El tercer candidato

La columna Mabel Cáceres Calderón

 

elecciones 2014Los insistentes comentarios que intentan descalificar la opción de voto blanco o nulo revelan que esta opción tendrá un protagonismo inesperado en la presente elección de segunda vuelta regional.

Más allá del tema formal (el voto nulo o blanco es Constitucional) y que la abstención está regulada en todo tipo de votaciones, desde las que se producen en el Congreso de la República, hasta las que no ejercemos cuando faltamos a una reunión de la APAFA en el colegio de nuestros hijos; hay un argumento esencialmente democrático que sólo un interés subalterno puede pretender negar.

El que se haya presentado una circunstancia en que solo hayan quedado dos opciones en la contienda y la necesidad de designar una autoridad para canalizar los actos de gobierno, no implica en modo alguno que una considerable porción de electores deba sentirse representada por uno de estos candidatos; ni siquiera que juzgue esta democracia realmente representativa; y por último, que el sistema tenga alguna legitimidad.

Lo real es que el sistema de partidos y organizaciones políticas está profundamente desautorizado por falta de representatividad e institucionalidad; que la democracia formal que solo nos da oportunidad de garabatear una cédula cada 4 años, no sólo esta deslegitimada sino gravemente desprestigiada y cuestionada por altos índices de corrupción y, otra vez, debilidad institucional; y que los movimientos de indignados que cuestionan las bases mismas del sistema “democrático” son el síntoma de una descomposición social a nivel global, debido a que, en verdad, lo único que se ha institucionalizado sólidamente en nuestras sociedades “democráticas” es la injusticia.

El Perú y Arequipa han venido creciendo en cifras macroeconómicas de manera sostenida hace una década, pero eso no ha mejorado nuestro Poder Judicial, ni la Policía Nacional. No tenemos más parques ni campos deportivos, no se ha mejorado la calidad del empleo ni los niveles de participación cívica de la sociedad. La Educación y la Salud públicas siguen siendo paupérrimas. No tenemos políticas de desarrollo cultural y las manifestaciones artísticas se ahogan entre la falta de apoyo oficial y la indiferencia de las empresas privadas. La desigualdad y la subsistencia de la pobreza son los más álgidos indicadores de este fracaso. El Índice de Desarrollo Humano no ha mejorado y en algún caso, hemos retrocedido, mientras una porción muy pequeña de la sociedad amasa inmensas fortunas con la protección de nuestros propios líderes sociales. ¿Por qué los ciudadanos de a pie, tendríamos que creer en esta falsa democracia?

La  insistencia en obligarnos a optar, en aras de un supuesto “deber cívico”, por alguien que no  responde a nuestras expectativas no sólo no es legítima, sino esencialmente incorrecta desde un punto de vista moral. En tiempos del “roba pero hace obra”, nadie puede ser obligado a avalar un sistema en el que los políticos sobreviven gracias a la picardía y la capacidad de acomodarse, flotar en medio de un mar pestilente de corrupción, ceder al lobby de poderosos intereses o al chantaje de empoderados dirigentes “populares”; en el que la mentira y la falacia son obligaciones del candidato y objeto de la indiferencia del “grueso de la población”.

Los últimos 4 presidentes de la República electos, han variado sus promesas electorales en 180° sometiéndose desvergonzadamente al poder económico; el presidente regional a quien los dos candidatos intentan suceder hoy, traicionó las enormes  expectativas que su liderazgo prometía para la región, por falta de grandeza, mientras otros presidentes regionales están en la cárcel o con orden de captura por corruptos, sencillamente.

Los que quieran elegir en este contexto que elijan. Y a los que no, respeten su decisión.

 

Una respuesta a “El tercer candidato”

  1. Avatar Luis Suclla dice:

    tienes razón, ambos candidatos presentan entornos calificados como corruptos. Ismodes será el tíetre de Zegarra que ve la presidencia regional como un trampolín para ser partido nacional y el congresista o presidente (te imaginas las gangas económicas para él?). Osorio tiene ansias de poder y eso es malo, su entorno una caja de pandora que se abrirá para robar, con poquísimas excepciones. Su publicidad electoral me recuerda a la celebre ahora exalcaldesa de Yarabamba, conocida por sus dinosaurios y estadios. En fin, somos libres de elegir por el atraso, robo, corrupción, goyerías y demás.

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