Minería y responsabilidad social

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Por: Guillermo Vidalón del Pino (*)

La minería en el Perú representa el 14.6% del Producto Bruto Interno, entre el 55 y el 60% de las exportaciones nacionales, lo que ha facilitado que todas las actividades económicas se beneficien.  Recordemos que en el 2003 el tipo de cambio ya había alcanzado S. 3.51 soles por dólar y descendió hasta S. 2.638 soles el 2012, esos 10 años permitieron financiar, en gran medida, la reconversión del aparato productivo nacional.

También es cierto que el alza de los precios de los metales permitió que el sector extractivo asimile el significativo descenso del tipo de cambio, su reciente alza a S. 3.48 no compensa la caída de los precios de los metales.  Durante esos diez años de precios altos las utilidades crecieron, así como la recaudación fiscal y la inversión pública y privada, los aportes privados del sector extractivo en favor de las poblaciones de su zona de influencia fueron los más altos de la historia.

En el pasado, ha existido una visión clara de hacia qué estadio de desarrollo queremos llevar al país y la consecuencia social que ello genera en favor del empleo productivo y el bienestar para un mayor número de peruanos.  Un objetivo definido facilita que todos los agentes económicos direccionen libremente sus esfuerzos hacia la consecución del mismo.  Sin éxito económico es imposible financiar iniciativas de Responsabilidad Social.

En concordancia, existen dos tipos de Responsabilidad Social, una que corresponde exclusivamente al ámbito del Estado, propiciar las condiciones económicas que hagan posible la Responsabilidad Social; es decir, haciendo una analogía con conceptos económicos, al Estado le correspondería la Macro Responsabilidad Social mientras que a los privados la Micro Responsabilidad Social.

En el ámbito de la Micro Responsabilidad Social, el sector minero empezó su aplicación en su ámbito interno, modernizó sus operaciones y redujo su impacto ambiental. Posteriormente, con el alza de los precios de los metales, las favorables políticas de Responsabilidad Social alcanzaron al primer anillo de las denominadas zonas de influencia y luego al segundo.  Las expectativas crecieron desmesuradamente y la demanda social por acciones a favor de las poblaciones ubicadas a mayor distancia de las operaciones se fue transformando.  El diálogo se convirtió en exigencias referidas a la acción del Estado, construcción de caminos, mejora de los servicios educativos y de salud, etc.  Lamentablemente, el Estado no revirtió de manera eficiente y expeditiva los recursos generados por la minería en favor de los pobladores y la demanda social se acrecentó en contra del sector.

El descalce entre el Estado Central y los niveles iniciales de gobierno se agudizaron y el desacato a la autoridad no fue ajeno a nuestra realidad social.  Desafortunadamente, el ejercicio reiterativo de soslayar a la autoridad, de desafiar y vulnerar el Principio de Autoridad hace que la institucionalidad se diluya y termine cuestionada su legitimidad.

Un liderazgo dubitativo y un Estado ausente, que dejan de lado el horizonte de largo plazo que ofrece la minería, impiden poner en valor la riqueza natural de que disponemos e incumplen con su  Responsabilidad Social con el Perú.

(*) Superintendente de Relaciones Públicas Southern Peru Copper Corporation

2 respuestas a “Minería y responsabilidad social”

  1. Avatar Renato Amaro dice:

    Lo que el articulo bien ilustra es a un peruano mercenario. Un peruano que se beneficia ganandose las lentejas en una transnacional con pesima reputacion, No solo en su – actual – pais de origen, donde aun no resuelven sus litigios por contaminacion masiva pero tambien aqui en el Peru. Solo hay que preguntarle a la poblacion de Moquegua, Ilo y los valles de Moquegua y Tacna.Por lo tanto no me sorprende que este escrito sea una apologia a la mineria ‘responsable de reducido impacto ambiental’.
    Estoy seguro que los pobladores de Cajamarca pueden decir algo al respecto de dicho sueño liquido, fantasia corporativa. Despues de 23 años de ecocidio ambiental tienen un legado de casi 3,000Km2 de PAISAJES MARCIANOS envenenados de Cianuro y 17 otros metales, pesados (Cromo, Cadmio, Arsenico, Plomo etc). Como si fuera poco, Cajamarca tiene el privilegio de ser el 2do Departamento mas pobre y contaminado del pais. Si pues Sr. Vidalon «ha existido una visión clara de hacia qué estadIO(sic) de desarrollo queremos llevar al país y la consecuencia social que ello genera en favor del empleo productivo y el bienestar para un mayor número de peruanos».
    Gran chiste. Intente de nuevo.

  2. Avatar Hernando Núñez del Prado dice:

    Sr. Vidalon, sobre lo que tienen que reflexionar los mineros es respecto a su actitud «oscura» al querer hacer que los proyectos se aprueben entre «gallos y medianoche» fomentando la corrupción, no permitir la revisión del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) presentado, sobretodo teniendo en cuenta su pasado contaminador en el caso concreto de Southern; en otras palabras deben ser transparentes y utilizar las herramientas de gestión ambiental, como el EsIA y hacerlo bien, identificando y valorando precisamente los impactos sobre los factores ambientales (agua, aire, suelo), para que puedan comenzar a ganar la confianza de la población. La mineria es altamente contaminante y no es la única solución para enfrentar la pobreza, para eso tienen que trabajar fuertemente en construir una imagen ambientalmente -socialmente responsable.

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