Memoria, identidad y ciudadanía

Columnista invitado

 

Un pueblo sin memoria repite sus errores, no analiza, no siente empatía por sus muertos o desaparecidos, se deja convencer por viejos y manidos discursos, por hombres y mujeres cuyo único interés es el poder del dinero. La memoria tiene que ver con todas las culturas que hicieron esta comunidad. Arequipa no es una ciudad española, es un conglomerado de culturas ancestrales, culturas emigrantes y culturas nativas. El día que esta comunidad se ponga de acuerdo, habrá espacio para todos, tolerancia, justicia, convivencia.

La identidad se construye en los espacios individuales, colectivos, públicos y privados, la pregunta es:  ¿Qué es ser Arequipeño hoy? En una ciudad sin planes culturales, donde el espacio público es un espacio de conflicto, de confrontación, donde el racismo, el sexismo, la homofobia, el clasismo están arraigados en elementos de identidad de grupos importantes de la población, grupos que tienen poder político, económico y cultural y que a través de sus medios de prensa, comunicación y educación, imponen una manera de pensar unívoca, única y excluyente de todo lo distinto.

El fujimorismo no solo es una época infame, es una forma de actuar que corrompió profundamente este país tan rico, nos mostró que todos tienen un precio, que no nos importa el otro, el derecho, la justicia, la sociedad, que solo yo existo en la medida que puedo comprar todo, las cosas materiales, las personas, las leyes.

Se han preguntado acaso si ese dinero que este grupo de seres extraños, porque humanos no fueron, esos 6,000 millones de dólares que se robaron y que pagaron los lujos de Montesinos y compañía, los estudios de los hijos de Fujimori, los vicios de muchos periodistas que vendieron su línea editorial por una bolsa de billetes, ese dinero tenía que comprar ambulancias, tenía que pagar jubilados, tenía que comprar medicinas, tenía que mejorar a las fuerzas armadas, a la policía, a los médicos, a los maestros, tenía que ser invertido en escuelas públicas dignas, en pagar una serie de servicios a la población peruana, pero no sucedió. ¿Cuántos muertos por falta de atención médica, cuántos muertos por falta de medicinas, cuantos muertos por falta de seguridad ciudadana y cuántos muertos provocados por el conflicto armado. ¿Dónde están los 15,000 desaparecidos? El fujimorismo convirtió a este país en un inmenso cementerio. Solo hay que tener un poco de memoria.

No somos ciudadanos, si lo fuéramos, tendríamos el poder que tienen en España los colectivos como Podemos; si fuéramos ciudadanos, tendríamos poder de decisión, tendríamos la capacidad de revocar autoridades, de proponer políticas públicas, de actuar y no solo de estar a la espera de una solución a nuestros problemas que vendrá del cielo. Nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos y nietos.

Son estos tres ejes los que deben movilizar lo que llamare la iniciativa ciudadana por un PLAN DE DESARROLLO CULTURAL en la región Arequipa. A la cual convoco a todos los artistas, gestores culturales, hacedores de cultura de la región. El arte y la cultura no solo son entretenimiento, son parte fundamental del desarrollo de capacidades en las personas que viven en comunidad, los niños, niñas, adolescentes, jóvenes que hacen actividades culturales, artísticas, desarrollan pensamiento creativo, habilidades sociales, capacidad de expresión, comunicacionales, trabajo de grupo, disciplina, concentración. Y es obligación de los gobiernos regionales y las municipalidades que inviertan nuestros impuestos en este rubro, es más, un municipio debe invertir en infraestructura y en desarrollo de capacidades de su población, así genera líderes, así genera ciudadanía, así genera identidad y memoria.

¿Dónde está el dinero que se debió invertir durante todos estos años en desarrollo de capacidades?

¿Por qué el gobierno regional y la municipalidad provincial no han hecho un informe público de la inversión en cultura en los últimos tres años?

No solo son interrogantes justas y necesarias, sino también el cuestionamiento va a las empresas mineras, de servicios, bancos, compañías de teléfono, centros comerciales, universidades particulares, colegios privados, que entienden la responsabilidad social como regalar postes, semáforos, señales de tránsito, canchitas de fulbito, panetones, pelotas, y otras cositas que calman un poco la rabia de los sectores populares y la conciencia de los dueños.

¿Porque tenemos que pedir favores? Pedir que inviertan, que nos hagan caso, que nos ayuden, no hay conciencia de ciudadano cuando pedimos favores, deberíamos exigir, movilizar, proponer, promover, ejecutar, crear, planificar, construir.

Por ahora nos toca analizar en qué tipo de sociedad vivimos y que tipo de sociedad queremos para nuestras  generaciones futuras, seamos conscientes debemos participar, involucrarnos porque los únicos que podemos cambiar esta historia somos nosotros,

Con Memoria, Identidad y ciudadanía.

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