Lo que necesita la ciudad para tener vida colectiva

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peatonalizacion

Hace poco comenzó el plan de peatonalización en la llamada “macro manzana” del Centro Histórico de Arequipa, que involucra las calles inmersas en las ocho manzanas circundantes a la Plaza de Armas y que desembocan en ella.

Aunque no es objeto de este artículo debatir sobre la pertinencia de la decisión o si están considerados todos los requerimientos para su permanencia en el tiempo, creo que deberíamos analizar las formas en que este espacio, hoy devuelto al peatón, podría convertirse en un espacio de vida colectiva.

Vida colectiva que es necesaria y fundamental para crear conciencia de ciudadanía activa, podría llamarse una actitud REACTIVA, que modifique esta tendencia mortal de las ciudades peruanas a dejar de utilizar el espacio público como lugar de encuentro.

He colocado seis puntos que me parecen primordiales y básicos para convertir el espacio público en un espacio activo:

 

  1. Gestión sostenible

Toda propuesta urbana que pase por el cambio de uso vial de una zona tiene que tener distintos tipos de gestión para el éxito de la intervención. Primero, hay que definir que organismos están involucrados en la gestión política y técnica del mantenimiento sostenible de la condición peatonal del espacio tratado, y hay que generar vínculos entre las distintas gerencias de la municipalidad para que trabajen coordinadamente.

La gestión cultural tiene por otro lado la obligación de proponer actividades y dinámicas de uso constante, no solamente ocasional, para que la calle sea un punto de encuentro, hay muchas alternativas que podrían propiciar el uso peatonal de este espacio que va desde los itinerarios o rutas de paseo hasta la generación de eventos cíclicos que permitan un reconocimiento permanente del usuario hacia sus espacios públicos como nodos de actividad continua. El rol que debería tener en tal sentido la Superintendencia del Centro Histórico debe ser de carácter no solo consultivo, como lo es en la actualidad, sino decisivo y toda gestión cultural debe estar alejada de intereses políticos o situaciones coyunturales de corto plazo que hacen inviable una gestión sostenible en el tiempo, la Oficina Técnica del Centro Histórico tiene por lo tanto la obligación de generar actividades para desarrollar una gestión permanente. La figura de un patronato que promueva un manejo coordinado puede apoyar la sostenibilidad en la gestión del centro histórico.

  1. Diseñar espacios caminables

El concepto de caminabilidad (pueden leer al respecto en este post mío colocado en el blog de TIPos inurbanos), convierte los espacios peatonales en espacios caminables. La diferencia entre dejar un espacio abierto a la posibilidad de recorrerlo no pasa solo por restringir o prohibir el ingreso del vehículo a la zona, deben trabajarse indicadores de caminabilidad, como por ejemplo:

2.1 La calidad de sombra en los espacios a recorrer. Podría pensarse en la incorporación de un correcto arbolado, en ciertos espacios que permitan una adecuada sombra que en Arequipa se hace imprescindible para un confort de los caminantes, todo un reto en una zona histórica.

2.2 Accesibilidad universal. Para que todos puedan caminar sin encontrar obstáculos en la vía, esto se hace necesario si consideramos que muchos en algún momento dependeremos de condiciones de seguridad óptimas en un recorrido peatonal, la población vulnerable en ese sentido puede llegar al sesenta y cinco por ciento si consideramos a las personas con discapacidad física, los ancianos, las madres en gestación y los niños pequeños; visto así, las actuales condiciones del centro no ofrecen tal seguridad.

2.3 Buena iluminación nocturna. La noche debe ofrecer seguridad para crear vida colectiva alrededor de plazas, calles, locales de reunión, pero hay que diseñar una ciudad que apueste por una iluminación correcta para caminar, teniendo en cuenta que las necesidades lumínicas para una persona son distintas a las del vehículo, no solo desde el aspecto funcional sino también desde lo estético. El viejo y obsoleto sistema de luminarias que data de hace ya treinta años no es el que necesitamos si queremos dar una seguridad peatonal al espacio público.

2.4 La pendiente de las calles tiene que asegurar una forma confortable de caminar. Las pendientes por encima de 3 por ciento generan incomodidad, hay que pensar que hacer entonces con las calles que van desde la Avenida La Marina hacia la Plaza de Armas, quizás la posibilidad de incorporar sistemas de transporte menor que permitan la movilización cómoda de las personas pueda ser una alternativa.

2.5 La seguridad vial es otro aspecto que tiene que estudiarse, sobre todo en la protección del peatón hacia el vehículo en el nuevo anillo de encuentro peatonal con el vehicular, (en esta zona los agrupamientos de personas se hacen mayores y la congestión vehicular aumenta), incluyendo la señalética que tiene que replantearse para proponer aquella que permita generar un disfrute de la zona y mitigue los impactos de contaminación visual en la zona histórica.

  1. Cultura cívica

El ciudadano trata a su ciudad de la manera en como la ciudad lo acoge, es un principio de reciprocidad básico, pero ello requiere de reactivar procesos de educación cívica para usar el espacio que es de todos. La mejor manera es la utilización constante del espacio público, y la incorporación de dinámicas de uso entre los distintos grupos etarios, aquí el concepto de INTELIGENCIAS COLECTIVAS(1), es decir, el saber respetar el espacio del otro en el espacio común es un proceso que no se cuenta en un colegio o en un programa de educación; se vive, se entiende a través del uso cotidiano. Las personas cuidan y respetan lo que usan porque lo necesitan y quizás ese concepto se está olvidando porque no se ha generado actividad constante en los espacios públicos de Arequipa y porque la prohibición irracional del uso de parques a través de enrejamientos sin sentido han generado una desvinculación con esa necesidad humana.

  1. Conexión con la ciudad

El centro histórico no tiene de ninguna manera por qué ser tratado como un espacio aparte, diferente, desconectado de la vida urbana cotidiana, concepto patrimonialista ortodoxo y que en muchos casos el Ministerio de Cultura todavía defiende, o al menos ampara bajo una Ley de Patrimonio desactualizada. En ese sentido hay que generar las conexiones de uso, de espacios de encuentro, que reactiven los usos continuos que toda buena ciudad debe tener. Hay que analizar prioritariamente como pueden establecerse relaciones de contacto con el Río hacia la gran manzana, con el Parque Selva Alegre que es el gran pulmón verde olvidado del Centro Histórico, con el anillo periférico a esta gran manzana que es donde se concentrará la gran cantidad de transporte público y que habrá que analizar cómo se comporta una vez que el vehículo que ha sido sacado de este espacio y que podría saturar las vías que quedan como vehiculares (traslado del problema hacia otras calles).

  1. Empoderamiento ciudadano

Es el ciudadano quien finalmente dará el uso a esta nueva zona peatonal de Arequipa pero la capacidad de convocatoria que puede tener las asociaciones civiles y colectivos es enorme y guarda un potencial que hay que promover, algunos de ellos ya han empezado a pronunciarse y generar interesantes propuestas como la que plantea el colectivo Enbiciados con una propuesta interesantísima de una ciclovía (que además asume una propuesta legítimamente contestataria al déficit de ciclovías, tema que ningún gobierno municipal ha asumido) o el Colectivo Súmate para generar actividades de pedagogía urbana como ellos llaman. Estas y otras propuestas de REACTIVACION del espacio público son un actitud ciudadana ejemplificadora, el empoderamiento de la gente hacia el espacio público pasa también porque las autoridades ofrezcan el apoyo y las facilidades para realizar tales actividades y deje de controlarse el espacio público con autoritarismo y segregación, y en ese sentido hay que educar desde la ciudadanía a las autoridades.

El colectivo Enbiciados AQP realizó una intervención urbana para llamar la atención sobre la inexistencia de bicisendas o ciclovías en la ciudad. más fotos pueden verse en su página de facebook: https://www.facebook.com/pages/Enbiciados-AQP/157510657787434?fref=ts Foto de propiedad del Colectivo Enbiciados, con permiso para su publicación.

  1. Mixtura de actividades

Es necesario incidir en que la mezcla de actividades genera espacios públicos más dinámicos, más utilizables, más necesarios, hay que evitar los procesos de gentrificación(2) , que pueden, si no se analiza bien, crear un espacio museificado, muerto, sin dinámicas comerciales o turísticas, por lo que tiene que mantenerse los aspectos de revaloración y promoción de las actividades cotidianas que hacen funcionar al centro histórico de la ciudad. No se puede quitar el rol de centro y nodo de actividades, todo lo contrario, el centro de Arequipa y sus barrios aledaños tienen una serie de características que los hacen importantes que tienen un Genius Loci ganado con el tiempo. Las panaderías, las tiendas de abarrotes, los bares, la vivienda, las actividades religiosas, las actividades políticas en fin, reflejan a una sociedad con identidad y dinámicas naturales que hacen que el centro se mantenga vivo, es una realidad compleja y quizás imperfecta pero no hay que caer en la utopía de tratar de crear espacios perfectos, prístinos, hay que saber leer la naturaleza de la vida urbana.

La REACTIVACION de este espacio hoy devuelto al ciudadano es responsabilidad entonces de todos, hay que sumar esfuerzos, crear alianzas, gestionar nuestro espacio, proponer actividades, reforzar institucionalidad, crear ciudadanía, todo esto se puede hacer si comprendemos que el espacio público no es solo el espacio físico donde experimentar ideas urbanas es ante todo el generador de una mejor o peor vida en común.

 

Notas a pie de página

  •  (1)  Inteligencia Colectiva: es un término utilizado en la filosofía pragmatista y que ha sido intepolado a estudios urbanos para definir las formas naturales de bueno comportamiento en colectivo. Alexis de Tocqueville, hacia 1830, observó que en las ex-colonias inglesas que formaron los Estados Unidos, la gente se reunía en las plazas, esquinas y cafés para hablar de cualquier cosa: desde cómo hacer una cañería hasta cómo diseñar una Constitución. Decía Tocqueville que esos 13 millones de ex–colonos no tenían grado universitario, pero sabían leer y escribir, y no pasaban hambre, eran muy trabajadores, adoraban los negocios, eran muy curiosos, y lograban ponerse de acuerdo a partir del diálogo y el debate sobre temas de todo tipo. Cuando sean 300 millones, profetizó, van a dominar el mundo.
  • (2) Gentrificación: término usado por primera vez por Ruth Glass en 1964 para designar la movilidad residencial de individuos de clases medias a áreas populares de la ciudad de Londres (Zukin, 1987).

Una respuesta a “Lo que necesita la ciudad para tener vida colectiva”

  1. Avatar Hernando Núñez del Prado dice:

    MUy interesante, una propuesta con base técnica- cientifica sólida, ojala algunos puntos sean considerados por el equipo del Arquitecto Dibán (MPA): ademas hay mucho por hacer en unir esfuerzos para consolidar esta peatonalización como algo que le de nueva calidad de vida a los ciudadanos de AQP. Lo de diseñar espacios caminables podria aplicarse a la zona de la campiña Arequipeña, donde hay bellos parajes y que podrian ser utilizados para paseos de fin de semana (antes ibamos bastante a Chilina) o como senderos de caminata diaria para favorecer la salud.

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