Historia: Arequipa, como París y Europa, tuvo su Belle Èpoque

"La Belle Èpoque Arequipensis, incluso, se dio el lujo de ser más extensa que la europea, pues si en el viejo mundo fue un período que comprendió la última década del siglo XIX hasta 1914, la nuestra fue de 1870 a 1929."

Historia

La Belle Èpoque (Época Bella, en francés) fue un período de la historia europea que comprendió la última década del siglo XIX hasta 1914 en que empezó la Primera Guerra Mundial, caracterizado por el estado de bienestar que consiguió la Europa occidental que vía el capitalismo (especialmente inglés y en su fase imperialista) dominaba económica y políticamente gran parte del mundo, y que se expresó en una forma optimista y estética de ver el mundo y la vida confiando en la ciencia, la técnica y el arte.

Arequipa, que vía el comercio (principalmente lanero) y el funcionamiento del ferrocarril, se engarzó a esa expansión capitalista, tuvo su propia Belle Èpoque porque, como en esta obra examino con detenimiento, con los vertiginosos cambios que vivía comenzó a disfrutar de un bienestar social inédito y razones tuvo de sobra para ver su futuro económico y político con optimismo y, con la creatividad de sus músicos, pintores, escultores, poetas, fotógrafos, arquitectos y políticos quiso conquistar y expresar la belleza de su ciudad, sus gentes y su entorno como una forma de celebrar la vida. Claro está que esta creatividad artística fue estimulada y posibilitada por las técnicas, artefactos, ideas, modas, noticias y personas extranjeras, especialmente europeos, que llegaron y se
establecieron al pie del Misti en un número nunca visto y trastocaron la vida conventual de la Ciudad Blanca.

La Belle Èpoque Arequipensis, incluso, se dio el lujo de ser más extensa que la europea, pues si en el viejo mundo fue un período que comprendió la última década del siglo XIX hasta 1914 en que empezó la Primera Guerra Mundial
(veinticuatro años, aproximadamente), nuestra Belle Èpoque Chola comenzó propiamente con la inauguración y puesta en funcionamiento del Ferrocarril de Arequipa (sábado 31 de diciembre de 1870) y comenzó a desaparecer desde el Martes Negro en que estalló en Nueva York la crisis económica del capitalismo (martes 29 de octubre de 1929) y que, entre otras causas locales y nacionales, generó, aquí en Arequipa, una rebelión popular que terminó por derrocar a Leguía y entronizar en la Presidencia del Perú a Sánchez Cerro, en agosto de 1930. (Por supuesto que las fechas son referenciales, ya que una época no nace y muere en unas fechas precisas).

Prácticamente todos los personajes innovadores que han desfilado con sus aportes, sus anhelos, sus beligerancias, sus intereses y sus logros, por las páginas anteriores de Texao, son los protagonistas de La Belle Èpoque Arequipensis. Entre muchos más, empresarios, como: Henry Meiggs, Miguel Forga Barnack, los hermanos Emmel; músicos como: Luis Duncker Lavalle y sus hermanos, Octavio Polar, Eduardo Recavarren García Calderón, Manuel Aguirre y Benigno Ballón Farfán; escultores como José Luis Villanueva; políticos como: Nicolás de Piérola, Eduardo López de Romaña, Mariano Lino Urquieta, Francisco Mostajo; pintores como: Fernando Zeballos, Jorge Vinatea Reinoso, Víctor Martínez Málaga, Casimiro Cuadros, Enrique Masías, Carlos Trujillo.

Además, caricaturistas como Málaga Grenet, Benavides Gárate; poetas y escritores como Jorge Polar, Francisco Mostajo, María Nieves y Bustamante, Francisco Ibáñez, César Atahualpa Rodríguez; Alberto Hidalgo, Alberto Guillén, Percy Gibson, Gamaliel Churata (seudónimo de Arturo Peralta Miranda); constructores y arquitectos como Lucas Poblete y Juan Rodríguez; científicos como: Pedro E. Paulet Mostajo, Miguel Wenceslao Garaycochea, Edmundo Escomel; fotógrafos, como: Emilio Díaz, Max T. Vargas, los hermanos Vargas Zaconet y Martín Chambi; entre otros.

NOTA.- Téngase presente que esta primera parte de Texao abarca solo hasta 1910 y que nuestra bella época se extendió hasta 1929; prolongación que es deuda pendiente para la segunda parte de Texao que estoy decidido a escribir en los próximos años, si la salud me lo permite.

(En las citas textuales de esta obra se respeta la ortografía de los originales)

Juan Guillermo Carpio Muñoz
Texao. Arequipa y Mostajo. La Historia de un Pueblo y un Hombre
TOMO IV. Págs. 74 – 75

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