Ciudad y Los Perros, y La Guerra del fin del Mundo y se tenía en consideración que MVLl tenía un afecto especial por Conversación en La Catedral. “Aposté por La Casa Verde, pero finalmente se eligió La Ciudad y Los Perros por ser una novela que atrajera lectores jóvenes”, señala Marcos Martos. Algunos trataban de rebatir esa idea con otro texto. Pero la suerte estaba plasmada.

Entonces, en el laberinto de los 22, Marcos Martos fue elegido coordinador general de la edición y se convirtió en una suerte de burócrata editorial que respondía y preparaba correos electrónicos todo el día. Una tarde, en su oficina en Lima, decidió tantear qué intelectuales debían escribir breves artículos sobre la obra y agregarlos al libro. “Le pregunté al francés Roland Forgues si podía escribir un artículo, pero no pudo por exceso de trabajo”. En su lista anotó a los críticos José Miguel Oviedo y Carlos Garayar. Con esos nombres viajó a Panamá a un encuentro privado con MVLl. Allí el Nobel revisó la lista y agregó al académico peruano Efraín Kristal y al norteamericano John King. Finalmente, se acordó un glosario de términos. La impresión de la obra se encargó a Santillana, bajo el sello Alfaguara. A partir de ese momento todos desaparecieron. “MVLl se encerró a leer y revisar el texto original de la novela con un lápiz en la mano”, relata Marcos Martos.

Martos Carrera regresó al Perú y comenzó a empujar el tren. “Las coordinaciones giraban en torno a Darío Villanueva, secretario de la Real Academia, y con Pilar Llull, jefa de Gabinete de dirección de la RAE”, precisa. Conforme avanzaba el libro, Marcos Martos fue propuesto para elaborar dos textos: un estudio especializado y una nota a la edición.  El resultado se vio en abril de 2012. Más 700 páginas que incluyen fotografías, ensayos y la novela. Un lujoso libro y objeto de colección para zambullirse otra vez en esa efervescencia llamada MVLl.

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Una respuesta a “¿Cómo lanzó la RAE "La Ciudad y Los Perros" 50 años después?”

  1. Jacinto Encinas dice:

    Me molesta (un poco) que la nota no tenga fecha, quizas por verguenza de su tardío, pero en verdad más vale tarde que nunca, … hacer conocer de esta nueva Edición de la Ciudad y los perros, que ‘no les gusta a los militares, menos a los del Pancho Bolognesi, … que ni lo han leído y no saben porque son tanparecidos. Ojalá que algún escritor de ahora escriba sobre la joyita del ‘militar de Selva no muy alegre’, el paisa Vladimiro y su consorte Medrano (?)

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