J. Segura al presentar Expatris: “no importa dónde se nace, sino lo que se vive”

En la siguiente entrevista, el escritor arequipeño nos cuenta sobre su libro “Expatris”, el cual curiosamente nació con una crónica que hizo para El Búho hace 12 años.

Libros
(Fotografía: Clara Rein)

La novela, concebida como un gran relato sobre el destierro, es la historia de un exilio que trasciende lo territorial. Lo que parece la intrusión de unos migrantes en la tierra prometida no es más que la contemplación de la propia nostalgia frente a un espejo. Los incontables personajes que se desarrollan de manera independiente a partir de su propio relato o experiencia dentro del mismo contexto del exilio se reencontrarán con sus compatriotas, como cada año, en la fiesta de la patria que terminará en persecuciones, develamientos, revelaciones y una nueva y oscura intrusión.

Reseña de Lee por gusto sobre “Expatris” (J. Segura).

Jhonatan Segura estudió periodismo en la Universidad Católica de Santa María (aunque no se enorgullece de esto). Trabajó en el semanario El Búho desde el 2008 hasta el 2013, haciendo periodismo de investigación, notas policiales y crónicas urbanas. Ha publicado diversos trabajos de poesía y su trabajo fotográfico ha sido expuesto en Perú, Francia y Alemania.

Hoy nos habla de su primera novela, que fue presentada oficialmente el pasado 30 de setiembre en la FIL Arequipa,Expatris”.

¿Cómo surgió su interés por la literatura?

Segura cuenta que empezó a escribir en la adolescencia, sin embargo, “no era un sueño, como pasa con muchos escritores”. No se hizo escritor a partir de la lectura, porque en ese entonces no leía en realidad.

A los 13 años se fracturó la pierna y estuvo en cama mucho tiempo. Ahí se le ocurrió empezar a escribir una historia a lápiz y papel, la que describe como básica: “como se inician muchos escritores”.

Luego de eso surgió otra pequeña historia, pero nunca lo tomó como “esto quiero ser de grande”. No se dio cuenta. Así empezó a escribir sus primeros poemas, “sin ninguna pretensión literaria en absoluto. Ni siquiera tenía conciencia que eso podía ser un poema o un cuento”.

Tras conocer a algunas personas en el mundo de la literatura decidió sacar su propio fanzine de poesía y relatos que vendía en la universidad. Luego se mudó a las ferias donde empezó a ofrecer su primer poemario (en serio), impreso en papel periódico y titulado “Cruda” (2007).  

Confiesa que no le gustan las presentaciones formales de libros (pero entiende que sirven para dar visibilidad), “a mí me gustaba algo más subterráneo se podría decir”. Es por eso que en el 2010 eligió al famoso chichero arequipeño Chacawalter (a quien conoció tras hacerle una crónica en El Búho), para que presente su poemario “Y cagan las niñas sin pudor” en uno de sus conciertos.

Recuerda que fue al final de la Avenida Kennedy, en un zanjón y encima de un camión. Sus músicos incluso robaron luz del poste de electricidad. Y ahí, con toda la gente del barrio bailando, se sintió realmente vivo.

Una crónica en Bolivia

Tiempo después, en uno de sus viajes a Bolivia para visitar a su expareja, se topó con la Fiesta de la Patria. Ya que estaba ahí, terminó haciendo un pequeño reportaje sobre ello para el semanario. Sin embargo, tan pocos caracteres no le alcanzaron para plasmar todo lo que había visto.

En aquel entonces tenía un blog llamado Romeo Abigeo (que ya no existe actualmente) donde posteaba fotos y sus escritos (y le sacaba la vuelta al Búho). Así que decidió hacer su propia crónica de aquel día, aumentando y ficcionando algunas cosas, que terminó en casi diez páginas. Esta se quedó ahí por muchos años, pero “nadie la vio porque pocos conocían el blog”.

Casi cinco años después volvió a revisarla y se le ocurrió darle un poco más de fuerza y cuerpo. La corrigió y decidió publicarla en una revista. Pero faltaba algo.

Sentía que ya no podía contar más de esos personajes que, en pocas páginas, ya estaban contando pequeños aspectos de su vida. Pero que ya representaban un todo dentro del argumento mismo. Entonces dije: “voy a crear una historia paralela y ahí voy a insertar esta crónica”. Obviamente jamás pensé en una novela, yo pensé en un texto tan amplio como la crónica, es decir inventar un marco literario para poder hacerla encajar. Y sin darme cuenta, terminé escribiendo una novela.

J. Segura.

Y es así como nació Expatris.

Con Expartis, J. Segura tuvo la oportunidad de trabajar con la editorial Cíclope Ambicioso. Le envió el libro a María Miranda (una amiga de muchos años a la que considera la persona más conocedora en el campo literatura en Arequipa) y le respondió que querían publicarla. “Fue una suerte para mí, sino no se hubiera hecho, no sé de donde hubiera sacado el dinero para publicarlo”.

¿Qué significa la patria para él?

Si la patria o la invención de un lugar que la simbolice es un reto ineludible en la literatura latinoamericana, Expatris de J. Segura asume este desafío mientras le propone al lector una aproximación magníficamente oblicua.

José Darío Martínez Milantchi, narrador y académico especializado en literatura latinoamericana.  

Para Segura, el hacer un mito de la patria puede resultar peligroso, porque nace el chauvinismo. Se plantea que, cuando decimos “amo mi patria”, ¿verdaderamente entendemos de lo que estamos hablando? ¿Cuánto conocemos realmente sobre esta?

Conocemos la historia del Perú por lo que nos enseñaron en el colegio en nuestro curso de historia, pero cuando llegamos a la adultez prácticamente nos hemos olvidado todo. No hay ni siquiera un concepto de lo que es realmente patria. Para mí es fácil, veo gente que está viendo un partido de Perú y dice “vamos Perú carajo”, pero no es “viva el Perú”, son los once jugadores que están corriendo…ahí no hay una representación de la patria, estamos apoyando a un equipo de fútbol y punto. Es importante reflexionar qué entendemos cada uno por la patria. No es un asunto inabarcable, es bastante medible. Para algunos podría ser simplemente tu barrio, tu ciudad o tu familia.

J. Segura.

A raíz de esto, señala que muchos podrían decir que no ama su país. ¿Pero acaso es importante eso? Si partimos de que es un tema personal lo que cada uno considera su patria.

En el caso de la novela, señala que la patria tangible y sólida de los personajes es lo que han vivido y en lo que se han convertido a lo largo del tiempo. En base a sus experiencias, sus amigos, pareja y su familia.

La patria es una encrucijada. Si hablamos desde el Expatris, la patria de los personajes básicamente son sus recuerdos. Porque eso para mí es la identidad de una persona, eso y qué hago ahora. Pero para esos personajes su patria son sus recuerdos. Porque no importa dónde se nace, sino lo que se vive ahí donde se nace.

Su proceso creativo para escribir

Segura comenta que no puede empezar a escribir en las tardes. Para escribir se levanta muy temprano, y así puede hacerlo de corrido hasta la noche. Como le dice su esposa, “está en un río”.

En el caso de Expatris, “por las mañanas tenía que escuchar previamente las canciones del Cholo Berrocal (especialmente “Sepulcro de amor”, “Mis algarrobos” y “Adiós a la patria”), quien aparece en mi novela con el nombre de Isidoro Coronado “el ciego””. Pero mientras escribe no puede trabajar con música (incluso usa tapones de goma en los oídos).

En cuanto a las historias que decide contar, responde que “los proyectos literarios que tengo son historias cruzadas, que me han encontrado a mí”. Si escribiera en base a lo que podría gustarle a la gente, sería un coach no un escritor.

Un escritor auténtico escribe lo que le da la gana, y normalmente son historias que se cruzan. Vargas Llosa decía “las historias me eligen a mí, yo no elijo a las historias”. Es cierto lo que dice, aunque no me caiga muy bien…las historias eligen a un escritor y de la manera más espontánea. No tiene nada que ver con el lector.

J. Segura.

Al construir tantos personajes, ¿es fácil dar vida a varias voces al mismo tiempo?

Fácil o difícil, la creación de un personaje siempre tiene un nivel de complejidad. Lo que es bastante cierto, es que la voz que narra es un personaje. El escritor se convierte en un personaje para narrar esa historia., porque no está narrando Jonathan Segura, estoy ficcionando. Ese proceso de ficcionar me obliga a mí a convertirme en un personaje.

J. Segura.

Agrega que, una vez que entras en ese proceso, es más fácil cambiar de voces. Como los actores. Y en esa sumersión de voces también van apareciendo nuevos personajes que le dan vida al argumento con su propia voz.

Es por eso que siempre le ha gustado la literatura coloquial. Porque le permite poder fingir que es diferentes personas. Lo cual podemos ver en la última parte del libro, en la cual nos presenta una crónica donde aparecen aproximadamente 15 personajes que cuentan en primera persona sus experiencias en lenguaje coloquial.

Al principio pensé que la estructura iba a ser demasiado compleja, para mi gusto no, quizá para el gusto del lector. Entonces volví a reflexionar, ¿para quién escribo yo? Yo estoy escribiendo para mí, este trabajo es completamente solitario y es un trabajo íntimo. Mi literatura es intimidad, la literatura de cualquier escritor creo que es intimidad. Sería un error pensar en el lector cuando uno escribe.

J. Segura.

Lugares y personas que están entre la realidad y la ficción

La condición del migrante o exiliado es el prólogo invisible de esta historia. Desde el inicio, el origen es una ausencia dentro del destierro. El espejismo que es Sánchez del Chivo se conjura a partir de fragmentos narrativos que desfilan alrededor de una fiesta macabra. Los personajes desplazados sufren una patologización de la nostalgia, el desarraigo vuelto síntoma. No están perdidos en otro país, sino en la extrañeza diaria de habitar un lugar que, solo a la fuerza, han aprendido a llamar suyo.

José Darío Martínez sobre Expatris.

Segura confiesa que cuando inventa un lugar en su literatura, básicamente está hablando de otros lugares que no son Arequipa. Quizá porque siente que nunca tuvo una identificación fuerte, directa y tangible con la ciudad.

En realidad, se identifica más con el pueblo de su madre en Cusco o el de su padre, en Acarí (Caravelí). “Siento más una procedencia viva en ambos lugares”. Incluso en la Punta de Bombón, un pueblo maravilloso al que le tiene mucho cariño y que describe como una mezcla entre Valle de Tambo y el mar.

Me parece común, bastante llano y simplón mencionar estos lugares que ya los he escuchado tanto en mi vida. Que están como un retintín en mi oído, o en el oído de todos porque vivimos acá. Entonces siento la necesidad de cambiarlos o hacer que las cosas en mi literatura sucedan en otro lugar.

J. Segura

Por el contrario, en la novela hay mucho de él. Lo vemos reflejado en el personaje de Tristán Feo o en la parte de los amantes, la cual señala que sucedió en la vida real. Le hicieron una colonoscopia, se quedó sin un centavo junto a su pareja y tuvieron una especia de repatriación forzada cuando tuvieron que volver a Arequipa. Confiesa que fue una parte de la novela que escribió con mucho dolor.

  • El sábado 8 de octubre, Segura estará presentando nuevamente el libro en Teatro Umbral, con una lectura dramatizada de varios personajes interpretados por el elenco del centro cultural.

Tres preguntas con J. Segura:

¿Primer libro que leíste y te impactó?

La metamorfosis de Franz Kafka.

¿Un libro que nadie pensaría que te encanta?

El diccionario me gusta mucho (ríe).

¿Un libro que todos deberían leer una vez en la vida?

Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar.

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