La educación, ¿un medio para disminuir la desigualdad o para perpetuarla?

"¿No sería mejor buscar que todos los peruanos tengan acceso a una educación de calidad sin importar su condición económica?"

Columnista invitado Eduardo Abril
educación virtual

Uno de los temas que ha recibido atención en esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales es la propuesta de brindar educación superior “gratuita” para todos. La idea supone un fuerte cambio en la manera en que la educación se imparte actualmente; y surgen muchas preguntas como ¿es demasiado idealista buscar que la educación superior de calidad este al alcance de todos?

La educación como medio para perpetuar la desigualdad.

La constitución de 1993 garantiza que los padres puedan escoger los centros de educación para sus hijos, siempre que puedan pagarlos. También dice que “la educación inicial, primaria y secundaria son obligatorias”. Pero ¿obligatorias para quien? ¿Para ser proveídas por el estado? ¿O es obligatorio que todos la reciban? ¿En cualquier caso porque no se incluye también a la educación superior?.

Luego continúa: “En las instituciones del Estado, la educación es gratuita. En las universidades públicas el Estado garantiza el derecho a educarse gratuitamente a los alumnos que mantengan un rendimiento satisfactorio y no cuenten con los recursos económicos necesarios para cubrir los costos de educación”.

Pero por su limitada capacidad, las universidades públicas solo están educando a un número reducido, a quienes ocupan los primeros lugares en los super competitivos procesos de admisión, y quienes no logran ingresar, que es la gran mayoría, solo tienen la opción de intentarlo en una universidad privada, cuyos costos son inalcanzable para una buena parte de los estudiantes. Los estudiantes que provienen de escuelas publicas (en su mayoría de baja calidad educativa) están desventajosamente preparados para competir en los procesos de ingreso de universidades públicas, y posiblemente no tengan los medios para estudiar en una universidad privada. Con este modelo los pobres seguirán siendo pobres: la educación como medio para perpetuar la desigualdad.

La educación como medio para disminuir la desigualdad.

¿No sería mejor buscar que todos los peruanos tengan acceso a una educación de calidad sin importar su condición económica? Así, si con el esfuerzo de sus estudios los pobres también podrían terminar una carrera, y tendrían más herramientas para salir de la pobreza; el país tendría más y mejores profesionales para competir con otros países, que ya sabemos nos aventajan enormemente en número y calidad de graduados.

¿Proponer que una educación superior universal es un ideal “comunista”? No. EEUU no es un país que crea en la igualdad de riqueza, sino en la igualdad de oportunidades (aspiracional), incluyendo la igualdad de oportunidad para adquirir educación. Su así llamada “Declaración de Independencia” no es propiamente una declaración de independencia; es una declaración de derechos, como que “todos los hombres son creados iguales” o que “todos tienen derecho a la búsqueda de su propia felicidad”, plasmando ideales de la Ilustración de la Europa del siglo XVII.

Los fundadores de EEUU pudieron darse cuenta de que brindar educación de calidad a todos sus niños estaba en el interés del bien común, en el interés de la nueva nación. Como uno de los fundadores más influyentes de EEUU, Benjamin Franklin fue uno de los principales proponentes de brindar educación “pagada por todos” a todos sus ciudadanos.  

En los EEUU de hoy, para primaria, secundaria y superior hay educación estatal (pública) y privada. Para primaria y secundaria el 91% de la población asiste a escuelas públicas (y aumentando) y no hay mucha diferencia de calidad entre las escuelas públicas y privadas. Mejorar las escuelas públicas es un objetivo social, dado que a ellas asiste la gran mayoría de la población (ricos y pobres); y porque entienden que el futuro de un país depende de tener una población debidamente educada.

La educación superior estatal es subsidiada por los estados, pero a pesar de los subsidios sigue siendo cara; y es el gobierno federal quien otorga prestamos, también subsidiados, a los estudiantes que no dispongan de los medios económicos necesarios; préstamos sin hipoteca (“a sola firma”) con un plazo de pago de 10 a 25 años. Actualmente el interés anual para préstamos a estudiantes de pregrado universitario es de 2.75% por ciento anual, tasa fija por la duración del préstamo.

El ingreso a las universidades es por orden de mérito, pero hay suficientes vacantes en universidades o en “Community Colleges”. Los community colleges son instituciones públicas más distribuidas, numerosas y económicas que las universidades. Ofrecen carreras de dos años y grados de “Associate Degree”, que luego pueden ser convalidados en las universidades; así con dos años más de estudios, los estudiantes puedan alcanzar grados de bachiller equivalentes a las carreras universitarias de cinco años en Perú. La secundaria en EEUU dura seis años, para obtener grado de bachiller se puede estudiar dos años en community college y dos más en universidad.

Un número importante de universidades estatales o sus filiales están deliberadamente construidas en zonas rurales, acercando la educación superior a los habitantes de zonas desfavorecidas, literalmente, dando de paso impulso a las economías locales al llevar miles de estudiantes y personal universitario a esas zonas, y formando pequeñas ciudades que dan empleo estable a los pobladores locales como personal de apoyo.

Finlandia, un país desarrollado con una economía de mercado (capitalismo social), tiene una educación que ocupa constantemente los primeros lugares en diferentes rankings internacionales. En Finlandia la igualdad de acceso a la educación (y a la salud) está garantizada en su constitución, y es pagada por todos (estatal), desde la primaria hasta la educación superior (incluyendo grados de PhD). Por varios años Finlandia tiene la población más feliz del planeta ¿Será porque tienen igualdad de acceso a la educación y la salud?

Nuestra propia naturaleza

En el Perú, si la educación pública es mala, resolvemos el problema enviando a nuestros hijos a una escuela privada. Los enviamos luego a una universidad privada si podemos pagarla. ¿Y dónde queda el país? ¿Por qué no nos damos cuenta de que el país necesita de todos sus ciudadanos bien educados para poder competir con otros países que desde hace mucho ya se han propuesto poner la educación superior al alcance de todos? ¿Por qué no pensamos en estas cosas? Considero que parte de la respuesta es que estamos acostumbrados a hacer las cosas como siempre las hemos hecho, o porque hacemos lo que vemos que otros hacen. Puede haber también otras razones.

En su best seller “El Gen Egoísta” publicado en 1976, el biólogo y científico británico Richard Dawkins teoriza que, como en otros animales, lo natural en los humanos es la supervivencia del más fuerte, la supremacía del más egoísta, del más mentiroso o deshonesto, del más abusivo, de la tribu mas fuerte (mi grupo, mi familia, mi partido político). Quienes hoy existimos somos los descendientes de quienes tuvieron esos rasgos dominantes; y quienes no los tenían simplemente no pudieron pasar sus genes a las siguientes generaciones, no pudieron sobrevivir y hoy han quedado extintos.

El problema es que los rasgos que hicieron posible nuestra supervivencia funcionan bien en grupos aislados, periodo mayoritario de la existencia de nuestra especie; pero son destructivos en sociedades grandes como en las que hoy vivimos. Son comportamientos naturales y dominantes que de no contrarrestarse terminan dando lugar a sociedades caóticas.

Conceptos y comportamientos avanzados como la democracia, el bien común, la empatía, la igualdad derechos y oportunidades, igualdad de la mujer, o el pensamiento critico; no son parte dominante del comportamiento natural de la humanidad, y por eso nos cuestan tanto visualizar o adoptar. Todos tenemos una fuerte tendencia natural por cometer o aceptar el egoísmo, la mentira, el abuso, la corrupción… en favor de nuestra tribu; y por eso los comportamientos elevados no pueden adquirirse individualmente por cuenta propia o como grupo; sino que necesitan formarse, educados, preferiblemente, desde las escuelas y desde temprana edad. Se trata, básicamente, de tener una oportunidad en una lucha con nuestra propia naturaleza.

Necesitamos entender que el desarrollo sostenible de un país no es posible mientras un grueso sector de la población perciba que no hay maneras de escapar de la pobreza, de la desigualdad; y como ciudadanos nos corresponde el buscar maneras de conseguirlo. Un medio sería utilizando la educación. Entendamos que no tenemos que ser un país desarrollado para brindar educación de calidad para todos, sino al revés; necesitamos una educación de calidad al alcance de todos para aspirar a ser un país desarrollado, por el bien de todos, por el bien común.

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