De la cuestión de confianza a la «cuestión de supervivencia»

Lo irrenunciable de la reforma es renovar la política

Columnista invitado Aída García Naranjo

La cuestión de confianza presentada por el Gobierno que preside Martín Vizcarra, será otorgada  por «cuestión de sobrevivencia» de la clase política desprestigiada aprofujimorista que buscará aferrarse al poder que ostenta, maquillando  para ello, palabras más palabras menos, las 5  normas «mínimas»  que han sido nuevamente  presentadas esta vez por el Premier  y  se mantendrá  de espaldas a la ciudadanía, que demanda cambios profundos.

La mayoría fujimorista antireforma aferrada  al poder legislativo se concentrara en impedir el cierre del Congreso, hoy clamor ciudadano, aprobando textos referidos a las 5 iniciativas presentadas y desnaturalizando así  la reforma política en su esencia, basados en la vieja práctica de que «el papel aguanta todo» 

La reforma que el país necesita requiere renovación de la propia clase política, abriendo un nuevo sistema de representación, más allá de la redacción de «nuevas normas» maquilladas  que usará la vieja clase política  del  fuji congreso para salvar su poder.
Una auténtica reforma  requiere sobre todo la renovación de los actores políticos y de cambios profundos de cara al país  y no solo  de las normas político electorales, que rápidamente el fujimorismo buscara aprobar,  ya que subyace  en el actual Kongreso una concepción racional legal de la vieja práctica de «quien hace la ley hace la trampa”. En un país en donde  es conocido ente los poderosos que «el papel lo aguanta todo».

Hoy se necesita abrir el sistema político a una nueva representación, surgida de la indignación y la movilización ciudadana en demanda de cambios y renovación  que a lo largo y ancho del país se ha  expresado contra la impunidad, el blindaje descarado, la corrupción y sobre todo contra el terremoto del olvido.  

Por lo que se requiere urgentemente no solo 5 leyes sino más bien que  sean suprimidas las actuales «barreras de acceso», que se expresan en la exigencia de millones de firmas (4%) y como consecuencia de ello de ingente cantidad de dinero, para su verificación y validación y  que impiden a nuevas expresiones políticas  ingresar  al sistema político electoral y ejercer los  derechos fundamentales de las mayorías.

El clamor popular postula el cierre del Congreso, consciente que el fujimorismo, como lo ha evidenciado,  no está comprometido con la firme decisión de cambiar el sistema político, ni  tampoco el judicial, poniéndose  de espaldas al Referéndum de Diciembre  del 2018 que así lo demandaba. La mayoría en el legislativo busca su propia subsistencia y poner a salvo su maquinaria electoral y económica de privilegios, blindaje e impunidad, cerrándole el paso a la renovación e impidiendo nuevas representaciones políticas que pongan en riesgo su abusivo e insensible poder.

El país no requiere cambios cosméticos, sino más bien modificar la actual situación frente a la existencia de mafias y «cuellos blancos»  que han tomado control dentro de los poderes del Estado. Por lo que los 5 proyectos reingresados al Congreso del Republica por parte del Premier, como una «mínima cuestión de confianza» son insuficientes para superar la crisis de régimen y renovar la política. 

No a las barreras de acceso. No al 4% de firmas para la inscripción de nuevos partidos para ejercer nuestros derechos políticos.   

(Publicado en Otra Mirada)

Síguenos en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstragram y YouTube

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE