Territorios desordenados y ostracismo social

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col mauricio

El departamento de Arequipa es el sexto más extenso del país. Con casi 63,300 km2 y 528 km de franja costera, supera en extensión a nada menos que casi la mitad de los países del mundo. Entre las 122 naciones con una superficie territorial inferior a la de Arequipa figuran países como Holanda, Costa Rica, Croacia, Bélgica, Israel, Suiza y Dinamarca, entre otros menos conocidos. Una primera pregunta aflora por aquí. Cómo es posible que, con menos territorio que Arequipa, estos países mantengan históricas y viables economías? Cómo hacen los Dutch para mantener 16 millones de habitantes en un territorio más chico que Arequipa (y que tuvieron que ganarlo al mar a pulso y metro a metro) y  ser potencia mundial en el mercado de flores?  Salvando las distancias geográficas, pareciera ser que no solo es cuestión de superficies y territorios; sino más bien de otros factores que, conjugados, han sabido organizar un territorio para luego administrarlo de modo inteligente. Ahí están las economías holandesas, helvéticas y danesas. Y, cuál ha sido, entonces, la base de tales proezas? La receta incluye una buena dosis de  Planeamiento Físico-Espacial y un Ordenamiento Territorial Ambiental que ha sabido armonizar capacidad de la naturaleza y visión social de desarrollo, dos aspectos que permanecen ausentes en el discurso político de quienes administran el territorio departamental y de quienes lo habitamos.

La realidad territorial de nuestro departamento es cruel y cruda al mostrarse como una superficie carente de iniciativas que permitan poner orden ante la tremenda informalidad en los diferentes  usos del suelo y en la explotación de sus recursos naturales, tanto renovables como no renovables.  Una minería informal que sólo busca rentabilidad y provecho económico por encima de las externalidades que provocan sus operaciones. Una minería formal que ha canonizado alcaldes quienes, religiosamente y con ciega fe, estiran la mano para recibir dádivas -nada divinas- y sin las cuales su existencia pareciera no tener razón de ser. Un invierno infernal que cada año, puntualmente, se lleva la vida de famélicos camélidos ante la tiritante mirada de hermanos nuestros abandonados a su suerte y de quienes nos acordamos  sólo por intentar ganar, vanamente, una batalla perdida contra nuestra bronceada conciencia. Una Maca que aguarda, entre fallamientos y remecimientos, una relocalización que tarda lo mismo que Juicio Final. Un sobreexplotado Valle del Colca que se llena de todo, menos de servicios turísticos de calidad. Un tremendo colapso artificial, producto de más de 3,000 millones  de metros cúbicos de agua percolada, buscando salir rumbo al mar por el camino más corto, como consecuencia de un abusivo y deficiente sistema de riego sobre las Pampas de Majes. Un villano ser con nombre de gerundio anónimo (descifrar el acertijo es facilisimo) que, convicto y confeso, organiza invasiones por doquier a favor de oscuros personajes con agenda pro faltriquera, haciendo del Desarrollo Urbano Planificado de Arequipa una mala palabra, un término proscrito o, peor aún, un concepto propio de seres extraños venidos de lejanos mundos; pues aquí sólo ha lugar desarrollo endógeno -al más rancio estilo jurásico- gracias a los trilobites que aun superviven y pululan dentro de la retrógrada burocracia estatal.

El territorio es un bien esencial y limitado, constituyendo una realidad compleja y a la vez frágil. Contiene valores ecológicos, culturales y patrimoniales que superan el simple concepto de precio del suelo; constituyendo un activo económico de primer orden si se gestiona de manera correcta y eficiente. Para ello existen una serie de instrumentos y herramientas que, aplicadas con no otro interés que el mejorar la calidad de vida de la población, permiten establecer las medidas más apropiadas para lograr tan elevado fin. Sin embargo, para muchos personajes el OT y la ZEE siguen siendo sinónimos de frenos a las inversiones y factor de desestabilidad macroeconómica; aunque muy cierto es que el ordenamiento -por fragilidad ambiental y paisajística- no cala mucho en la mentalidad empresarial, como tampoco se hacen explícitos los fundamentos y razones que guían un determinado OT y ZEE, respondiendo más a intereses políticos, personales o, por último, a deficientes criterios metodológicos -perfectamente corregibles-.

Un territorio desordenado está, inexorablemente, condenado a la pobreza de su gente y al acelerado agotamiento de sus recursos. Si queremos alcanzar una mejor calidad de vida para nosotros y nuestros vástagos, no nos permitamos el lujo de convivir con el desorden, la ineptitud, la improvisación, la delincuencia, la corrupción y, lo peor de todo, con la indiferencia.

No estamos lejos de ser una verdadera República Independiente; si, pero independizada de ese centralismo ahogante; independizada de esa absurda macrocefalia; independizada de ese volátil canon y de esas efímeras regalías; independizada de cargadores y ayayeros fabricantes de ídolos de barro; independizada de vendedores de cebo de culebra e independizada de esa prensa genuflexa y servil que invita, subliminalmente, a profesar esa peligrosa cultura de la indiferencia colectiva y del ostracismo social.

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4 respuestas a “Territorios desordenados y ostracismo social”

  1. Avatar Joaquin dice:

    Los países Europeos, diría más los países de origen Indo- Gernamos son aquellos que realmente son los motores de Europa. En pocas palabras ellos saben que si no hacen las cosas bien, si no se organizan entonces su subsistencia esta con los días contados, hay que aplaudir de que el país Gernano, con 82 millones de habitantes, con un territorio más pequeño que el Peruano es el país mejor organizado y motor de Europa en todos los sectores económicos; los Germanos dícen: Nosotros no poseemos materias primas como otros países del mundo pero si tenemos nuestros cerebros que podemos desarrollarlos» y ya vemos, la tecnología de punta que ellos tienen, pero no solamente tienen tecnología, estan tan bien organizados que estan pasando la crísis económica al menos con un nivel bajo de desempleados; pero todo esto no es porque , como dicen en el Perú de que son otra raza, etc, etc, sino porque tienen una mentalidad realista y consiente y saben muy bien que sin obediencia no se puede aplicar la democracia.

  2. Avatar Fernando Guerra dice:

    Rescato frases muy ciertas:

    «Una minería formal que ha canonizado alcaldes quienes, religiosamente y con ciega fe, estiran la mano para recibir dádivas -nada divinas- y sin las cuales su existencia pareciera no tener razón de ser».

    «Un territorio desordenado está, inexorablemente, condenado a la pobreza de su gente y al acelerado agotamiento de sus recursos».

    «…no nos permitamos el lujo de convivir con el desorden, la ineptitud, la improvisación, la delincuencia, la corrupción y, lo peor de todo, con la indiferencia».

    Frases que vienen de un técnico capacitado hablando como político desperdiciado?

  3. Avatar Ysaías dice:

    Territorios desordenados y ostracismo social se resuelven con políticas y probidad de servidores públicos, desde presidentes, alcaldes, regidores, funcionarios, técnicos y auxiliares del Estado Peruano. Además de la participación proactiva de ciudadanos con espíritu de cuerpo peruano.
    Para sistematizar caos actual, es necesario planificar sistemas de capacitación teóricas y prácticas ciudadanas en organismos públicos y privados desde niños, jóvenes y adultos mayores en la preparación de futuros políticos administrativos.

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