El diálogo según el abogado Ísmodes

La columna Mabel Cáceres Calderón

El origen del conflicto social por Tía María es la preocupación de los agricultores por la amenaza de contaminación en el valle de Tambo. Pero sobre ese tema no habrá diálogo, pues el EIA es inamovible según el gobierno. Los «consensos» a los que quieren llegar consisten en aceptar los hechos consumados y dejarse «explicar» cómo es que están equivocados en sus pedidos.

Publicidad

Más allá de la agenda política o económica que algunos promotores del conflicto traigan bajo el brazo, la base social que lo sostiene, tiene que ver con las preocupaciones ambientales. Sin embargo, el interlocutor enviado por el gobierno frente a un nuevo estallido es, como siempre, el ministro de Energía y Minas. En esta ocasión, Francisco Ísmodes Mezzano, ex gerente corporativo, por más de 20 años, de … ¡adivinen! una compañía minera. En cambio, la ministra del Ambiente, cuyo nombre aparece en Wikipedia como Lucía Ruiz Ostoic, está completamente ausente; lo que grafica la visión capitalina sobre este tema.

Reeditan así, como una fotocopiadora, lo ocurrido en 2011 y 2015, cuando dejaron una deuda impagable, por las 8 muertes que produjeron los enfrentamientos. Ísmodes vino hasta Arequipa con cartas que pedían diálogo y que envió por Whatsapp al alcalde de Cocachacra y al gobernador regional. En cambio, se reunió con personas que, a su entender, podían influir en la opinión pública para convalidar el otorgamiento de la licencia a la minera Southern Perú. Y las instó a salir a los medios a proclamar las bondades del proyecto.

Publicidad

Pese a su invocación al diálogo, ha advertido que la licencia es irrevisable y que nunca estuvo en discusión. También dijo que «la licencia social no existe», que es una construcción de consensos. Y en el presente caso no han dejado espacio más que para aceptar la decisión gubernamental. Por eso ha reiterado que el diálogo es para absolver las dudas que pueda tener la población sobre la actividad minera.

PUEDES VER:  Cuestión de des-confianza

En otras palabras, el diálogo que plantean no implica transacción alguna, sino aceptación de algo irremediable. Al gobierno y a la empresa les toca el «toma» y al valle de Tambo el «daca».

Si durante 10 años los pobladores directamente afectados (en mayor o menor número, igualmente atendible) se ha opuesto a la actividad minera y sus paros han sido reprimidos a costa de muertes, ¿es posible hablar de diálogo pidiendo la aceptación previa de aquello contra lo que vienen protestando precisamente?

¿No indica el sentido común que el diálogo tendría que haberse producido antes? ¿No fue lo que ofreció el presidente Vizcarra? ¿Qué nuevas cartas habrían en esa mesa, si el gobierno dice que ya se tomó la decisión en 2014, cuando se acallaron las protestas a sangre y fuego, y no tenían otra opción legal más que otorgar la licencia?

PUEDES VER:  Cuestión de des-confianza

En 2011 la aprobación del EIA tuvo que ser anulada ante la evidencia de 138 inconsistencias, detectadas por la UNOPS. En 2014, un segundo EIA fue aprobado por el mismo Ministerio de Energía y Minas, promotor de la actividad minera, sin intervención del Ministerio del Ambiente, pese a que ya estaba creado. Y con la intervención del congresista Jorge del Castillo y su empresa de asesoría empresarial, como se denunció en su momento.

El paro de 2015 exigía, en primer lugar, que el EIA fuera revisado por un ente independiente, como en 2010. Pero el pedido no fue atendido, ni la solicitud de realizar una consulta entre la población. El paro solo fue suspendido cuando se impuso un Estado de Emergencia y efectivos del Ejército ingresaron a las viviendas por la noche buscando a los cabecillas de la protesta. Luego, la empresa tuvo la opción de ofrecer dádivas a la población, ante la inacción absoluta y ausencia del estado en el valle. Por lo que se puede ver, no bastó.

PUEDES VER:  Cuestión de des-confianza

Y a días de vencerse la vigencia de ese dudoso Estudio de Impacto Ambiental, el gobierno de Vizcarra – que había ofrecido conversar previamente- otorga una licencia definitiva a espaldas de la población afectada. Luego, pide diálogo.

publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstragram y YouTube

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE