Trazos de una consejera

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consejera regional

A sus veinticuatro años fue elegida consejera del Gobierno Regional de Arequipa. Su carisma y el uso eficaz del discurso generalizador, optimista sin reparos (ni datos), rimbombante y no exento de algunos lugares comunes para sintonizar con las masas –sobre todo del sector rural– necesitadas de promesas y atenciones, la han colocado en una privilegiada posición rodeada de expectativas políticas en la región Arequipa, haciendo constar que, además de gozar de cierta y no despreciable preferencia electoral, cuenta con el respaldo de gran parte de los actuales funcionarios de ese nivel de gobierno para suceder en el cargo al actual Presidente regional, Juan Manuel Guillén Benavides.

Yamila Osorio es una joven abogada, con antecedentes académicos notables y una vasta lista de seguidores en las redes sociales. Sus consideraciones en el trato con quienes, atraídos por su calidez personal, se acercan a ella para plantearle reclamos, urgencias o propuestas para participar en algún evento o campaña social le han valido una simpatía en el electorado que cualquier funcionario experimentado le envidiaría al comprobar, luego de su raudo ingreso a la arena política, su voceado lanzamiento, prácticamente oficial, a ocupar el sitial de la máxima autoridad regional, teniendo en cuenta su temprana incursión en la gestión pública.

En El retrato de Dorian Gray, la apología literaria que Wilde, a través de algunas excentricidades de sus personajes, hace de la juventud es inmejorable. ¡Juventud! ¡Juventud! ¡No hay absolutamente nada en el mundo como la juventud![1], le decía lord Henry a un Gray escéptico, convenciéndole de la supremacía de la belleza por sobre todas las demás cualidades del hombre. A Osorio le sobra juventud, pero no exclusivamente la cronológica, sino la del alma, si se me permite la licencia espiritual desde mi condición de agnóstico. Porque la voluntad de servicio mezclada con ese egocentrismo natural de una joven que irradia belleza y empatía, sabiendo explotar dichas bondades, renueva ese aire añejo de la burocracia en una región como la arequipeña en donde sus autoridades no han respondido a la exigencia de la modernidad –concebida como la amplitud del ejercicio de ciudadanía, sin ningún tipo de discriminación y el pleno desarrollo tecnológico– en sectores fundamentales como salud, educación, cultura e infraestructura.

Pero Wilde, así como exalta la juventud, también hace uso de una de sus más preciadas joyas en su literatura y, por supuesto, expresada más de una vez en esta formidable obra: su incorrección política, elocuente y muy provocadora. Cuando Dorian Gray le confiesa a lord Henry que está enamorado, asegurándole que lo está de una mujer excepcional, este último le espeta sin ningún tipo de rubor: Mi querido muchacho, ninguna mujer es un genio. (…)Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen encantadoramente[2]. Por supuesto que esta frase posee la maliciosa intención de querer ser incendiaria antes que de querer manifestar sensatez. Hannah Arendt, Simone de Beauvoir, Margaret Thatcher, Blanca Varela y tantísimos ejemplos aseveran lo contrario, y no habría más que decir al respecto. Sin embargo, luego de observar varias de las intervenciones públicas de Yamila Osorio, en entrevistas a medios de prensa o en ceremonias oficiales, reparé en lo pertinente, quizá, de la segunda parte de la incitación de lord Henry.

Entonces uno cae en la cuenta de que Yamila Osorio no tiene mucho que decir, pero lo dice todo tan encantadoramente. En sus discursos no existen las razones técnicas para sostener alguna ordenanza regional; es decir, existen muy mediocremente en el documento, pero no disfrutan de explicación o razonamiento desde la voz de la consejera, quien con un lenguaje ampuloso cubre tales insuficiencias y cumple con el objetivo de todo político tradicional: complacer al auditorio y evitar jugárselas por dios o por el diablo. No he encontrado registro de alguna participación suya, en donde los costos y beneficios de alguna norma emitida por el Consejo Regional y comprobables con indicadores o señales de logro –bajo el auspicio o iniciativa de esta joven autoridad– sean expuestos a la opinión pública con la contundencia que podrían abastecer las cifras, las comparaciones, un breve estado de la cuestión y la visibilidad de los resultados esperados, más allá de lo declarativo en los documentos políticos. Esto, definitivamente, tiene relación con la eficiencia de las normas emitidas desde ese órgano regional.

Esta cortedad no se ciñe a Osorio. Según un balance publicado por un medio local[3], sólo el cincuenta por ciento de las ordenanzas regionales aprobadas en el Consejo durante el 2013 se han aplicado o se vienen implementando lentamente. Las razones esgrimidas en la publicación por varios de los consejeros, incluida ella, fueron la escasa voluntad política de la Presidencia regional y el bajo presupuesto para aplicarlas. La pregunta resulta patente: ¿Aprueban normas sin considerar o conocer el límite de su presupuesto? Y lo que resulta más incuestionable es la nula capacidad de negociación o presión política del Consejo para impeler al ejecutivo a aplicar tales normas (si son analizadas prolijamente para su viabilidad técnica, no deberían tener obstáculos). Esto deja bastante qué decir de la labor fiscalizadora y normativa de dicha instancia.

De regreso a Osorio. La juventud de esta funcionaria, protagonista en un puesto de decisión en la esfera pública, en donde todos los ciudadanos estamos afectados por la calidad de la legislación, no puede ser más una justificación para la falta de crítica hacia su gestión. Es decir, la falta de experiencia y el entusiasmo desmedido pueden ser premisas para el error, aunque las consecuencias sean de mayor peso considerando el impacto en la sociedad civil, pero no pueden ni deben escudarla de las objeciones a su papel de gestora pública. Casi la totalidad de sus seguidores o simpatizantes advierten que su juventud y desenvoltura son suficientes para encumbrarla en el poder. Resultaría más que interesante distinguir, dentro de la productividad de la actual Presidenta del Consejo Regional, cuál es la eficiencia o aplicabilidad de cada una de las ordenanzas que, desde su iniciativa, se aprobaron durante el último año, para comprobar, en efecto, que juventud y eficiencia pueden ir de la mano, y más aún, que esta fusión de fuerzas garantizarían un puesto de mayor responsabilidad para ella.

Sin embargo, su frescura personal, que podría darle ventaja frente a sus potenciales competidores en la próxima contienda electoral, junto a la posibilidad de exponer una rectitud insólita en el ajedrez político dada su condición de recién llegada a estas lides (por lo tanto, ignorante de las argucias de los políticos mañosos), –desde la mirada acuciosa del elector precavido– se han visto afectados, entre otros sucesos, por uno en particular que la podría retratar fácilmente de oportunista. Y es que ante el pacto de los consejeros realizado en los inicios de esta gestión de alternar el puesto de la Presidencia del Consejo según lo conversado y sin presiones de ningún tipo, y contra lo acordado[4], Yamila Osorio fue elegida Presidenta del Consejo Regional frente a las denuncias de algunos de sus colegas. Sumado al compromiso incumplido, del que muy bien ella hubiera podido abstenerse porque rompía un acuerdo de rotar la Presidencia entre los representantes de cada agrupación política (y su agrupación ya había ocupado ese lugar), al solicitársele sus declaraciones sobre la razón de este suceso, adujo que (el acuerdo no se respetó) porque la decisión se tomó basada en la equidad de género. Es decir, acudió a la idea de equidad de género para confirmar que con su elección se aseguraba su práctica y eso bastaba para “legitimar” su nueva responsabilidad. ¿Por qué utilizó la equidad de género como excusa para no cumplir con el acuerdo que, en este caso, no la vulneraba? Algo más, ¿por qué intuyo que con esta declaración desatinada de Osorio se desprende que ella malentiende lo que significa equidad de género? Resulta penoso que, casi al final de su periodo, hayamos comprendido que su percepción sobre género equivale a sexo y que equidad le signifique inclinar la balanza hacia la mujer.

Lo lamentable de esta situación es que no hubo una sola organización no gubernamental, de aquellas que concibe a la equidad de género como principio rector de sus objetivos, que protestara o, al menos, cuestionara la actitud de la consejera al conocerse que se usaba tal concepto con fines estrictamente políticos, en medio de una escandalosa elección en el Consejo[5]. Tal vez estas organizaciones debieran repensar el considerar a Osorio como una aliada en la consecución de sus aspiraciones en asuntos de género, podrían llevarse decepcionantes sorpresas.

Finalmente, me preocupan las constantes invocaciones públicas que Yamila Osorio hace, a través de las redes sociales, a las santidades o a algún referente religioso con diversos motivos. Entiéndaseme bien, no me preocupa su avenencia o filiación a determinado credo, la Constitución garantiza la libertad de religión y eso queda, además, circunscrito a la vida privada de cada uno; no obstante, no es adecuado, por una cuestión de templanza que un representante político se encomiende, con cierta frecuencia, a vírgenes o santos públicamente en un país laico, para evitar ofensas a los ciudadanos que no se sienten incluidos en esa creencia pero forman parte de la misma jurisdicción política. ¿Podría imaginarse al Presidente de la República (resalto lo de República), a través de sus redes sociales o en algún acto público, encomendarse a algún santo para salir de la crisis, o deseando un feliz día de la madre arrogando a dios y a su compasivo designio su condición maternal? No se trata de restricción, lo reitero, se trata de prudencia, sobre todo, cuando hoy existen iniciativas de políticas públicas como la de Unión Civil o del aborto terapéutico que, comúnmente, se ven empantanadas en la discusión con alegatos religiosos. Por cierto, ¿cuál es la opinión de la joven consejera en estos temas? Tendría mucho sentido conocer su postura y sus argumentos.

Este es un bosquejo de Yamila Osorio que, aquí, he querido retratar con los tintes políticos de sus actitudes. Lo sé, quizá la exigencia de querer ven en ella cualidades técnicas para sopesar sus aptitudes políticas podría no ser fundamental para alcanzar objetivos más ambiciosos, en el plano electoral. Pero lo requiere, si no desea prolongar el camino de la política mediocre y tradicional. De otro lado, lo que vemos de los políticos es lo que ellos nos dejan ver, y si las competencias de Osorio para su actual cargo o para los que persigue, las reconoce ella misma en su bagaje gubernativo, que nos las haga apreciar, porque en la política, ante todo, predominan los gestos, y los suyos, en la actualidad, no la pintan muy bien. Pero como mencioné, este es un bosquejo, y como tal, no se han definido aún los contornos ni se ha dado la última mano al perfil de su obra pública, por eso, no cederé a la resignación de terminar el retrato con estos primeros trazos y, al contrario del retrato de Dorian Gray, que se desfiguraba y envejecía con el tiempo, aguardo de ella una estampa de madurez política e integridad manifiesta.

 

Arequipa, 06 de junio de 2014

 

 

[1] Wilde, Oscar, El retrato de Dorian Gray, Biblioteca Edaf, Madrid, p.48.

[2] Ibíd., p. 72.

[3]Huanca Urrutia, Elizabeth, Menos del 50% de las ordenanzas del Consejo Regional se aplican, Diario La República (Región Sur), 07 de enero de 2014.

[4]José Cárcamo elegido presidente del Consejo Regional de Arequipa, RPP Noticias, 10 de enero de 2013, RPP Noticias. http://www.rpp.com.pe/2013-01-10-jose-carcamo-elegido-presidente-del-consejo-regional-de-arequipa-noticia_556593.html

[5] Huanca Urrutia, Elizabeth, Elección de Yamila Osorio divide a Consejo Regional de Arequipa, La República 08 de enero de 2014. http://www.larepublica.pe/08-01-2014/eleccion-de-yamila-osorio-divide-a-consejo-regional

6 respuestas a “Trazos de una consejera”

  1. Jorge Luis Ortiz Delgado escribe sobre la performance política de la bella presidente del Consejo Regional

  2. un franelero un ayayero fue el que escribio esto???

    • Avatar edicion dice:

      Tal vez deba usted leer con más detenimiento

    • Avatar monica dice:

      Alex, debería usted leer y ENTENDER el comentario descrito, dista mucho de su apreciación. Es menester de toda persona expresarse libremente pero sobre todo con criterio,igual saludo su «inquietud» esto con el afán de saber que con tanto avance tecnológico no se sabe usar una buena terminología.

  3. Avatar Mercedes Lopez del Aguila dice:

    Ay Yamila!! Y eso que no han contado nada de tus andares camanenses, apoyando a alcaldes que están ahora requisitoriados. Ay Yamila!!

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