Finalistas del VII Concurso Literario El Búho

La Revista Avatar

Dos finalistas del VII Concurso Literario El Búho, en las categorías Crónica y Poesía. Para muestra, un botón….

Finalista Categoría Poesía: Jimmy Barrios Rivera

EMBELLECEDOR DE JARDINES (SOUND TRACK)
Seudónimo: Abdus Salam

0. (CUANDO OTOÑO EMPIEZA A
DEVORAR EL DÍA Y EL CORAZÓN
DE LAS CIUDADES, VUELVO A
MI OFICIO COMO UNA ISLA AL
NÁUFRAGO)
mi oficio, como dije en otra vida, es una
canción de cuello abierto, una noche
por la hoja del desierto mientras los
mares queman la memoria como un
ajusticiamiento en la panza pública,
así la cosa torna en sicodelia mis
manos, la brasa que alimenta el lienzo
mientras nos formamos frente al fusilamiento
mi nombre es embellecedor de
jardines, mi oficio, buscarle un
nombre a la galaxia que quema los
tejados y la miseria que hemos sido
cuando las calles eran la bondad de un
desierto, todo mi oficio es arrancarle
una sed a ese desierto, una música
dispuesta a cambiar el curso de la
guerra
mi nombre es embellecedor de
jardines, he aquí mi historia de cieno y
memoria…..(continúa)

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Finalista Categoría Crónica: Elmer Mamani Quispe

OSWALDO: LAS ÚLTIMAS HORAS, LOS ÚLTIMOS LIBROS
Seudónimo: Funes

Muy poco hablaba de la muerte, pero desde que le diagnosticaron cáncer de piel, empezó a hacer bromas sobre su entierro. No faltaba alguno que le enfrentara directamente con el dilema: ¿Cómo quieres que te sepulten? Al principio la respuesta de Oswaldo Reynoso era que con alegría y canciones de alguna banda de música. En tantas de esas, exactamente en la fiesta de fin de año del 2014 para el 2015, de la boca de alguien salió la propuesta: “Que te parece si a la mitad del mar rociamos tus cenizas”. “¡Ah no!, para eso mejor el Misti”, respondió el controversial autor de Los inocentes.

Jéssica Rodríguez fue por muchos años amiga del arequipeño. Sentada en una cafetería de Miraflores de la capital, explica que el escritor dijo eso por llevar la contra y en modo de broma. “Así era Oswaldo”. Sin embargo la broma se fue repitiendo hasta que finalmente se le consideró como su deseo.

Horas después de que un infarto lo expulsara para siempre de este mundo el 24 de mayo del 2016, la profesora universitaria pudo verlo. Estaba tendido en la cama de su casa, en Jesús María. “Tenía una expresión de dolor, le  quedó un poco el rictus del infarto. Me dolió mucho eso. Muchos imaginamos que iba morir durmiendo”, apunta nostálgica…(continúa)

Lea el artículo completo descargando la Edición Digital de este número aquí

 

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