Carlos Leyton: “Dentro de dos meses el conflicto puede ser mayor”

Noticias El Búho

Tía María

La suspensión del proyecto minero Tía María por 60 días, determinada por la empresa Southern, no ha conllevado a que las organizaciones del valle del Tambo depongan sus medidas de fuerza y, en perspectiva, el escenario parece complicarse porque se está anunciando un paro macroregional. Carlos Leyton Muñoz, especialista en Desarrollo Rural, ex ministro de Agricultura y ex vicepresidente regional de Arequipa, hace un análisis de la situación y augura reacciones que podría involucrar a la zona sur del Perú.

¿Por qué la población del valle del Tambo no ha puesto fin a su medida de fuerza, a pesar de la anunciada suspensión temporal del proyecto Tía María?

Porque la lectura y la posición a la cual ha llegado la población de este valle es que no quieren la mina. No están hablando de una movilización contra el estudio del impacto ambiental, no están hablando de la posibilidad de un diálogo, sino que han entrado a una movilización bastante radical con la cual expresan el “no a la mina”.

Siendo así, ¿es improbable que en estos 60 días haya algún acercamiento entre la empresa y las organizaciones sociales del Tambo?

Yo creo que debe haber una reacción en ese sentido, pero no hay condiciones. Asimismo, está claro que se ha estado perdiendo interlocutores del lado de las organizaciones [del valle del Tambo] porque han tenido detenidos y algunos de los dirigentes están con amenaza de detención. Entonces, se está perdiendo la credibilidad respecto al interlocutor.

En el escenario actual, ¿cuál sería la agenda que se debe debatir en torno a Tía María?

Particularmente te digo: Las cosas ya están bastante difíciles para poder debatir una salida a la mina, porque creo que se han acumulado muchas cosas. Además, es un problema que no es de hace meses, ya tiene varios años. Ya se declaró inadmisible el estudio de impacto ambiental en el año 2009 y en el 2010, y se ha trabajado nuevamente sobre otro estudio. La pregunta que habría que plantearse es: ¿Con mina o sin mina, después qué? ¿Qué se va hacer con el valle de Tambo? Porque se dice que está en crisis, se reconoce que hay pobreza, que la agricultura ha ido decayendo paulatinamente, que el agua está contaminada. Entonces, ¿qué hay que hacer? Ese es el asunto.

¿De dónde debería venir ese planteamiento?

Bueno, si vamos a quedarnos sin la mina, perfecto; pero ahí viene la responsabilidad de quienes están dirigiendo este movimiento: Ver qué proponen y los que están a favor también. El futuro es lo que importa. No sólo es llegar a la posición de que no haya mina. Los alcaldes que están dirigiendo esta protesta deberían tener una propuesta para decirle a la población: “Sin mina, nos comprometemos a desarrollar proyectos que vayan a mejorar las condiciones de vida, de empleo, de ingreso”. Esa es la responsabilidad que tienen también las instancias del Estado.

¿Cómo ve el escenario de aquí a un mes? Porque, además; se está voceando un paro macroregional…

Creo que se va a complicar más, porque este paro macroregional para fines de mayo va a hacer que en el valle del Tambo continúe la protesta, y se va a convertir en un foco latente de incertidumbre que va llevar a una situación grave en el sur, porque estas medidas de fuerza del Tambo van afectar a Mollendo, la distribución de combustible en el sur, que se vería limitada, el tránsito en la región se volvería limitado y otros sectores comenzarían a entrar con este tema de la mina.

¿Debería levantarse el proyecto Tía María?

Creo que las opiniones no solucionan este asunto. Lo concreto es que la posición de la población es que no quieren Tía María, no quieren la mina. Y el gobierno nacional ha pasado la responsabilidad a la empresa para que decida sobre este asunto. Por ello, han suspendido el proyecto por 60 días, para poder ver qué pueden hacer. Pero esa sigue siendo una situación complicada, porque la posibilidad es que dentro de dos meses el conflicto puede ser mayor y la situación más tirante. Además, el paro macroregional convocado para el 27 de mayo implica movimientos de Puno, Tacna y otros, quienes no solo van a levantar su revocación a Tía María, sino también sus propias agendas, y el gobierno tendrá que enfrentar no sólo un foco de crisis, sino varios. No se trata de dejar pasar el conflicto, para que se debilite con el tiempo, sino que ahora puede crecer a una situación que nos pondría en situación de emergencia nacional. No sería lo más deseable.

¿Es difícil llegar a una convivencia entre la minería y la agricultura?

No creo que sea difícil o muy difícil. Lo que está sucediendo es que estamos llegando a posiciones muy enfrentadas, donde no hay las pruebas suficientes para poder demostrar que no es incompatible. Creo que tenemos experiencias no solo nacionales, sino también internacionales, en las que la minería moderna es mucho más amigable con las actividades agropecuarias o con el uso del agua: Por ejemplo, Arequipa, con Cerro Verde. También están las experiencias que están marcando las relaciones entre las instituciones mineras y la población. Además, el Estado y las organizaciones sociales debieran incorporarse como agentes activos para la vigilancia ciudadana respecto de la contaminación.

¿Qué le pareció el desempeño del gobierno y de la Southern en el marco del conflicto por Tía María?

El desempeño del gobierno ha estado enmarcado en las normas y eso ha permitido que la empresa haya tenido el Estudio de Impacto aprobado, y se pensaba que se podía avanzar en el proyecto, pero la población ha reaccionado como se ha visto. Entonces, creo que ya no es un problema técnico, sino un tema político, que el Estado tiene que enfrentar de manera política y no de manera técnica. Por otro lado, Southern ha hecho lo que toda empresa tiene que hacer: Tratar de cumplir con las normas que el Estado le propone, y de alguna manera le ha faltado difundir los temas que estaban en las observaciones que hizo la UNOPS, para demostrar que se iba a proceder de otra manera. Lamentablemente, como lo hemos visto, ahora no se trata de si levantaron las observaciones o si el proyecto estaba bien hecho o mal hecho, sino de que la propuesta de los dirigentes y de la población del Tambo es “no a la mina”.

Tomado de Noticias Ser

Una respuesta a “Carlos Leyton: “Dentro de dos meses el conflicto puede ser mayor””

  1. Avatar Escipiano dice:

    Hago este comentario solo porque da pena; nadie comenta lo que dice esta luminaria. Solo añado que, en efecto, el conflicto será mayor de acá a dos meses; será comandante de aquí a tres; y de seguro que de acá a medio año será general. ¡Genial!, ¿verdad?, A que me merezco una cátedra en la UNSA, por lo menos.

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