Jacqueline Fowks en conferencia sobre el periodismo y las noticias falsas

Su ponencia fue sobre cómo la falsa información, difundida consciente o inconscientemente, abunda en las redes generando desinformación.

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Jacqueline Fowks, reconocida periodista a nivel internacional, llegó a Arequipa para ser parte de un evento académico que organizaba la escuela de Ciencias de la Comunicación de la UNSA. Su ponencia fue sobre cómo la falsa información, difundida consciente o inconscientemente, abunda en las redes generando desinformación.

Tras su presentación, conversamos con ella sobre algunos tópicos de su exposición y temas relacionados.

Jacqueline Fowks

Tocabas este tema de que las noticias no dicen nada y cómo los medios suelen hacer noticia de cualquier cosa: un tweet es noticia, una foto es noticia. ¿Esto nos aleja de las noticias que son importantes? ¿Esto pasa solo por la necesidad de likes para generar rentabilidad?

Jacqueline Fowks: Hay otros contenidos que también generan una gran cantidad de vistas y que generan reputación buena al medio. Y también hay anunciantes que pueden querer colocar sus avisos en un medio que tiene buena reputación, no solamente en los que son un repositorio de basura con un montón de likes. O de contenido vacío, por no decir basura. Si esto nos está alejando de los contenidos de fondo, si ocurre.

En los medios que tienen esta tendencia, como lo que yo mostré ahora (en la ponencia) como Perú 21, La República, pero también Infobae, RT – hay un montón de medios que tienen esta especie de característica de tratar de generar clics fáciles al lector – producir estas noticias no les cuesta nada. O sea, no sacas a tu redactor a la calle, y puede producir como “salchichas” y puede producir 4 o 5 de este tipo de noticias intentando pescar cosas que ha ido encontrando por ahí.

Es una manera económica de producir contenido, pero a la vez, están destinando un recurso humano – un periodista – en una actividad poco edificante, por decirlo de alguna manera. Creo que también es producto de decisiones que toman los que están en el nivel mayor de jerarquía, los que dirigen un medio. O sea, aparte de la necesidad de generar ingresos para que la operación continúe, ¿no se tiene también que cuidar la credibilidad? ¿no se debe de cuidar también el respeto de la marca misma? Si eres un medio que se ha caracterizado por exhibir situaciones de corrupción, si tienes esa trayectoria y te has colocado frente a tus lectores de esa forma, no vale la pena que dilapides ese capital que te has ganado como un medio que sabe atender los problemas de fondo, luego intentando solamente generar virales.

Hablando de redes sociales: los post de estas redes son los que se vuelven virales, sin embargo, a pesar de que son de interés público, muchos tratan de la vida personal de las personas. Si bien puede ser un político que puede estar infringiendo normas, también son de muchos personajes de realities show y su vida personal es de interés sin tener que afectar a la ciudadanía. ¿Dónde se encuentra la línea de la ética en estos casos?

Jacqueline Fowks: Normalmente cuando un funcionario público hace mal uso de los recursos que administra en situaciones privadas, ahí es cuando se acabó la reserva. Si, por ejemplo, un congresista usa el carro oficial para irse de “juerga” con una amante, ese no es un buen uso del carro oficial. Hace dos o tres semanas, hubo un cuestionamiento a un magistrado del tribunal constitucional, porque desapareció. Se fue de viaje a Trujillo y estuvo desaparecido y la noticia era que se temía que le hubieran hecho algo y en realidad era que había estado por bares y discotecas y se quedó ahí tirado.

Ahí no hubo mucho detalle de si se había ido de comisión con objeto propio de sus funciones como magistrado o si se fue con su plata de fin de semana. Pero normalmente las situaciones en las que las vidas privadas de un personaje público se vuelven relevante para los medios y los periodistas, es si ha hecho mal uso de bienes, recursos o fondos públicos que no son para eso.

Sobre nuevos canales de información

Cambiando de tema, mencionabas que hay muchos medios independientes que están saliendo y que, sin necesidad de pertenecer a un gran grupo editorial, están haciendo el trabajo correctamente. Para estos medios las redes sociales son la plataforma ideal. Por ejemplo, muchos de los estudiantes de periodismo, se juntan, hacen su medio y lo lanzan en todas las redes. Sin embargo, son solo estudiantes. Es rescatable la iniciativa, pero ¿no es necesario que alguien los guie en el tratamiento de la información?

Jacqueline Fowks: Si está bien que haya iniciativa, pero si deberían tener alguien con experiencia que los ayude. Cuando está en una fase de formación, normalmente el periodista, aparte de formarse en las clases, hace prácticas. Y ¿Por qué hace prácticas? Porque, así como los internos de medicina, cuando hacen prácticas tiene encima a un residente y a un médico por encima del residente. El interno tiene dos niveles de profesionales arriba, de los que aprende.

En el periodismo las prácticas son más o menos así. Uno tiene que tener un editor que tenga experiencia. Entonces si yo soy estudiante y quiero tener mi medio, y no he tenido antes ninguna práctica en ningún medio estándar, por decirlo de alguna manera, ¿de dónde he aprendido? ¿De dónde he aprendido que cosas son las cosas importantes? ¿Cómo he generado mi idea de qué cosa es noticia y qué no es noticia? ¿Cuáles con los valores que quiero presentarle a mi “público”? tiene que haber alguien con un poco más de experiencia que ayude a ese grupo a tratar de hacer bien las cosas. Porque no por escuchar una clase, ser consumidor y medios sociales o ver lo que hacen otros ya aprendí.

¿Y esta puede ser una de las formas en las que se genera desinformación?

(Jacqueline Fowks asiente). O que es información mal planteada, porque puede ser que la información sea cierta, pero está incompleta o está desubicada, que te lleva a generar una conclusión que no es. Ese tipo de contenidos desubicados, por ejemplo, había mucho en una web que tuvo Mijael Garrido Lecca. Él tuvo una web que se llamaba Altavoz y nadie de los que participaban ahí tenían experiencia en periodismo. Todos eran estudiantes, o de derecho o periodismo o ciencias políticas, pero nadie había pasado nunca por una redacción. Y ellos decidieron que si sabían qué cosa era periodismo y se lanzaron a hacer esto. Y uno decía “¿Qué es esto?”. Felizmente ya la sacaron, porque ya consiguió trabajo en televisión, ya no lo necesita, pero es un peligro.

En tu libro hablas de esta mala información, desubicada o falsa, y posteriormente se hace una corrección. Pero los medios casi nunca hacen esto, no se disculpan o borran la nota o el post, como si nunca hubiera pasado. No se toma la responsabilidad de decir “nos hemos equivocado” ¿deberíamos como medios acostumbrarnos a disculparnos en caso nos equivoquemos?

Jacqueline Fowks: Lo normal, lo esperable, es que cuando cometemos errores tenemos que reconocer. Es lo mínimo que se puede esperar. En algunos casos no lo reconocen porque les puede parecer que no es muy importante o les da roche. Puede haber también mucha soberbia en muchos casos en los que borran y hacen como si nunca pasó nada.

Para terminar, en la ponencia había muchos ejemplos sacados de Twitter, esta red donde abundan los llamados “fujitrolls” que se dedican a lanzar información que no es cierta, entre otras cosas. Y en relación a Fujimori y la época del terrorismo, toda la información falsa que lanzan y que muchos principalmente jóvenes, creen ¿es por desinformación, falta de una versión oficial por parte del Estado?

Jacqueline Fowks: Si ha habido libros aunque sea una página de cómo fue el gobierno de Fujimori en la lucha subversiva y cómo fue el gobierno de Fujimori respecto a los delitos de corrupción. Ha habido libros de secundaria que tenían eso con claridad y son los libros que los congresistas fujimoristas quieren que se cambien. Y han hecho muchas cosas para que esos libros se cambien. Otra cosa que hay que tener en cuenta, es que todos los grupos políticos que han tenido responsabilidad a lo largo de los 20 años de la violencia, o sea, Acción Popular, el APRA, todos los nombres que han tenido el fujimorismo y Humala son estos gobiernos recientes. Todos han tenido algún nivel de responsabilidad de hechos de violencia en los años de violencia. Ollanta Humala ha sido jefe de una base militar donde ha habido desaparecidos.

Durante el primer gobierno de Alan García hubo las matanzas del Frontón y en otros penales. Hubo muchos otros hechos de violencia, algunos que han llegado a juicios, otros que no. Entonces, a los partidos políticos les conviene que nadie diga nada de nadie. O sea, yo no hablo de tus muertos ni de tus responsabilidades y tú no hablas de los míos. Tu no hablas de mis violaciones a los derechos humanos yo tampoco te achaco las tuyas.

Y así nos hemos pasado todo este tiempo posterior a la comisión de la verdad. El informe dice: en tal gobierno tales funcionarios tuvieron tales responsabilidades, las Fuerzas Armadas tuvieron tales responsabilidades, pero porque el poder político actuó así. Pero ha habido actores políticos del 80 al 2000 que han tenido responsabilidades y siguen vivos. O sea, se ha muerto Fernando Belaunde Terry, pero hay representación de Acción Popular en el Congreso. Alan García se acaba de morir ahorita. Esto de que no haya una versión oficial es porque ninguno de los actores políticos que han tenido responsabilidades quiere que haya una versión oficial y cada quien cuenta sus versiones.

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