Elard Meza: el teatro me ha hecho ver la vida con otros ojos.

El achorado culto

elard meza

Actor, director, docente, ha estado en más de 60 obras, ha recibido el reconocimiento como mejor actor, ha hecho una serie de personajes inolvidables, es uno de los mejores intérpretes del medio y además es una muy bella persona. Está en el protagónico de una nueva obra, El hombre del subsuelo, basado en Memorias del subsuelo de Fiodor Dostoievski, en el teatro UMBRAL

¿Cómo llegaste al teatro?

Comencé con el grupo ILUSIONES, con EL CORNUDO APALEADO de Moliere, un desastre, la actuación malísima, recuerdo  que salió una crítica que destrozaba mi actuación, haciéndome tiras, me deprimí pero seguí para adelante. Luego vinieron otros montajes, EL PUBLICO de García Lorca, ESPERANDO A GODOT de Samuel Becket, Ilusiones tiene un espacio en mi vida muy especial, me dejaron enseñanzas, Juan Carlos García, Lilia Rodríguez, marcaron mi formación como teatrero, fue una buena época  estaba Avignon, el TEUNSA, Foro estudio, el elenco municipal, los audaces, y no hablo solo de teatro, habían otros grupos, en la pintura, la literatura,  Oscar Naters y su grupo INTEGRO, el choclo Ricketts con sus exposiciones, los duendes de la noche, Américo  Martínez, Raúl Huerta, catedral de humo, URBAL, mucha gente haciendo de todo, en el peruano alemán, la alianza, el norteamericano, eran centros culturales, realmente con actividad,  cinco o seis funciones de teatro al mes, salíamos de una función hacia una exposición, luego un concierto, y terminábamos en la bohemia del Búho. Literatos, pintores, actores, todos juntos en una tertulia maravillosa.

¿En cuántas obras de teatro has trabajado?

Un promedio de sesenta obras desde el 93.

¿Y cuáles son los personajes que más te han marcado?

De todas maneras, siempre sigo pensando en el primer personaje que hice en el Cornudo apaleado, ese  que fue destrozado, está allí como el hijo que han golpeado, el siguiente es Vladimir de Esperando a Godot. IPANKURE, la obra de Cesar Vega Herrera. Hamlet, que fue gracioso porque me pidieron que la dirigiera, pero dije, las huevas yo quiero actuar, quiero ser Hamlet. Y el que me ha divertido a rabiar es el de la Secreta obscenidad de cada día, donde hago de Sigmund Freud, junto a Miguel del Carpio con quien es un placer actuar.

Miguel del Carpio, David Mendoza y tú han hecho mucha historia teatral en Arequipa.

En el año 97 nos juntamos tratando de hacer un proyecto, pero no fue hasta el año 2000 que juntos hicimos una obra de Sánchez Sinisterra donde dirigía y Miguel y David actuaban, luego hicimos El cañon Ding Dong del mariscal Bombom, una obra para niños, con la que ya  hemos viajado por todo el país. Este año cumplimos 25 años,  luego nos hemos encontrado en otras obras, ahora tenemos el proyecto de Pedro y el Capitán de Bennedetti.

Tú has construido tu propia forma de hacer teatro ¿Cómo funciona el método de creación?

Cuando me convocan como actor, hago todo o lo posible por adaptarme  a lo que el director me sugiera, se me complica mucho a veces, mi carácter es un poco difícil,  pero espero que me sugiera, para poder cubrir las necesidades del personaje, luego yo trato de tener el texto, lo leo y es en los ensayos que van surgiendo las cosas, he intentado hacerlo en otro espacio, en casa, pero no me siento cómodo, es cuando ya estoy en escena que va surgiendo, yo prefiero la confrontación directa con el director, con los otros actores, actrices, para sentir algo que me motive. Es completamente distinto cuando me toca dirigir, hago que le grupo tenga amistad, prefiero ser suelto de huesos, que tengan toda la confianza, que usen el texto como se les antoje, para mí el espectáculo tiene que generar amistad, porque si no qué trasmites, es una armonía en escena para lograr que el público también se sienta cómplice.

Eres docente también

Trabajo en los Sagrados corazones, en un proyecto muy bonito y grande, que es hacer espectáculos de teatro musical, intentando que las alumnas sean las que hacen todo, la música, el canto en vivo, la actuación, utilizamos esos recursos con el objetivo que desarrollen su capacidad creativa, los jóvenes se han ido acostumbrando a recibir cosas en este entorno ya hechas ya formuladas, y creo que hay que hacerlos conscientes de que son seres creativos, que pueden producir cosas innovadoras.

¿Qué te ha dado el teatro?

Estabilidad, si no hubiera sido por el teatro sabe Dios donde estaría. Las dos cosas que me permiten estar firme son mis hijos y el  teatro, cuando mi hija Evelin nació, mi primera hija, sentí como se transformó mi vida, puse los  pies sobre la tierra, desde el primer momento que la tome en mis brazos supe que todo había cambiado y el teatro es un espacio donde voy a liberarme, de todo lo que ocurre en mi entorno, que  no digo que sean cosas malas, el trabajo , el colegio,  mis hijos, las amistades, el amor, cuando llego al teatro puedo dejar todo afuera porque es un espacio para mí, para explorarme, conocerme, disfrutar un momento conmigo mismo y eso me ayuda para, terminado el ensayo o la función, veo con nuevos ojos todo, puedo encontrarme con todo con otros ojos.

Los comentarios están cerrados.

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE