La izquierda surrealista

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La izquierda surrealista es aquella que se aleja de la razón y que formula asociaciones en función a su ideología, de lo que cree debe ser el mundo, dejando de lado la experiencia histórica de los países que han logrado generar mayor bienestar para su población.

En el Perú del 2016, esa izquierda está representada por quienes han matizado la exclusión de “Agro Sí, otro no”. Ahora señalan que dada la caída de los precios de los minerales es tiempo de apostar por la agricultura. ¿Sabrán qué significa apostar por la agricultura?

Analicemos. Una agricultura moderna, competitiva, requiere regular las principales variables que impactan la productividad en el agro; sin lugar a dudas, una de ellas es el agua. ¿Contamos con suficiente agua?, sí, somos el octavo país con mayor disponibilidad de agua en el mundo; por consiguiente, no padecemos de escasez de agua.

Entonces, ¿por qué tanta preocupación por el agua? Porque no existe la misma disponibilidad del recurso en todo el país ni en toda época del año. ¿Cómo proveer del agua necesaria a todo el territorio?, construyendo infraestructura hídrica. Esto representa sistemas de derivación de las aguas de la cuenca del Atlántico hacia la cuenca del Pacífico, reservorios –principalmente en las zonas altas para evitar su pronta colmatación-, canales de irrigación y sistemas adecuados de distribución. Todo ello requiere de decisión de las autoridades para que, en función a información técnica, establecer cuáles serían las áreas a inundarse -porque los reservorios tienen que construirse en algún lugar-. Asimismo, generar las condiciones para la participación del sector privado en el financiamiento y administración de dicha infraestructura.

En ese sentido, ¿estará la izquierda dispuesta a concesionar tanto la construcción como la operación de la infraestructura hídrica que todos los sectores económicos requieren -principalmente la agricultura-?, ¿u optará por la ejecución directa mediante la inversión pública que llega tarde, mal y nunca? Otro, tanto la recuperación de la inversión, como el costo del mantenimiento, tienen que ser sufragados por los beneficiarios del servicio. Una política inclusiva para proporcionar el servicio de agua a los menos favorecidos –en el campo y la ciudad- implica asumir y respetar el costo social de eventuales nuevas tarifas con la finalidad de lograr el financiamiento necesario.

Asimismo, contar con una agricultura moderna y competitiva representará cambiar el sistema tradicional de riego (por gravedad) y optar por el riego por goteo o aspersión, decidir las plantaciones que se van a cultivar en función a la demanda del mercado local e internacional para minimizar el riesgo de incurrir en pérdidas. Trabajar por y en favor de la agricultura es mucho más que un eslogan de campaña que está dejando traslucir el desconocimiento de tal candidato/a.

No se trata de trocar minería por agricultura, se trata de desarrollar, aprovechar y emplear todas nuestras fortalezas para seguir creciendo y generar bienestar y desarrollo para más peruanos.

(*) Guillermo Vidalón del Pino es Superintendente de Relaciones Públicas de Southern Peru Copper Corporation

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