El alcalde invasor que pasó de mozo a millonario podría ser condenado

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alcalde de Quequeña

La semana entrante se dictará sentencia contra el alcalde de Quequeña, José Antonio Palomino Aguilar, por el delito de Falsedad Genérica ya que presuntamente falsificó documentos para postularse como alcalde en el año 2010 en este distrito, donde nunca vivió. La fiscal del caso, Tania Gallegos, ha pedido una pena de 7 años de prisión.

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Aunque la historia no es reciente, la fiscal presentó una prueba nueva en la audiencia realizada el pasado miércoles. Además de haberse cuestionado supuestos contratos de alquiler de una vivienda, así como constatación de un gobernador que certificaba que Palomino y 4 regidores vivían en un solo cuarto, la fiscal presentó una declaración jurada del burgomaestre quien, en el año 2008, declaró que desde el 2008 convive con su pareja en el Pasaje España N° 110, Alto Selva Alegre.

Esta prueba, impugnada por sus abogados por no tener fecha cierta, solo es la cereza en el pastel de la trama urdida para postular en una jurisdicción a la que solo fue a invadir terrenos, para luego convertirse en alcalde gracias a los votos de sus compañeros de invasión con lo cual, además, ha amasado una pequeña fortuna, con vehículos y varios inmuebles a su nombre.

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Ha sido acusado, además de esta supuesta falsificación, de traficar terrenos, intimidar a humildes pobladores, ejercer violencia física contra su pareja, entre otros. Pero hasta hoy ha salido libre de polvo y paja. En las últimas elecciones ha sido reelegido en el cargo, con la particularidad que ha llevado en su lista, como primera regidora, a su hija de 18 años, Estrella Palomino quien, de ser condenado su padre, asumiría la alcaldía de Quequeña para cautelar los intereses familiares y de grupo.

Todo un personaje. En esta entrevista del año 2012 pueden escuchar sus argumentos.

 

La presunta falsificación

Todos los candidatos que postulan a un cargo sometido a elección popular deben acreditar que residen más de dos años continuos en la jurisdicción a la que postulan. Para demostrar que residía en Quequeña, José Palomino presentó un contrato de arriendo de un cuarto en la vivienda ubicada en la calle Buena Vista, sin número, de propiedad de Senobia Graciela Páucar Challa y su esposo Mariano Quispe Valera. Pero además, otras tres personas que postularon como regidores en la lista de Palomino, presentaron igualmente contratos de arriendo, en la misma casa. Además, la hija de los propietarios, Soledad Gabriela Quispe Paucar, también fue candidata por la lista de Palomino con el puesto número dos. Los detractores de Palomino formularon la denuncia penal con los siguientes argumentos: primero, la vivienda de la familia Quispe Páucar no queda en Buena Vista, sino en el sector Charamure, paralela a la calle Bella vista. Ciertamente, Senobia Páucar vivió alguna vez, hace más de 15 años, en un domicilio en el sector denominado Buena Vista; pero de esa casa, que no era de su propiedad, ya no quedan más que escombros.

Más falsificaciones

Los vecinos del sector Charamure aseguran que jamás vieron a José Palomino ni a los regidores electos Reynaldo Vilca Aguilar y Rogelio Cornelio Arcco Chura vivir o, tan siquiera, aparecer en la vivienda de los esposos Quispe Páucar. Los mencionados esposos aseguran que sí tuvieron de inquilinos a Palomino y sus futuros regidores, y lo que sucedió es que hubo un error cuando hicieron el documento de arrendamiento.

Pero existe otro detalle que aporta indicios de una concertación entre estos personajes y una ex autoridad para permitir la postulación de Palomino. Él y sus regidores presentaron sendas constancias de domicilio, firmadas por Gavino Nicanor Ayala Vitulas, en calidad de gobernador de Quequeña, en octubre de 2009. Sin embargo, este documento tiene más de una observación. La primera es que, según Jacinta Luzgarda Arapa Ticona, actual gobernadora de Quequeña, Ayala Vitulas no tenía ningún cargo cuando otorgó las constancias de vivienda, ya que ella fue designada en el cargo el 18 de septiembre, un mes antes que Ayala Vitulas entregara la constancia.

Pero además, todas las constancias que expidió Gavino Ayala Vitulas consignan el error de mencionar que la residencia de Palomino y sus regidores estaba en la calle Buena Vista. Si la constatación se hubiera realizado realmente, el mencionado gobernador habría caído en la cuenta que la vivienda quedaba en Charamure.

Adicionalmente, este tipo de constancias no pueden ser entregadas por los gobernadores ya que no es su función. Solo lo pueden hacer los jueces de paz y la municipalidad distrital. Pero estos documentos fueron entregados al Jurado de Elecciones que, irregularmente, los convalidó.

Incongruencias

El contrato de alquiler que firmó Palomino Aguilar con Senobia Paucar era por un año y seis meses a partir del 03 de enero hasta el 30 de junio de 2008. Pero en la Declaración Jurada de Senobia Paucar, presentada también ante el JNE, dice que Palomino vivió en su casa hasta el 15 de noviembre de 2009. Es decir dos años y diez meses.

Palomino reconoce que solo utilizó la vivienda de Senobia para pernoctar y dejar sus herramientas, ya que en el año 2007 empezó a trabajar como mozo en la Compañía Agrícola Cerro Negro de Yarabamba. No obstante, la mencionada empresa, según registra la Sunat, recién empezó a facturar a partir del año 2009.

Por cierto, dicha empresa funcionaba en lo que ahora es la invasión Peregrinos de Chapi.

Prosperidad

Pero toda esa historia de trabajar como mozo quedó atrás, pues la asociación de vivienda que él presidió y convalidó posteriormente, le habría traído una inusitada prosperidad económica que él no esconde.

Cuando José Palomino postuló al municipio de Quequeña en 2010 registró en su hoja de vida que por todo concepto ganaba 700 soles al mes. Tras ganar las elecciones con los votos de los invasores que él dirigió en Peregrinos de Chapi, se paseaba en una camioneta Mitsubishi Pajero. Además aceptó tener dos vehículos más y otras dos propiedades en Socabaya y Hunter.

“Peregrinos de Chapi” tenía de 3 mil socios que debieron pagar mil soles por lote. Un ingreso de tres millones de soles cuyo destino que sólo él sabe. Ellos ocuparon ilegalmente terrenos del Gobierno Regional en agosto de 2008. Palomino, que ya era dirigente popular y luego fue uno de los llamados “cargadores” del presidente regional de entonces, Juan Manuel Guillén, cuando dirigió la invasión tras la cual se adjudicó varios lotes donde ha levantado un local social de dos pisos. En su «propiedad» vende cerveza y adobos los domingos.

Los 3 mil 500 empadronados debían pagar una cuota social de un sol, y entregar entre tres y cuatro soles para el pago de la luz.

Además, algunos pobladores denunciaron que, a través de la “depuración” de algunos socios, se vendieron posteriormente muchos de estos terrenos a nuevos “socios”, quienes son los que lo habrían reelegido para un mandato de 4 años más, en octubre pasado.

Palomino fue procesado por esta invasión, dado que, además del Gobierno Regional, el millón 200 mil metros cuadrados que invadió pertenecía a privados a quienes perjudicó. Pero en 2012 fue absuelto por el poder judicial, tras lo cual convocó a un mulitudinario mitin en la Plaza España, donde todos los habitantes de Peregrinos de Chapi lo ovacionaron.

alcalde y pobladores de Quequeña

Foto: La República

 

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