La libertad de San Francisco

La Revista

Los Angeles

Debo comenzar por lo prioritario. Claro que te conozco, mi Estimao, tú ves una botella y te atornillas. No digas que no te avisé, pues en San Francisco, ciudad tan acogedora por sus bares y restaurantes, si te dicen que a la una cierran, pues cierran a la una, contigo afuera, por supuesto, aunque tengas medio jonca en lista de espera. El resto es silencio. No me discutas, anda derecho, no metas lío, menos vomites dentro del taxi o pagarás $75 en reparaciones.

Muy bien, ahora vamos a lo bonito. Es una ciudad agradable al ojo en extremo, con gran cuidado por el ornato. Fachadas victorianas de esas con torrecitas o miradores delante de jardines con arbolitos, te  hacen el paseo. Pero también puedes usar el transporte público, abundante en comparación a otras  ciudades (a ver trata de moverte en Los Angeles o Miami). Además que te sientes como en película  colgándote de esos tranvías subiendo y bajando por esta ciudad de cuarenta colinas…

…Lea el artículo completo en la edición impresa

Suscríbete a La Portada, el boletín diario de noticias de El Búho. ¡Es gratis!

* campos requeridos

También puedes ver

No se encontraron resultados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE