Informe

Combatiendo el hambre con ingenio

Historias de comedor

Este es todo un movimiento de mujeres luchadoras cuyas principales armas son un par de cucharones de madera y unos estrechos monederos, a la hora de hacer mercado. Esta batalla s�lo tiene lugar de lunes a viernes cuando el sol a�n no aclara y empieza a apaciguarse al mediod�a, cuando el aroma de un nuevo men� se sirve en una mesa para cincuenta.

Ni�os. Comensales ansiosos de todos los d�as.

Chef. Mucho ingenio y buena saz�n para satisfacer a los comensales.

Desde el cerro Buena Vista se ve toda la ciudad. Desde la ciudad no se alcanza ni siquiera a ver al cerro. El nombre del lugar le da cierto privilegio a las familias que se han apostado en sus faldas. Sin servicios b�sicos, emprenden ya no el sue�o del terreno propio, sino el de pueblo joven emergente. Aqu� las casas no se techan con otra cosa que no sea calamina, un privilegio m�s, si es que uno no se puede contentar con un techo de costal.

�ste es un factor casi imperceptible para Gladys y Beatriz, las socias de turno en la cocina. Es casi el mediod�a y la hora de llegada de los comensales las coge con natural apuro. Hay que picar la pancita y culminar el aderezo, luego las papas cocer�n, eso s�, tan r�pido como el n�mero de casos sociales que no puedan pagar los dos soles que cuesta el men�.

Para cualquiera que no pertenece al cerro Buena Vista, la vista simplemente no es buena. Las paredes que custodian la moderna cocina de triple hornilla, el bal�n de gas, las ollas de aluminio y los platos y cucharas son un mont�n de sillares apilados al mejor estilo de pared; adem�s de los m�s de ocho perros cachorros y lanudos que cuidan m�s el men� del d�a que a las mismas madres que cocinan.

Gladys advierte que se hace de todo para no aburrir a los viejitos y los ni�os que asisten a comer. Algunas veces se ha llegado a cocinar seco de cordero o bien de pollo, aunque la presa es chiquita, la sorpresa siempre es bien recibida justo a la hora que se vuelve del colegio. La comida siempre espera caliente, pero como dice hoy Gladys y como dir�n ma�ana todas: La ayuda es buena pero nunca es suficiente

Armando el men�

Mar�a Mercedes Apaza ha dejado hace dos semanas la presidencia del comedor popular "Ni�o Manuelito" en el pueblo joven Israel; a ella la ha reemplazado otra se�ora tambi�n con buena saz�n, pero que a�n no ha llegado a convencer del todo a los cincuenta comensales diarios que se suelen atender.

Seg�n las socias del comedor, es muy dif�cil saber a ciencia cierta qui�n posee el don culinario de hacerlo todo completamente delicioso, pues dos sacos de arroz, ocho litros de aceite y un buen n�mero de latas de conserva de anchoveta, no facilitan la preparaci�n de un men� variado para todo el mes.

Datos

  • En Arequipa existen 245 comedores populares, los que figuran en el �ltimo registro de la sub gerencia de Programas Alimentarios y Vaso de Leche. Se calcula que m�s de 30 mil personas son atendidas en toda la regi�n.

  • Los comedores populares son inspeccionados cada bimestre. Para ello se han designado ocho personas encargadas de esta funci�n.

  • Cada comedor popular debe rendir cuenta de los ingresos y egresos en raciones de comida, en cada inspecci�n.

C�mo lo hacen

Todos los comedores populares poseen grupos promedio de 15 madres de familia como socias activas, las mismas que colaboran cocinando por turnos completos cada semana, y socias pasivas que colaboran eventualmente, sea reemplazando d�as completos o que colaboran con la preparaci�n del almuerzo, eventualmente. Como en los dos casos anteriores, en ellos se atienden siempre un promedio de 40 a 50 personas por d�a.

A�n as�, el apoyo que reciben de las municipalidades nunca es suficiente. A las justas se recupera lo invertido en el diario cobrando dos soles por cada men�, sin incluir los 10 casos sociales que atiende el comedor "Ni�o Manuelito", de donde solo siete figuran como aprobados en los registros de la municipalidad. Los otros tres son casos recientes que han solicitado ayuda a las madres del comedor ya sea por crisis familiares o econ�micas.

Las socias de cada comedor gozan de un �nico beneficio: un descuento de cincuenta c�ntimos a la hora de cancelar el men�, pues, a decir de ellas mismas, no existe ning�n tipo de reconocimiento por parte de las autoridades, ni siquiera en el d�a de la madre. Por eso la proximidad de las fiestas navide�as les anima, porque la temporada asegura comensales y la nostalgia de la chocolatada por algunos momentos les hace olvidar ciertas carencias.

"Las moscas"

Efectivamente, este comedor se ha erigido, entre todos, como un m�rtir. Y es que el comedor ha sido apodado de este modo, por estar ubicado en Pampa "La Estrella". Su cercan�a a un botadero de basura fortalece la designaci�n del comedor "Las moscas", porque la cantidad de bichos voladores parece incontrolable. Este comedor, dentro de la provincia de Arequipa, es considerado como uno de los que se encuentra en condici�n de extrema pobreza. (Giuliana Guti�rrez)