El Coleccionista

25 autos, entre listos para rodar y en restauración convierten a Carlos Zamata en, quizá, uno de los coleccionistas más apasionados que se haya conocido en el rubro de los autos clásicos, sobre todo tratándose de un modesto trabajador que, desde abajo, materializó sus sueños que hoy monta por las calles de Arequipa arrancando miradas, venias y una ristra de reconocimientos. Esta es su historia.

La Revista Avatar

FormatFactorycronicaA las 8:46 Carlos Zamata aterriza en una nave color vino en la segunda cuadra de la calle Santa Catalina. La puerta del copiloto se abre y deja al descubierto un lujoso salón de cuero negro que nos remite treinta o más años en el pasado, cuando se tenía un mejor gusto por todo; sin embargo, tanto garbo se quiebra con la indumentaria deportiva que lleva Carlos, un modesto tipo que aprendió a manejar camión a los diez y a los doce ya era un conductor altamente capacitado de autos clásicos con rugientes motores V8.
-No es cierto que en vez de biberón tomaba leche de un carro de juguete- dice para comenzar la entrevista. El coleccionista de los autos clásicos, se fue forjando, fecudándose en un taller; engrasado y cubierto de hollín, al lado de Enrique Cárdenas, su tío, un mecánico empírico que, sin saber, lo marcaría de por vida. –De niño mi juego favorito era identificar modelos, marcas y año de fabricación de los autos clásicos-…

Vea el artículo completo en la edición impresa

También puedes ver

No se encontraron resultados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE