Todo suma: estos son los aportes de la minería, agricultura y otras actividades

Las actividades económicas no se reducen a esta dicotomía entre agricultura y minería. Los sectores de Servicios, Comercio, Manufactura y otros más contribuyen tanto o más al PBI

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La economía de Arequipa se ha consolidado como la segunda más importante del país. Su potencial destaca por la gran cantidad de recursos naturales de su suelo, climas propicios y diversos para la agricultura, además de recursos hídricos suficientes. Condiciones que se reflejan en la relativa solidez de sus actividades económicas y, en consecuencia, en el desarrollo a nivel regional.

Pero las actividades económicas de Arequipa no se reducen a esta dicotomía entre agricultura y minería. Los sectores de Servicios, Comercio, Manufactura y otros más contribuyen tanto o más al Producto Bruto Interno (PBI) de la ciudad y a la generación de empleos. ¿Dé cuanto hablamos?

Durante el 2017, el PBI de Arequipa fue de 38 mil 365 millones de soles. La tercera parte de lo recaudado llega desde el rubro de Servicios, un sector de crecimiento sostenido a nivel nacional por más de 15 años, principalmente por la demanda interna. En detalle, abarca transportes, comunicaciones, hoteles, restaurantes y otros. Para la región representó el 35% del PBI y con proyecciones de crecimiento del 4,6% para el presente año.

El Comercio, la Manufactura y la Construcción también tienen una contribución importante. Los tres sectores fluctúan entre los 3,5 y 4,1 mil millones de soles (9% – 11%) de aporte al PBI regional, cada uno. Construcción y Comercio son los de mayor proyección para este año, con crecimientos esperados de 6,4% y 4,1%. Menos positivas son las expectativas para la Manufactura,  de la que se esperan avances de hasta 2,2%.

Millones mineros

La niña de los ojos de los sectores empresariales arequipeños es la Minería. En efecto, el rubro aporta el 24% del PBI regional, alrededor de 9 mil 207 millones de soles. Mientras que sus exportaciones en el 2017 se elevaron hasta los 4 mil 563 millones de dólares. Sin embargo, pese a estar al alza, existe preocupación sobre el futuro minero.

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Más allá del conflicto minero en el Valle de Tambo, el verdadero peligro para el sector llega desde el hemisferio norte. La guerra comercial entre Estados Unidos y China tiene en vilo a la comunidad internacional y preocupa por las repercusiones que tendrá en la demanda de minerales. El aumento en los aranceles a exportaciones que fomenta Donald Trump frenaría exportaciones de China y en consecuencia su compra de metales, que representa el 40% de adquisiciones mundiales.

Los malos augurios se concretaron este año. Según los reportes del Banco Central de Reserva del Perú, la minería encajó una mala racha que empezó en marzo y tuvo su peor episodio en mayo de este año. La actividad minera disminuyó un 12,4% en relación al mismo periodo del 2018. Por un lado, Cerro Verde disminuyó su producción de concentrado de cobre y molibdeno. Por otro, Minas Buenaventura tuvieron menor extracción de oro y plata.

Pero los malos resultados se potenciaron con la menor cotización de los principales metales ante el alza del dólar. El precio del cobre se contrajo en 6,4%, al que acompañó la menor demanda de China. Lo mismo ocurrió con el plomo y el zinc, con disminución del 6,5% y 6,1% respectivamente. La caída también afectó a la plata y el oro, aunque en menor medida (2,7% y 0,1%).

Por el lado positivo, existen 4 proyectos en cartera por alrededor de 5 mil 660 millones de dólares. El que mayor viabilidad y potencial presenta es Pampas de Pongo, para la extracción de hierro. Implica una inversión de 2 mil 500 millones de dólares (más que Tía María). Se espera que inicie su construcción en 2020, siempre y cuando supere sus problemas con temas de servidumbre de suelos.

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Buena cosecha

El sector agropecuario no mueve tantos millones como la minería. Su aporte para el PBI de Arequipa es de alrededor del 9%, con cerca de 3 mil 500 millones de soles. Las proyecciones de crecimiento para este año son del 3,1%, impulsado por los cultivos en Majes, La Joya, Camaná e Islay.

Arequipa cuenta con condiciones naturales que favorecen el desarrollo de la agricultura. La región goza de diversidad de pisos ecológicos, buen clima todo el año y rendimientos importantes de las tierras. Si bien aún requiere mejoras, la infraestructura de riego y lo tradicional del trabajo de la tierra, contribuyen al buen rendimiento de la actividad.

Asimismo, el 86% de la superficie agrícola arequipeña se encuentra bajo riego, muy por encima del promedio nacional del 33%.  Esto pese a que predomina el modelo minifundista, estimado en 3 hectáreas por agricultor.

Si bien no registra un crecimiento sostenido en lo que va del año, sí tuvo alzas importantes entre abril y mayo. Se registraron crecimientos del 4,5% y 15,6% respectivamente, en comparación al mismo periodo del año 2018. Según el BCR, esto se explica por el aumento de la demanda interna en un 21,9%. Los productos que mejor salida presentaron son el arroz, maíz amiláceo y la alfalfa.

La agroindustria también destacó. Las exportaciones de cultivos de olivo, ají paprika y palta se elevaron entre 37,1% y 21,9%. Un crecimiento menos fuerte registró la producción de carnes y derivados. Aumentó la producción de carne de ave, leche y huevo, aunque sin superar el 10%.

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Sin embargo, no todo es positivo para este sector. Aún queda bastante camino hasta alcanzar niveles óptimos de agroindustrialización que permitan otorgar valor agregado a los cultivos.

Asimismo, la incapacidad de sacar adelante la segunda etapa de Majes Siguas tiene postergada la expansión de la frontera agrícola. Lo mismo ocurre con la eterna promesa de una represa para el Valle de Tambo e Islay, que permita garantizar agua durante todo el año y ampliar las hectáreas de cultivo. Aun así, el aporte de la agricultura al empleo sigue siendo indispensable para la región.

Arequipa es “chamba”

De 1 millón 36 mil arequipeños en edad de trabajar, solo 729 mil personas (70,4%) se considera Población Económicamente Activa (PEA). De estos, más de 701 mil se encuentran trabajando, frente a un 27 mil 870 sin empleo.

La mayor cantidad de personas con trabajo en Arequipa se desempeña en el rubro Servicios, con alrededor de 298 mil individuos (42,5%). En segundo lugar están los empleados por el sector Comercio, que ocupa a 139 mil 778 habitantes (19,9%).

modelo económico

Unos pocos cientos de personas menos (139 mil 390) laboran en Industria Extractivas (19,9%), que engloba a la Agricultura, Ganadería, Pesca y Minería. Con menos representación se muestra Manufactura y Construcción, con 10% y 7,7% respectivamente.

El disgregado de las actividades extractivas nos permite poner en claro el impacto de la Minería y la Agricultura. De cada cuatro empleos en el rubro, tres son de la Agricultura y uno es de la Minería. Empero, es innegable que la última paga sueldos más elevados que la primera.

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