#Hace20Años Sí juro: Congreso se instala con singular ritual

Como ahora, el Congreso de aquel entonces, exhibió diversidad de fórmulas en el juramento. Aquí un recordatorio de ese acto y de la instalación de un nuevo gobierno democrático.

Hace 20 años

El 3 de agosto del 2001 se publicó la edición 54 del semanario El Búho. Aquí se narra como se efectuó la juramentación de los nuevos padres de la patria en el Congreso de la República, jurando por Dios, la patria, la ‘U’, los jubilados, etc.

#Hace20Años Sí juro: Congreso se instala con singular ritual.

Escribe: Lourdes Zanabria

No es completamente nuevo, el Estado renovado. Aires democráticos se respira en el nuevo parlamento, con un buen augurio para poner en práctica el anhelo de concertación y consenso, días de comenzar una nueva etapa en la que fortalecería la democracia, principalmente a través de la ansiada descentralización. Por lo menos esa es la misión que los peruanos “de provincias“, que han confiado en estos representantes para el Congreso.

Todos estaban elegantemente vestidos, algunos a la usanza de sus pueblos y otros haciendo gala de su exquisitez. Juraron ante la cruz por la patria, por Dios, por sus padres, por su tierra, por los jubilados y por todo lo que se les ocurrió en aquel momento, para aseguramos que velarán por los intereses de sus representados.

Todos había dispuesto para las 9:30 a.m., para no perder la costumbre la ceremonia se inició una hora después. Los nuevos padres de la patria trataban de ubicar a sus familiares en algún lugar apropiado o lo más cerca posible, pues la ceremonia no es cosa de todos los días. Todos cumplieron con este ritual, incluso los más experimentadas y avezadas en estos avatares que llegaron al Congreso juntitos, inseparables, con trajes inspirados en algún solitario llanero y en su afán de no pasar desapercibidos se sentaron en primera fila, mientras en el palco de en frente estratégicamente colocaron a sus representados.

La prensa nacional sólo hablaba de las tres marías, así llamaron por primera vez durante la juramentación en el Congreso, eran los puntos de fijación. A medida que transcurrían los minutos y se acercaba la hora del juramento la expectativa aumentaba, faltaba 20, 10, 9, 8…, tres, dos, éste es el último, ¡ahora!, ¡flashes!, cámara, acción, la primera Martha Chávez Cosío, la que nunca encontró indicios de “chuponeo” telefónico, la que hace un año, tras la tragedia del Banco de la Nación, justificaba la muerte, y hoy a pesar de la tonelada de evidencias insiste en afirmar que el japonés es inocente. La gente le recordaba eso y además que había prometido irse del país si se confirmaban las paranoicas acusaciones de la oposición. La misma Martha, que vistió ese día un manto turquesa para ocultar el halo de su alma, según gritaban las tribunas.

Todo el Congreso grito en coro ¡a la cárcel!, ¡A la cárcel! El abucheo fue ensordecedor, a punto de juramentar y los gritos la hacían desistir, la segunda intentona también fue acallada por el público, a la tercera se recompuso y fiel su estilo elevó la voz y dijo “juro por la paz y…” algo más en relación a los falsos demócratas y moralizadores, muy a su estilo, mientras tanto sus fieles compañeras trataban de disimular el nudo en sus gargantas.

La segunda representante del Congreso fue doña Luz Salgado Rubianes, que no dijo ni una sola palabra hasta que la mesa de instalación solicitó silencio al público asistente, un segundo y el bullicio continuó, en realidad en ese momento nadie podía parar, era como catarsis de diez años de silencio y sumisión… La última, la indomable Carmen Lozada de Gamboa, quien se recompuso y optó por salir con los brazos en alto aplaudiendo a su diez representados, ni siquiera notó que a su paso le arrojaron monedas al piso, tres de a sol, y juró por miles de votantes y por la justicia de su causa que alguien defiende.

¡¡Por Dios!!

Como no podían faltar en esta ceremonia protocolar otros resquicios de relajado, nada comparables con el espectacular derroche de monedas de la juramentación de tránsfugas 2000, hubieron ciertos padres de la patria que pusieron su cuota de original espontaneidad.

Casi deshace al público asistente pero esta vez a carcajadas. Xavier Barrón, el defensor de los olvidados pero útiles viejitos en el Congreso, elevó su mano y juró por Dios, por la patria y por los jubilados. Como buen compañero de bancada José Luis Risco también hizo gala de su ocurrencia al juramentar y en vez de extender la mano la empuñó y la agitó como sus viejos tiempos.

León Luna Gálvez, el congresista acusado de recibir dinero de Vladimiro Montesinos dijo a voz en cuello que renunciaba a su sueldo y a su inmunidad, pero nadie le creyó y en respuesta el auditorio le otorgó un largo ‘ayyy’. Alfredo González, el robusto y explosivo dirigente del club de futbol, del que dicen ser hinchas la mitad de peruanos, también juro por Dios, pero agregó en rima “y por la U”. A estas altura, ya nadie guardaba la postura de etiqueta y rigidez inicial incluyendo a la prensa nacional e internacional.

La juramentación de casi toda la bancada aprista en el Congreso tuvo como coro a su singular aplauso rítmico, y la particularidad de que todos juramentaban por la memoria del fundador Víctor Raúl Haya de la Torre.

Quienes recibieron el reconocimiento total del Congreso, fueron Paulina Arpasi, David Waisman, que estuvo flanqueado por seis médicos durante toda la ceremonia, Carlos Ferrero y Juan Humberto Requena el charro peruano que juró hasta por su hermoso Catacaos.

Por Arequipa

Nuestros flamantes representantes al Congreso juraron, como era de esperarse por su terruño. Primero fue el turno de los de Perú Posible. Gilberto Diaz, el “toledito” arequipeño no salió del libreto felizmente, tuvo los aplausos de su bancada y sus escasos familiares. Luego vino Manuel Oleachea, el más ovacionado, que asistió a la ceremonia acompañado de sus tres hijas, su esposa y varios seguidores que lo aplaudieron y vivaron.

El representante aprista al Congreso, Arturo Valderrama, quien hace un año emprendió una caminata en nombre de los cuatro suyos y la democracia hacia la capital, que después de tres largos días de amenazas y peregrinación llegó a Lima y fue recibido con abrazos y flores por el líder Jorge del Castillo, no recibió la misma calidez de entonces. Estaba solo acompañado por su madre y con cierto nerviosismo, cumplió el ritual de dejarse colocar la medalla y el pin. Rafael Valencia Dongo, de Unidad Nacional, en cambio, parece haber hallado rápidamente su rol e incluso presidirá una comisión, por decisión de la dirigencia nacional de su partido para el Congreso. Juró, solitariamente, por la Macro Región Sur, proyecto que ha venido impulsando desde hace ya algunos años.

Y por último, la representante femenina de Arequipa, Dora Núñez del FIM, también parece haberse insertado fácilmente en los predios del FIM, pues fue muy aplaudida por sus compañeros de bancada. Incluso se le vio después en Palacio de Gobierno asistiendo a la juramentación de los ministros y aplaudiendo ruidosamente al jefe de su partido, el flamante ministro de Justicia, Fernando Olivera Vega. Aires renovados sin duda de este parlamento, y firmes expresiones de trabajar sin descanso. Que así sea y sino que dios, la patria, su padres, los jubilados, la paz y la “U” se los demanden.

El primer gabinete de Toledo

Con algunas sorpresas y negociaciones de última hora, se conformó el gabinete ministerial con el que Toledo iniciará su gobierno. Se confirmó que Roberto Dañino será presidente del Consejo de Ministros sin cartera.

Estos son los ministros de Toledo:

  1. Ministerio de Economía y Finanzas: Pedro Pablo Kuczynski Godard
  2. Ministerio de Industria, Turismo e Integración: Raúl Diez Canseco Terry
  3. Min. de Presidencia: Carlos Bruce Montes de Oca
  4. Ministerio de Transportes, Comunicaciones, Vivienda y Construcción: Luis Chang Reyes
  5. Ministerio de Agricultura: Álvaro Quijandría Salmón
  6. Min. de Energía y Minas: Jaime Quijandría Salmón
  7. Ministerio de Defensa: David Waisman Rjavinsthi
  8. Ministerio de Pesquería: Javier Reátegui Rosselló
  9. Min. del Interior: Fernando Rospigliosi Capurro
  10. Ministerio de Justicia: Fernando Olivera Vega
  11. Ministerio de Educación: Nicolás Lynch Gamero
  12. Min. de Salud: Luis Solari  secretario general de Perú Posible
  13. Ministerio de Trabajo y Promoción Social: Fernando Villarán de la Puente
  14. Ministerio de Promoción de la Mujer y Desarrollo Humano: Doris Sánchez Pinedo de Romero
  15. Min. de Relaciones Exteriores: Diego García Sayán

El reconocido economista Pedro Pablo Kuczynski era el único que había sido confirmado por Toledo semanas atrás, durante su gira internacional. Raúl Diez Canseco, primer vicepresidente electo y empresario antiguamente asociado con Carlos Boloña, es el ministro de Industria Turismo e Integración, cartera que asume en vista de sus interés por el turismo. Otro empresario que ya había sido voceado como ministro fue el coordinador de campaña de Perú Posible, profesor de economía en la Universidad de Lima y ex titular de Adex, Carlos Bruce. Pero la decisión de ubicarlo en el ministerio de la Presidencia fue uno de los retoques de última hora. Se especulaba que Bruce iba ocupar la cartera de Transporte y Comunicaciones.

Precisamente, otra sorpresa de última hora fue la designación del ingeniero Luis Chang Reyes a este ministerio, Chang ha trabajado en organismos financieros multilaterales y tendría una estrecha relación con Toledo. Ocupaba el cargo de viceministro de infraestructura en el ministerio de la Presidencia.

Lo que no fue ninguna sorpresa fue el nombramiento de los hermanos Álvaro y Jaime Quijandría a los ministerios de Agricultura y Energía y Minas, respectivamente. El primero es un ingeniero agrónomo de experiencia y liderazgo en el sector, mientras que Jaime Quijandría ha tenido algunos vínculos con el fujimorismo.

Javier Reátegui Rosselló, encargado de pesquería, es un empresario vinculado a Perú Posible. Dirigente de la Sociedad Nacional de Pesquería y presidente del directorio de la quebrada empresa Qoscho, Reátegui aunque tiene el respeto del sector, no goza de mucho liderazgo en el mismo.

En el Ministerio del Interior se designó, sorpresivamente, a David Waisman, congresista y segundo vicepresidente, quien no necesita mayor presentación. La cartera de Defensa será asumido por el periodista Fernando Rospigliosi, quien ha escrito algunos libros sobre el tema castrense, en especial, sobre su rol en una democracia. Se descartó, así la presencia de militares en esos cruciales ministerios. En Educación fue nombrado el politólogo y docente universitario Nicolas Lynch, personalidad que proviene de las carteras de la izquierda. Al parecer, habría sido el propio Dañino, con quien Lynch mantuviese una vieja amistad, quien lo recomendó.

A Relaciones Exteriores fue el abogado Diego García Sayán, fundador de la comisión Andina de Juristas, flamante integrante de la comisión interamericana de Derechos Humanos y actual ministro de Justicia. Su vacante la cubrirá el excandidato presidencial Fernando Olivera, líder del FIM. Como se recuerda, Olivera mantuvo una tensa relación con Toledo en la primera vuelta y luego le ofreció todo su apoyo en la segunda vuelta. Recientemente, el FIM habría cedido en sus pretensiones de ocupar una vacante en la mesa directiva del Congreso.

El Ministerio de Trabajo, punto clave en el plan de gobierno de Toledo, ser comandado por Fernando Villarán, hermano de la actual ministra de la Mujer, Susana Villarán. Él es uno de los más destacados promotores de las pequeñas y micro empresas en el país. La principal tarea de su portafolio será implementar el programa de emergencia social productivo de corto plazo.

La última sorpresa fue el nombramiento de Luz Doris Sánchez, fundadora de Perú Posible y congresista, en la cartera de la Mujer.

Dañino

El nuevo presidente del Consejo de Ministros, Roberto Dañino, regresa a nuestro país luego haber encabezado el estudio de abogados Wilmer, Cutler & Pickering’s Latin American Practice Group (LAPG). Allí asesoraba legalmente las transacciones corporativas de nivel internacional, con especialidad en la dirección de inversiones financiamiento de proyectos y transacciones en el mercado de capitales.

El nuevo jefe de gabinete ha trabajado por más de 25 años en cada una de estas áreas en casi toda Latinoamérica,  representando a una gran variedad de clientes del sector privado, público y de entidades multilaterales. Dañino también es miembro de varios directorios corporativos, tanto en los Estados Unidos como en Latinoamérica. Entre los más recientes se encuentran The Coca Cola Company, Latin American Advisory Board, Americas Society Chariman’s Council. Carnegie Endowment’s G-50 Board, NewBrige Andean Partnersm Royal & SunAlliance/Fenix, Cementos Pacasmayo, Sindicato Pesquero, Violy, Byorum & Partners, The Infant Nutrition Fund, The Mountain Institute y StarMedia Foundation. Tambien ha sido abogado general fundador de la InterAmerican Investment Corporation en Washington D.C. Actualmente preside el grupo de revisión externa para actividades del sector privado del banco Interamericano de desarrollo.

¡A fundir las armas!

Uno de los puntos más resultantes del mensaje inaugural del presidente Alejandro Toledo, aunque haya generado el escepticismo de muchos sectores, es la propuesta de limitar los gastos en armas a nivel continental. Propuesta, no por ambiciosa, menos importante.

Ejércitos y modernidad

Desde Velasco Alvarado el tema de la modernidad y el Ejército se puso como un asunto de primera importancia. Geopolitólogos como el general Mercado Jarrín, señalaban la importancia del problema que al Ejército le significaría quedarse atrapado en la obsolescencia tecnológica de la guerra. La gran renovación en ese entonces vino con la compra de armamento soviético, que tanto escozor causó en Washington. Poco difundidas eran en ese entonces las propuestas militares de los vietnamitas; que se dieron el lujo de echar en derrota vergonzante, al Ejército más pertrechado, más poderoso y tecnológicamente más moderno del mundo; el de los Estados Unidos.

Por esa época (segunda mitad del siglo XX) y merced a la proclamación de la República Popular China, también se instaló en el imaginario popular la consigna de que el poder nacía del fusil. Aprovechando la desmoralización norteamericana por la derrota en Vietnam, la industria bélica inglesa y francesa; junto con la israelí (armamento menor) se dedicaron a promocionar el negocio de la modernidad asociado a la guerra; por supuesto que compitiendo con la también expansiva industria bélica soviética.

De esas épocas, el cine italiano de la mano de Ugo Tognazi nos ha dejado una comedia que reflejaba irónicamente el pensamiento imperante: “mientras haya guerra, habrá esperanza”. Por supuesto que éste era el lema de un mercader de armas. Fue así que desde entonces el negocio de la ¡necee se dedicó a “estimular” cuanto conflicto bélico estuviera a su alcance. Tenemos así casos patéticos de cómo durante la época de Margaret Thatcher, el gobierno ingles se dio el lujo de vender submarinos a Chile; al Chile de su amigo Pinochet que más tarde visitaría en la prisión/domicilio londinense. Y, lo peor, cómo es que la India, que en esos momentos atravesaba una serie crisis de hambruna. compró helicópteros ingleses por un monto mayor a los 200 millones de dólares; recursos que mejor destino hubieran tenido en paliar el hambre de sus habitantes.

La India no fue el único caso. Todos los países de África recibieron monines créditos de occidente, ¡para comprar armamento moderno! Cuando sus habitantes ni siquiera tenían infraestructura básica de agua y luz, sus ciclos ya recibían las estelas de combustible de poderosos aviones a rocho. En África, sus habitantes no tenían la posibilidad de alcanzar un libro; pero a la mano tenían una infinidad de armamento producido o bien en occidente, o en la Unión Soviética.

En nuestro país, seguimos hasta ahora arrastrando la deuda rusa, la de los tanques que desfilaban delante de Velasco y Morales Bermúdez, los mismo tanques que el general victorioso y ahora preso en la prisión de San Jorge, Hermoza Ríos, sacaba a las calles, para demostrar quién tenia el poder y dónde.

En estos días, el mercader beduino que llegó, por esas cosas del destino a la presidencia de la Argentina, Carlos Saúl Menen, está preso nada menos que por la venta de armas a Ecuador, durante el conflicto del Cenepa. Los peruanos, no hemos olvidado que precisamente “los hermanos argentinos” eran garantes de nuestra paz. Es decir, la garantizaban para el discurso, pero para dentro de la billetera, la promovían.

Igual podemos decir del armamento norteamericano vendido a Ecuador, siendo Estados Unidos también otro de los garantes. Los ejércitos latinoamericanos, durante el siglo XX no han sido otra cosa que la policía política de Estados Unidos y sus intereses en la región; del mismo modo que los ejércitos de los países del bloque soviético lo fueron para los intereses rusos. Es decir, lo que primó es la continuación de la guerra fría sostenida entre Rusia y Estados Unidos, pero a través de interpósitos combatientes.

Esta lógica de la guerra fría es insostenible en la actualidad; pero la carga histórica pesada de la estructura militar en el continente es un tema que nadie ha querido tocar con seriedad. No se trata de eliminar a los militares; en el fondo, a su vez, también son víctimas del propio sistema; pero ya hay que empezar a decirlo; los ejércitos en América Latina, son todos de ocupación cuya única función durante las últimas décadas ha sido eliminar “comunistas”, el llamado “enemigo interno”.

Por otro lado, promover con astucia, siempre de vez en cuando, cualquier diferencia limítrofe para dar negocio a los mercaderes de la muerte norteamericanos; franceses, rusos, ingleses e israelíes. Como hemos dicho antes, lo que primaba incluso en políticos civiles, cuando se referían al tema de las armas, era que los militares estaban instalados; y que hacían las veces del perro rabioso al que había que darle a comer “carne” (la comisión de la compra de armas). Porque en caso contrario acababan comiéndose ellos a los políticos.

Por ello es muy buena señal la propuesta conjunta de los gobiernos de Lagos y Toledo respecto a la homologación de las fuerzas militares. Tanto mejor es la propuesta del presidente peruano de congelar la compra de armas. Por supuesto que esta propuesta es mejorable; podríamos mejorarla promoviendo un referéndum continental contra el armamentismo. Hay que arropar la propuesta peruana con participación de la población que es la primera que sufre las consecuencias del derroche en el gasto militar; y la primera que sufre las trágicas consecuencias de las guerras.

Así, la modernidad, en el siglo XXI no es que nuestros ejércitos sean modernos, que cuenten con armamento de última tecnología; por el contrario, la modernidad significa no contar ni siquiera con ejércitos. Frente a la tesis del enemigo exterior hay que oponer que si no hay ejércitos, no habrá guerra; y frente a la tesis del enemigo interior es que la mejor forma de combatir un ejército guerrillero, es no contar con un ejército regular. Es hora de fundir las armas para fundar una nueva república.

Economía

Obviamente, este tema es indesligable del omnipresente quehacer de los estados. La economía, tema este que nunca desarrollan los gobiernos elegidos por el pueblo, sino el FMI a través de interpósitas personas (políticos, Congreso); tal corno se ha visto recientemente en la Argentina. Y en este tema, no hay que pedirle nada a Toledo, pues ya sabernos que no puede hacer nada. La bronca, la gran bronca que es la guerra económica la tiene que hacer irremplazablemente el pueblo.

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