Reactivación y desarrollo: Y, la Industria?

Columnista invitado

 

Hay un debate sobre la tasa de crecimiento que se alcanzará, los aciertos y errores de la política macroeconómica, los efectos de la caída de precios internacionales, la retracción de la inversión privada y proyectos mineros, los efectos de los desastres climáticos que afectan el territorio nacional, y la incertidumbre causada por la corrupción, cuyos impactos económicos y políticos aún no se terminan de evaluar.

Pero, la industria no se ha mencionado suficientemente, con el aporte que tiene al producto (13%), la recaudación tributaria (18%), empleos (1.5 Millones), exportaciones (16%), a la reactivación económica, diversificación productiva, innovación ciencia y tecnología.

La Sociedad Nacional de Industrias ha elaborado un importante documento, donde cuantifica el aporte de la industria al desarrollo nacional, la crisis profunda en la que se encuentra relevante, y sugerencias de políticas que permitirían su reactivación. (1)

Crisis industrial

Más de 1600 empresas habrían dejado de exportar, se han perdido más de 150,000 puestos de trabajo en los últimos 3 años (récord histórico en los últimos 25 años). Ha caído en 3% el aporte al PBI, esto implica que es la menor participación en los últimos 60 años
No solo han disminuido las exportaciones no tradicionales, sino que las exportaciones industriales en su gran mayoría están en rojo.Fuente: (SNI, 2017)
Esta es una situación dramática no solo para el sector, sino para el país. Si no se toman medidas inmediatas, los eslabonamientos y/o cadenas productivas no se podrán impulsar decididamente, tampoco la necesaria diversificación productiva y exportadora. Es decir, tenemos problemas no solo de corto plazo, sino que se está comprometiendo el crecimiento de mediano y largo plazo.

Propuestas

Es indispensable entonces, definir políticas que reviertan la situación. La SNI plantea diferentes ejes. Uno de ellos, es avanzar hacia una regulación promotora del empleo informal, con la incorporación de estándares internacionales.

Un segundo eje, es avanzar hacia un sistema tributario competitivo. Disminución de impuestos a la renta corporativa y reducción de la heterogeneidad sectorial, aumentando el universo de contribuyentes con la formalidad.

En estos dos ejes, hay coincidencias básicas con lo planteado por otros gremios empresariales, y la política anunciada por el gobierno.

Un tercer eje es un marco regulatorio promotor de la competencia y la inversión. Saludan que los decretos están en la dirección correcta, aunque hay margen para incorporar buenas prácticas internacionales. Aquí nos parece muy importante, la propuesta de mejorar las capacidades presupuestales y técnicas a nivel internacional de entidades clave para la industria y el comercio interno y externo (DIGESA, DIGEMID, por ejemplo). Asimismo, la propuesta de que las entidades reguladoras y fiscalizadoras tengan recursos del Tesoro Público y no de las multas recaudadas.

Modelo en debate

Pero, los dos últimos ejes planteados, ponen en debate temas que se habían dejado de lado en el modelo en curso aplicado en el país, y que se están debatiendo a nivel internacional, menos en el Perú.

Se trata de medidas para promover la industrialización, en un contexto de economía abierta y de mercado. Señalan tendencias a nivel internacional que implican impulso a zonas económicas especiales, aplicación de aranceles para casos selectos, parques industriales, y renegociación o salida de TLCs.

Esto implica políticas especiales de atracción de inversiones, la promoción de acceso al financiamiento para la exportación, la aplicación de mecanismos antidumping y de defensa comercial que aplican en el mundo de acuerdo a la normativa de la OMC, y que el Perú va en sentido opuesto a la tendencia mundial. Igual ocurre con los registros técnicos que inciden en el comercio.

Se hace un balance crítico de los TLCs y su falta de aprovechamiento o limitaciones por una agenda interna pendiente. Por tanto, alertan sobre nuevos TLCs con países como India e Indonesia, que pueden afectar sensiblemente a la industria nacional, y plantean negociar con países con los que primen las complementariedades (Australia, Nueva Zelanda, países árabes).

Para aumentar la productividad, se deben fomentar parques industriales modernos, lo que requiere plan de infraestructura intermodal, energía barata, fomentar la educación técnica y superior y la articulación con la innovación, ciencia y tecnología.

Estos dos últimos ejes nos parecen de la mayor importancia, contribuyen a una estrategia de desarrollo que permita cambiar nuestra inserción internacional como exportadores de materias primas y plantea una agenda que deberíamos abordar de cara al Bicentenario.

(1)APORTES PARA LA REACTIVACIÓN INDUSTRIAL Foro Ejecutivo: Reactivación Industrial
Sociedad Nacional de Industrias. Febrero 2017

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