Puente Arequipa – La Joya: 15 años de un proyecto paralizado que nació manchado por la corrupción

Uno de los casos más sonados de corrupción llegó hasta un punto en que se dictó 6 meses de prisión preventiva domiciliaría contra Juan Manuel Guillén, la otrora autoridad intocable de Arequipa. Medida restrictiva sin precedentes hasta 2021, con el caso de Elmer Cáceres Llica

Regional
Puente Arequipa - La Joya: 15 años de un proyecto paralizado que nació por la corrupción

Si hay uno símbolo que represente las malas maniobras de gestión en el Gobierno Regional de Arequipa, este sería el puente Arequipa – La Joya. Este proyecto tiene por lo menos 5 años detenido, desde que la gobernadora Yamila Osorio inició la firma de contratos, pero este proyecto viene con un ‘rabo de paja’ desde la gestión de Juan Manuel Guillén de 15 años atrás.

En 2017, Yamila Osorio suscribió el contrato con el consorcio La Joya II, integrado por la empresa peruana Eralma Constructora SAC y la italiana Pizzarotti & C.S.P.A, para iniciar los trabajos del puente. Pero si retrocedemos aún más, el proyecto viene desde 2007. Los cuestionamientos a la primera etapa, que generó uno de los casos más sonados de corrupción en el gobierno de Juan Manuel Guillén, aún no se resuelve a nivel judicial.

Tal fue la gravedad de los hechos expuestos por la Fiscalía Anticorrupción que se dio una de las medidas restrictivas icónicas para los gobernadores regionales, antecedente que no existía hasta el actual, con la prisión preventiva a Elmer Cáceres Llica. El juez Manfred Vera dictó en julio de 2015 prisión preventiva domiciliaria por 6 meses contra Juan Manuel Guillén, definitivamente un baldazo de agua fría para la otrora autoridad intocable de la región Arequipa.

Jack López, consultor del proyecto y principal testigo de los hechos denunciados, indicó en su momento que el direccionamiento no estaba limitado a quién ganaba la licitación para los estudios, por un valor de 10 millones de soles; sino que desde esta fase ya se habría estado previendo quién se adjudicaría la obra que superaba los 100 millones de soles, objetivo final al que apuntaban empresas españolas, en contacto con las que hicieron los estudios.

Puente Arequipa – La Joya y su paralización

Este proceso judicial aún continúa y, en una audiencia de febrero de 2022, el ingeniero Jack López, principal testigo del caso Arequipa – La Joya, declaró en el juicio por colusión agravada que se le sigue al expresidente regional Juan Manuel Guillén Benavides.

López se reafirmó ante el juez Edy Leva sobre la denuncia que hizo hace varios años atrás. Es decir, sobre las irregularidades advertidas en la ejecución del proyecto de construcción de la autopista Arequipa – La Joya. La obra ha generado una pérdida de más de 86 millones a la región y la paralización de la misma por años.

Esta obra tiene proyectada la construcción de una estructura de 392 metros de longitud, cuatro carriles, bermas y veredas. Además, se proyecta que circulen unos 2 mil 500 vehículos al día, evitando que los camiones de carga pesada ingresen a la zona urbana. El objetivo es reducir la congestión vehicular, y el tiempo de dos horas a 30 minutos de la ciudad a la Panamericana Sur.

Hasta febrero de 2022 se tenía un avance del 25.87%, bastante desalentador considerando los años que este proyecto espera concluirse. Pero recién estos últimos meses se ha expuesto un avance considerable para su conclusión.

Noviembre, ¿mes de inauguración?

El gerente regional de Infraestructura, Mario Calderón, explicó que la construcción se está ejecutando en dos etapas simultáneas. Una son las estructuras prefabricadas denominadas prelosas, que tienen un 60% de avance. Superficies planas y nervios longitudinales en concreto pretensado elaboradas por CEMPROTEC SAC (Lurín – Lima).

La elaboración de los arcos y el armazón del puente, a cargo de Cimolai Holding S.P.A. de Italia, conforman el segundo frente de ejecución. Esta empresa especialista en elaboración de estructuras de acero tiene un avance del 34%.

Según la esperanzadora agenda pactada, en junio se enviará desde Lima las planchas de acero desde la fabrica de Lurín. Además, en julio los arcos y el armazón llegarán desde Italia a Lima, y desde ahí se trasladarán hacia Arequipa, en agosto de este año.

Una vez que se cuente con todas las estructuras, se procederá con el proceso de montaje que tendrá una duración de aproximadamente 3 meses, que es la parte culminante. Por esta razón, noviembre de 2022 sería el punto final de un proyecto que demoró 15 años en ejecutarse.

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