Añorando esas andanzas

Entre marchas rodantes de taxistas que presionan para dejar sin efecto la peatonalización del Centro Histórico, y esquivos anuncios del Ministro de Transportes sobre ese monumental factor de discordia llamado “monorriel”, hay un tema pendiente y urgente en la agenda del progreso de Arequipa, que después de casi dos décadas de estudios, aún no ha sido resuelto: la reforma del transporte urbano

La Revista Avatar

tranvia peatonalizacionA unque el balance final es indudablemente negativo, por las denuncias de corrupción en la gestión, hay algo que la ciudad debe reconocerle al ex alcalde, Luis Cáceres Velásquez, y es el haber desterrado a los comerciantes ambulantes que invadían la Arequipa céntrica de los 80s, así haya sido a punta de  lanzarles al cuerpo “agua coloreada” como él solía decir. La clave es que sí les ofreció otras alternativas para realizar su actividad comercial.

Sin embargo, el otro problema que caotizaba el paisaje urbano, entonces mucho más leve, -el del  trasporte público- siguió sin resolverse en las siguientes 6 gestiones municipales, aunque todos lo  intentaron y fracasaron. Los gremios de transportistas y sus centrales sindicales podían paralizar la  ciudad y así lo hacían ante la pasividad y falta de recursos de la autoridad. En el año 2000 en el que se aprobó el Plan Director de la ciudad, se iniciaron también los estudios para reformar el….

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