Los diablos de la Virgen

Entre elegantes diablos y doncellas doradas, osos felpudos y ángeles alados que levitan sobre la fiesta, el homenaje a la virgen de la candelaria se torna -todos los años- en una celebración descomunal, un derroche de sensualidad y vitalidad, a más de 3 mil metros de altura. Una tradición que, contra la tendencia global, tiene un despliegue cada vez mayor.

La Revista Avatar

CandelariaNadie puede establecer con precisión las fronteras del tiempo y el espacio al que se circunscriben los orígenes de la fiesta y los caminos por los que discurre su evolución. Lo cierto es que cada año atrae a más jóvenes que llegan desde diversas latitudes para expresarse y experimentar, con todo su cuerpo, la euforia de la celebración: homenaje a la Virgen y lo que simboliza pero, sobretodo, a la vida, a la  capacidad de entregarse a los rítmicos acordes y a la fuerza y sentimiento que demanda ser parte de  aquel mágico paisaje.

Las máscaras, los trajes diminutos, los oropeles y pañuelos, los mil colores y toda la parafernalia que acompaña las danzas de luces, son solo el complemento de lo que bulle por dentro: impulsos ancestrales de reivindicación a la raza, al paisaje, a la estirpe altiplánica. Una forma de sentirse parte de ese universo
expresivo musical, un acontecimiento tan estruendoso que sus acordes duran el resto del año, solo para
retumbar de nuevo en febrero siguiente, con la ilusión de los traes de estreno, los requiebres de las  renovadas coreografías, la expectativa del triunfo, o de una nueva conquista. O tal vez, de un milagro…

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Una respuesta a “Los diablos de la Virgen”

  1. Avatar Delfina Paredes dice:

    Entre 1972 o 73, me enteré de que en Puno- Juliaca, se celebraba la Fiesta de La Candelaria.
    Los sureños (Cusco- Puno) sabíamos que los 2 de febrero se celebraba en Canincunca- Urcos- Cusco tal festividad. Tampoco ignorábamos que en Copacabana- Bolivia, se celebraba a la virgen bajo la advocación De La Candelaria, el 6 de agosto.
    Lo que era muy mentado como gran festividad eran los 15 días de Carnavales en el departamento de Puno.
    En 1951 pasé mis vacaciones escolares (enero a marzo) en la ciudad de Puno y no advertí para nada la devoción a la Candelaria, pero las calles eran testigos de los pasacalles, danzas de las más variadas y las famosas pandillas de mistis y mestizos que competían en destreza y colorido. El domingo de carnavales se realizó, como otros años el Paseo por el Titicaca en uno de los barcos, no recuerdo si fue en el Manco Capac o el Ollanta.Este paseo duraba practicamente todo el día y allí se jugaba con serpentinas, chisguetes de eter y mixturas (papel picado). Así que desde el jueves de compadres hasta el miércoles de ceniza el carnaval era la fiesta protágónica.
    ¿En qué momento empezó la Fiesta de La Candelaria? No estoy segura, pero creo que la Reforma Agraria tiene algo que ver conla particpación masiva del pueblo en festividades que se realizaban en alguna hacienda y donde participaban de manera exclusiva los caballeros mistis.

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