Las Bambas: un conflicto sin fin

La columna Mabel Cáceres Calderón

De nuevo un conflicto social originado por la minería en el Perú, genera un sinfín de opiniones. La mayoría desinformadas y desde un escritorio limeño. Hay quienes quieren impresionar a otros por su gran sensibilidad social, defendiendo a los comuneros de Las Bambas por corrección política. Hay quienes priorizan criterios legalistas, en un afán de darnos lecciones de Derecho. Y están los que no pueden ocultar su desprecio por quienes protestan, esgrimiendo supuestos delitos y beneficios económicos perdidos para el país.

Eso, sin mencionar a las partes directamente involucradas: los empresarios de la mina y sus proveedores, y los pobladores de la zona qeu protestan. Ambos persiguen el lucro, pero solo son reconocidos con la legitimidad para hacerlo, porque se llaman «empresa». Los otros, están en la imaginaria obligación de permanecer pobres y cholos. Su afán por el lucro los hace motivo de insultos. Solo Roque Benavides puede lucrar y ser tratado con respeto, a pesar de sus posiciones y acciones generalmente reñidas con la ética; y es precisamente eso lo que lo hace respectable. En cambio, a un comunero con esos aires, hay que enrostrarle sus delitos, pedir cárcel, acusarlo de chantajista e insultarlo, como si fueran menores los delitos cometidos por los señores de la Confiep. Así somos en el Perú, selectivamente legalistas y racistas hasta el tuétano.

Sobre quien lleva la razón en el lío, no me voy a pronunciar, porque no conozco la realidad de cerca, ni me hubiera bastado un viaje al lugar en un tour pagado por los empresarios. Pero, de la experiencia en conflictos similares, que abundan en el Perú, me atrevería a afirmar que ambas partes tienen razones legítimas, sin olvidar que la principal es el lucro. Y si la riqueza se origina en territorio de todos, pues todos tienen derecho a aspirar: y a lucrar con ello. Es lo justo.

De manera que, lo que le queda al gobierno de Vizcarra, es seguir negociando, infatigablemente, porque ese tipo de conflictos jamás terminará en el país. No, mientras subsistan las injusticias, la desigualdad extrema, la pobreza, la ignorancia, el racismo y el centralismo.

Una respuesta a “Las Bambas: un conflicto sin fin”

  1. Avatar Manu dice:

    Tiene razón , hay injusticia

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