Pandemia, guerra e inflación: impacto en América Latina

"La perspectiva mundial de inicios de año era bajo crecimiento con alta inflación.  En ese marco el Perú tenía mejor crecimiento y menos inflación que el promedio mundial y de América Latina. Ahora las exportaciones peruanas crecerán por el alza de los precios; pero se importarán alimentos y energía más cara"

Columnista invitado

El presente articulo presentará las complicaciones de la guerra de Ucrania encima de los problemas derivados de la pandemia y su impacto en América latina.  En esencia, alto crecimiento y alta inflación versus alta inflación y bajo crecimiento en los países del G7. 

El proceso de inflación en el mundo se inició el año 2020 y se acentuó en el 2021 cuando salió de los rangos de 2-3% en las economías maduras y en muchas de las latinoamericanas y saltó a 5-7%. Este brinco inusitado fue producto en gran parte de la ruptura de las cadenas globales de valor porque las fábricas en China cerraron en enero del 2020 y en occidente, dos meses mas tarde, en marzo. Sin embargo, el problema fue en mayo cuando se reabren algunas fabricas en EEUU y se reactiva la demanda con una inyección fiscal equivalente a 27% del PIB ese año.

Los consumidores y los productores en EEUU salieron de compras y se dieron con que la fabricación en China estaba retrasada en relación a su demanda. Los ritmos de producción de habían alterado, había una arritmia productiva.  Derivado de esta arritmia, los barcos comenzaron a llegar desde la China hasta California llenos de insumos productivos y de bienes de consumo y se atoraron en los puertos. El embudo del desembarco generó colas de espera en el mar de los barcos lo que hizo escasear los contenedores. Los fletes marítimos se multiplicaron por cuatro, y con ellos los precios de los productos finales.

Hay cinco cadenas globales de valor que se inician en China, telecomunicaciones, electrónica, farmoquímica, automotriz y aeronáutica.  El dragón de oriente es el centro de la economía mundial y el comercio con ellos el centro del comercio mundial. Los microchips sin embargo salen de Taiwán. El Taiwan Semiconductor Manufacturing Company produce el 54% de los chips en el mundo al año. Es una empresa cuyo valor en bolsa es de 550,000 millones de dólares y es el número 11 en la bolsa de Nueva York. La empresa importa desde Odesa, Ucrania, de la firma Cryoin, el gas neón para producir microchips. Hay otros productores de gas neón en el mundo, pero ésta genera el 60% del utilizado por la industria de microchips.

Los efectos de la guerra comercial de EEUU con China se sentían antes de la invasión a Ucrania. Y las reexportaciones de microchips de EEUU a China se habían suspendido, lo que ha forzado a Apple, al menos, a proponer una fábrica en Arabia Saudí. Intel igualmente ha visto la necesidad de invertir en Europa. Ambos proyectos tardarán y mientras tanto escasearan los chips y los equipos que los usan que seguirán en el alza de precios.

El golpe de la guerra sobre la fabricación de aceite de girasol ha sido fuerte, dejando a los proveedores de Estados Unidos y Argentina en posición de ventaja frente a la escasez que sufrirán los panaderos europeos, sin proveedor. El aceite de girasol es un insumo elemental para la industria de la panificación que lo usa como sustituto de la mantequilla. Ucrania es un gran proveedor de este insumo industrial en Europa.

La relación de tasas de interés y precios de materias primas es inversa. A tasa de interés menores, precios de commodities y de acciones más altos. La situación al inicio de 2022 es que las tasas de interés de EEUU permanecen en 0,25, lo que en términos reales es (7.9-0.25) -7.65% a febrero del 2022. La tasa de interés es negativa desde el año 2009 lo que explica los altos precios de los commodities.

Cuando suban la tasa de interés para frenar la inflación de demanda por exceso de liquidez de EEUU, los precios irán en sentido inverso. De plano desde enero del 2022 ante los anuncios del alza de la tasa de interés, la bolsa de valores de Nueva York había perdido 9% de su valor de capitalización antes de la invasión. Tras la invasión y dos semanas de guerra, se ha recuperado.  Los commodities tuvieron un sobresalto de precios en la primera semana de marzo, pero se estabilizaron a fines de la segunda semana si bien permanecen por arriba del punto de inicio en febrero.

La perspectiva mundial de inicios de año era bajo crecimiento con alta inflación.  En ese marco el Perú tenía mejor crecimiento y menos inflación que el promedio mundial y de América Latina. Ahora las exportaciones peruanas crecerán por el alza de los precios; pero se importarán alimentos y energía más cara como señaló Campodónico en su nota de Otra Mirada,. Esto empujará al BCR a aumentar la tasa de interés y frenará el crecimiento peruano un poco, ante lo que sería un auge con inflación.

El impacto de la guerra sobre la fabricación de automóviles y los nuevos cierres de ciudades y puertos en China, aseguran escasez de autos y aviones nuevos el año 2022. Esto sumado a los problemas de microchips anuncia problemas mayores de suministro para mercados finales y mayor inflación por ese lado también. 

Finalmente, para evitar las colas en los puertos y la escasez de suministros llegados de lejos, sea el momento de comerciar con socios más cercanos. Y producir lo que se pueda, para reducir la escasez y cambiar el patrón de comercio global, muy definido por el papel de China. La suma de la pandemia más la guerra es la suma de tras cuernos, palos.

* Instituto de Investigaciones Económicas UNAM, coordinador del Observatorio Económico de América latina, www.OBELA.org

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